agosto de 2026

A casi nadie le gustan los lunes, ni siquiera a Bob Geldof

I don’t like mondays (No me gustan los lunes)
Bob Geldof, 1979

Esta canción fue escrita en 1979 para la cara B del segundo sencillo de la banda The Boomtown Rats, aunque finalmente salió en la cara A y posteriormente en el álbum The fine art of surfacing, tercero de la banda que siempre había sido muy relacionada con el género punk. Junto a Geldof (vocalista) el resto de componentes: Garry Roberts y Gerry Cott a las guitarras, Johnny Fingers al teclado, Pete Briquette al bajo y Simon Crowe a la batería, todos ellos procedentes de Dun Laoghaire (Irlanda), localidad muy cercana a Dublín.

Geldof explicó que escribió la canción después de leer un teletipo en la radio del campus de la Universidad del Estado de Georgia, WRAS, sobre el tiroteo cometido por Brenda Ann Spencer, de 16 años, quien disparó desde la ventana de su apartamento hacia el patio de la escuela primaria Grover Cleveland en San Diego, California, Estados Unidos, el lunes 29 de enero de 1979. Spencer mató a dos adultos, incluido el director, e hirió a ocho niños y a un oficial de policía. Ella no mostró ningún remordimiento por su crimen y la única explicación que dio sobre su acción fue «No me gustan los lunes. Esto me anima el día» para añadir a continuación:  «No tengo ninguna razón más, sólo fue por divertirme, vi a los niños como patos que andaban por una charca y un rebaño de vacas rodeándolos, así que eran blancos fáciles para mí».

Bob explica como escribió la canción: “Estaba haciendo una entrevista de radio en Atlanta con Fingers y había una máquina de teletipo. Lo leí en cuanto salió. Que no le gustaran los lunes como un motivo para hacer algo es un poco extraño. Estaba pensando en ello en el camino de vuelta al hotel y dije ‘un chip de silicio dentro de su cabeza se sobrecargó’ (‘Silicon chip inside her head had switched to overload’). Lo escribí. Y los periodistas que la entrevistaban decían ‘¿Dime por qué?’ (‘Tell me why?’). Era un acto sin sentido. Era el acto sin sentido perfecto y esa era la razón sin sentido perfecta para hacerlo. Así que pude escribir la canción sin sentido perfecta para ilustrarlo. No fue un intento de explotar la tragedia”.

La letra del tema es la siguiente:

The silicon chip inside her head
Gets switched to overload
And nobody’s gonna go to school today
She’s going to make them stay at home
And daddy doesn’t understand it
He always said she was as good as gold
And he can see no reason
‘Cause there are no reasons
What reason do you need to be sure, Oh, oh, oh!

Tell me why!
I don’t like Mondays
Tell me why!
I don’t like Mondays
Tell me why!
I don’t like Mondays, I want
to shoot the whole day down

The Telex machine is kept so clean
As it types to a waiting world
And mother feels so shocked
Father’s world is rocked
And their thoughts turn to their own little girl
Sweet sixteen ain’t that peachy keen
Now, it ain’t so neat to admit defeat
They can see no reasons
‘Cause there are no reasons
What reason do you need? oh, oh!

Tell me why!
I don’t like Mondays
Tell me why!
I don’t like Mondays
Tell me why!
I don’t like Mondays, I want
to shoot the whole day down, down, down
Shoot it all down

All the playing’s stopped in the playground now
She wants to play with her toys a while
And school’s out early and soon we’ll be learning
And the lesson today is how to die
And then the bullhorn crackles
And the captain tackles
With the problems and the how’s and why’s
And he can see no reasons
‘Cause there are no reasons
What reason do you need to die? die!

Oh, oh, oh… and the silicon chip inside her head
Gets switched to overload
And nobody’s gonna go to school today
She’s going to make them stay at home
And daddy doesn’t understand it
He always said she was as good as gold
And he can see no reason
‘Cause there are no reasons
What reason do you need to be sure?

Tell me why!
I don’t like Mondays
Tell me why!
I don’t like Mondays
Tell me why!
I don’t like! I don’t like! I don’t like Mondays!!
Tell me why!
I don’t like, I don’t like, (tell me why!) I don’t like Mondays!
Tell me why!
I don’t like Mondays, I want
to shoot, the whole day down… Ooh, ooh, ooh!

 Y una posible traducción:

El chip de silicio que tiene en la cabeza
se está sobrecargando
y hoy nadie va a ir a la escuela.
Ella los va a obligar a quedarse en sus casas.
Y papi no lo entiende,
porque él siempre había dicho
que ella era como el oro
y no puede ver razones
porque no las hay
¿qué razones se pueden alegar?

