En el teatro Coliseum se ha estrenado este musical, El alma al aire, con canciones de Alejandro Sanz, con una puesta en escena muy brillante y con la imagen de una playa, donde Soledad vive con su hijo Ale, un joven que puede llegar a triunfar en el mundo de la canción, porque tiene dotes: buena voz, atractivo y que pasa su existencia en un lugar, junto al mar, que no le satisface.
La llegada de una mujer, Alma, con sus hijas, Sandy y Ella, para comprar el vagón de tren que sirve de bar de la playa a Soledad, enturbia todo. Esta última debe mucho dinero, y tiene que dejar su chiringuito, y el alcalde quiere hacer urbanizaciones en la zona, junto a la playa. Pero Ella conoce a Ale y se enamoran, comienza así una bella historia, donde todos los personajes, entre ellos el abuelo de Ale, un viejo pescador que siempre pregunta por su Sirena, van cobrando protagonismo. Al grupo se une un turista, Jamie, que se enamora de Sandy. También cobra protagonismo el amigo de Ale, Bruno, que desea por encima de todo que Ale triunfe en la música.
El elenco es estupendo, Pepe Nufrio como Ale, cantante y actor que empezó su carrera en Estados Unidos, en la American Musical and Dramatic Academy de Nueva York. Lo recordamos recientemente como Clifford Bradshaw en Cabaret, que triunfó en el teatro Albéniz y que ha vuelto a la cartelera. Amanda Digón es Ella, y aparte de otros trabajos musicales muy brillantes, fue Sally Bowles en Cabaret. También estuvo genial en West Side Story y en Flashdance. Su tono de voz (impresionante cantante), su personalidad, enriquecen mucho la obra. Y no hay que olvidar su intervención en Malinche de Nacho Cano (otro gran musical que tuve la suerte de ver).
El resto del elenco está genial, Natán Salgado como Bruno, Miriam Madrid como Alma, Hugo Ruiz como Jamie, Antonio MM como el abuelo y pescador, Lydia Fairén como Sandy y especialmente, Inma “La Carbonera” como el Levante, con un tono de voz impresionante, cantaora sevillana que lleva el flamenco a la escena en esta obra deslumbrante. Resulta inolvidable la escena de la lluvia, cuando canta y empieza a llover y recuerda que fue el gran amor del viejo pescador.
La coreografía corre a cargo de Lyanne Page, la iluminación de Hugh Vanstone, el sonido de Nevin Steinberg, y la producción de tan bello musical a Stage Entertainment.
Todo consigue emocionarnos, especialmente las canciones hermosas de Alejandro Sanz, que asistió al estreno del espectáculo, donde podemos apreciar la bonita historia del amor, con final feliz, porque, sin hacer spoiler, todo acaba bien. Momentos destacables son el de la lluvia, el encuentro entre Alma y Soledad, que fueron más que amigas en el pasado, los instantes en que Ale va componiendo “El corazón partio” y un final maravilloso, cuando el público canta las canciones del gran cantante español.
Bonito homenaje esta historia en un teatro con un gran escenario, con las imágenes de la playa, bien decorado, y que nos hace disfrutar de la excelencia de los buenos musicales que hoy se producen en la capital de España. Homenaje a Alejandro Sanz, pero también al amor, la amistad, los buenos sentimientos, la belleza, la reconciliación y el deseo de ser felices, nada más y nada menos.






