agosto de 2026

‘La tinaja’, de Ismael Istambul Fernández

La tinaja
Ismael Istambul Fernández
Sonámbulos Ediciones
126 págs.

TINAJAS: EL FONDO DE LA MEMORIA

Antes del principio ya estaba todo escrito, pero en aquel no-tiempo en el que nada sucedía y sin embargo se habían gestado definitivamente los mares, las selvas, las montañas, los ríos, la calle Puentezuelas de Granada y las manos y el barro del alfarero replicados en incontables manos e infatigables alfareros, Ismael Istambul soñaba su condición de poeta.

Y era tan intenso el sueño suyo que, saliendo de sí y rompiendo los muros del no-ser, se hizo carne en el empeño de saberse y comenzó a buscarse con el tesón del explorador que ansía descubrir las fuentes de la vida, de la suya, de todas las vidas, de las innumerables vidas que laten sin descanso en los infinitos universos que desde nunca nos contemplan.

Y sucedió que un día, en la región del sueño, y en medio del arduo camino que él estaba recorriendo, fue a toparse de frente con una palabra que también a él lo estaba buscando. Fue la primera de tantas con las que iría hilvanando verso a verso y poema tras poema, en un anhelo sin medida que lo ha traído hasta aquí, hasta el fondo de este libro en el que se debaten preguntas sin respuesta, respuestas al sinsentido de una existencia anclada en la rutina y en la paradoja y el absurdo también de nuestra inconsistencia y nuestra cobardía (“el pensamiento único / la felicidad como artificio”); un libro que no es queja ni lamento sino grito proyectado contra la inanidad de las dudas (“En la rotonda de la duda: / ¿Te atreves a cambiar de sentido?”) y los miedos transformados en verdades eternas, en certidumbres de barro, en la imagen distorsionada del que huye, del infame asesino que mata y se mata a cada paso que da… hacia… la Nada. Entonces… ¿hay salida?

Sí, la salida consiste en hacerse mar y volver al origen. Hallaremos la salida cuando enterremos el cadáver de la conciencia en el fondo del olvido. Eso nos dice también Ismael. A Alcalá la Real o a Ítaca, que el camino te sea grato, lector. Feliz viaje.

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

Solón puso los cimientos de la democracia ateniense
Solón puso los cimientos de la democracia ateniense

Nada más provechoso pueden recibir los hombres que el buen juicio y la mente sabia Sófocles. Electra Algo que podemos…

Díaz-Caneja: la refutación de la sombra
Díaz-Caneja: la refutación de la sombra

Siempre habrá una única obra para un único autor. Así es el arte. Cada pieza no es sino un segmento…

Los españoles y los hispanos en Estados Unidos (II)
Los españoles y los hispanos en Estados Unidos (II)

LA HISTORIA Y LA SITUACIÓN DE LOS ESPAÑOLES EN EE.UU. El papel de los españoles en la formación de EE.UU.…