En el teatro Alcázar lleva tiempo triunfando Un dios salvaje, yo la vi hace tiempo con un cuartero estupendo, Aitana Sánchez Gijón, Maribel Verdú, Pere Ponce y Antonio Molero, pero ahora, el humor entra de lleno en esta obra interpretada por Luis Merlo, Eva Isanta, Juanan Lumbreras y Clara Sanchis.
Hay que recordar que la obra fue escrita por Yasmina Reza y se estrenó en París y luego en Londres y en Boradway, consiguiendo el premio Tony a la mejor obra en 2009. Además, no hay que olvidar que Roman Polanski la llevó al cine.
La versión de Jordi Galcerán es muy divertida, porque presenta a dos matrimonios que discuten sobre dos niños, el uno ha roto dos dientes a otro, la pareja que interpreta Luis Merlo y Clara Sanchis son los invitados y padres del agresor. Sin embargo, la pareja que interpreta Eva Isanta y Juanan Lumbreras son los padres del agredido. Si la primera está marcada por cierta indiferencia por parte del padre, un abogado al que llaman por teléfono continuamente por un tema de una medicina que causa efectos indeseados, la otra familia es la corrección total, un padre muy educado y una madre (Eva Isanta) que es escritora.
Lo que parece una reunión pacífica entre dos matrimonios para resolver el conflicto de los hijos, se convierte en una comedia ácida, donde se puede ver cómo son los seres humanos en realidad. Todos esconden un comportamiento hipócrita, políticamente correctos, que estallan cuando empiezan a decirse lo que piensan realmente. Afloran las malas relaciones entre las parejas, el personaje interpretado por Luis Merlo derrocha humor y su mujer, Clara Sanchis, se encuentra mal y empieza a vomitar. No se aguantan y viven un matrimonio ficticio, el padre perdona al hijo su agresividad, porque vivimos en una sociedad violenta.
La otra pareja desvela su verdad, el padre ha tirado a un hámster que odia a la calle, la mujer empieza a reprocharle las llamadas continuas de la madre, la indolencia que este tiene ante la vida y él la pesada pedantería de la mujer y sus pretensiones de mujer culta.
Todo estalla y todo servido con humor, pero también con la crítica social, donde vemos la verdadera personalidad de los seres humanos civilizados, que no lo son tanto.
La dirección de producción es de Carlos Larrañaga, el vestuario de Ana Garay, la música de Andrés Belmonte y todo encaja en esta comedia agridulce, donde lo civilizado va progresivamente envolviendo a los protagonistas en una violencia muy notable.
Lo que viene a decirnos es que los hijos reproducen el comportamiento de sus padres y que la sociedad entera es hipócrita, no enseña su verdadera cara. Muy divertida Eva Isanta, Juanan Lumbreras, el hombre sensato que se desmelena y casi agrede a su mujer y a la inversa y una Clara Sanchis muy divertida también. Un trabajo actoral estupendo para una comedia que, en realidad, es un reflejo de los seres humanos de nuestro tiempo.