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Quiero pasarme el día desconectada
La máquina de fax está radiante.
Y el mundo está a la espera de lo que diga
Mamá no puede creer lo que le están diciendo,
y a papá se le vino el mundo abajo.
Se ponen a pensar en su hija predilecta
de repente, los dulces dieciséis no parecen tan buena edad
y no, no es tan sencillo admitir la derrota
y no pueden ver razones
porque no las hay
¿qué razones se necesitan?

 Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Quiero pasarme el día desconectada
Abajo, abajo, tirar todo abajo 

En el patio, ya nadie está jugando.
Ella quiere jugar un rato con sus cosas
Y hoy salimos antes, y pronto aprenderemos la lección:
Qué vamos a estudiar? Cómo morir.
Y ahora ya se escuchan los megáfonos, y luego al comisario
que explica los inconvenientes que hubo, y cómo fue y por qué.
y no puede ver razones
porque no las hay
¿qué razones  puede haber para morir? 

El chip de silicio que tiene en la cabeza
se está sobrecargando
y hoy nadie va a ir a la escuela.
Ella los va a obligar a quedarse en sus casas.
Y papi no lo entiende,
porque él siempre había dicho
que ella era como el oro
y no puede ver razones
porque no las hay
¿qué razones se pueden alegar?

 Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Dime por qué
No me gustan los lunes

Quiero pasarme el día desconectada

La niña fue juzgada como adulta (cosas del poder judicial del país que pretende ser faro y guía del mundo mundial) y condenada (eso sí, un día después de cumplir los 18) a prisión de 25 años a cadena perpetua, lo que pone muy cerca de lo imposible su salida de la cárcel algún día. Por lo que sé, trabajó en la institución para mujeres de Chino (en el californiano condado de San Bernardino) reparando equipos electrónicos. Brenda alegó estar aquel nefasto día bajo los efectos del alcohol y de drogas, aunque las pruebas realizadas en el momento habían dado un resultado negativo. También declaró posteriormente haber sufrido palizas y abusos por parte de Wallace, su padre, aunque algún tiempo después se desdijo de sus palabras. Parece que hubo algo de falsas autolesiones en la institución penitenciaria, aunque después se comprobó que solamente se había escrito algo en los brazos. Finalmente, el 21 de febrero de 2025 le fue denegada por última vez hasta ahora la libertad condicional.

Brenda es una víctima más de todo esto. Al menos, así lo veo con la perspectiva de los años transcurridos. Que ella no era una chica mentalmente sana es algo que no puede negarse ahora. Pero, pero… ¿Se hizo algo por rehabilitarla? ¿Hace la sociedad algo para ayudar a tantos y tantos jóvenes con problemas mentales que, por cierto, son tan físicos como el resto de problemas de salud? Más bien da la impresión de que al sistema que nos rige únicamente le interesa apartar a esas personas en permanente aislamiento, no vaya a ser que nos molesten poniendo de manifiesto una difícil cuestión que no sabemos tratar muy bien, aunque no por eso debe dejar de intentarse. Al menos, sabemos lo que ha ocurrido en determinadas instalaciones (por llamarlas de alguna manera) gracias a novelas como Alguien voló sobre el nido del cuco (Ken Kesey), Shutter Island (Dennis Lehane) o La madre de Frankenstein (Almudena Grandes), todas ellas magistrales y coincidentes en un punto importante: finales desgraciados, no se ve la salida.

Recientemente podíamos leer en esta revista un magnífico análisis de nuestro director Eugenio Rivera, acerca de la película de Oriol Pla titulada Los renglones torcidos de Dios, basada en la novela homónima de Torcuato Luca de Tena (nieto del fundador de ABC) que también para mí merece todos los adjetivos antónimos a las anteriores. Esa no es la manera.

Tengo el honor de pertenecer a un colectivo que trabaja con jóvenes. Sé que muchos compañeros y compañeras hacen todo lo que pueden. Detectar, comprender, animar, ayudar y… ¿qué más? Solo nos queda pedir que se destine mucho más presupuesto para solucionar los problemas de estas personas. Al menos vivimos en una sociedad avanzada, ¡pues demostrémoslo! Quizá la mejor manera no consista en respetar derechos constitucionales como la tenencia lícita de armas mientras se ignoran otros como el de acceso a una sanidad pública, gratuita y de calidad. El resultado es que hablamos de esta canción por eso precisamente, porque es un tema que ha quedado en nuestra memoria, no por ser algo excepcional que ocurre una vez al siglo sino porque, lamentablemente, esto ya casi no es noticia en el lado oeste del Atlántico norte.

I don’t like Mondays fue número uno en Reino Unido, Irlanda, Australia y Sudáfrica y sonó en el famoso Live Aid en Londres, 1985. Nos quedamos con el original:

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Escrito por

Archivo Entreletras

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