noviembre de 2026

‘Martín Vigil, el amigo amable’, de Miguel Fernández

Martín Vigil, el amigo amable
Miguel Fernández
Plaza & Janés, 2026
Número de páginas: 328

El retorcido ‘asesor’ moral-literario de adolescentes

Niños y adolescentes de los últimos 60 y los 70 tuvieron (tuvimos) especialmente en colegios privados católicos, como lectura de cabecera las novelas de José Luis Martín Vigil (MV), un jesuita (entre 1948 y 1958) más tarde sacerdote de a pie, cuyos libros llegaron a encabezar las listas de venta de un amplio periodo donde publicó decenas de obras que se vendieron de forma masiva, consumidas principalmente por esa franja de edad. Bajo un envoltorio aparentemente postconciliar en las historias se hablaba de temas, incluso de sexo o de política, que en esa época empezaban a dejar de ser tabús.

Vistas hoy esas novelas de tan amplísima difusión pueden parecernos excesivamente ‘rupestres’ desde el punto de vista literario, con un estilo donde proliferan diálogos descriptivos y una redacción puramente funcional, pero su impacto en esa generación de la pre y la adolescencia fue mayúsculo. Decenas de títulos desde ‘La vida sale al encuentro’ a ‘Los curas comunistas’ donde al hilo de ese caparazón aparentemente modernizador dentro de la Iglesia, y la enorme repercusión que el Concilio había tenido en sociedades como la española, MV adquirió un impacto inaudito. Frente a la indiferencia o el desprecio absoluto del mundo literario e intelectual que nunca le aceptó como ‘uno de los suyos’.

MV iba todavía más allá: como les ocurre a una parte de los escritores/sacerdotes: en su obra había un latente apostolado en el que el autor aparecía como una especie de referente en una época de transición de valores y de relatividad moral. Aspecto todavía más explícito cuando en sus libros se ofrecía la posibilidad de conectar personalmente con el autor, estrechando todavía más un círculo de cercanía.

La peculiaridad de MV es que el ‘mensaje’ aparecía bajo un envoltorio de ‘modernidad’ hablando de temas que empezaban a estar en la sociedad y que niños/adolescentes en su segunda década de vida vivían a menudo, en un tiempo donde la presión de los cambios empezaba a hacerse presente. De esta manera la influencia de este autor rebasó la de un novelista cualquiera y le hizo adquirir el papel de casi referente moral para chicos todavía menores de edad que se hacían preguntas a las que no siempre se sabía responder.

Miguel Fernández convierte a MV en el tema de su nuevo libro ‘El amigo amable’ (Plaza & Janés). Fernández que es un hombre del mundo de la comunicación y también un novelista digno de atención ha venido publicando sendos trabajos en torno a personajes españoles contemporáneos bajo nuevos enfoques y tratamientos, sobre la base de una muy destacable investigación. Todos ellos de una excelente acogida en el mercado y en su mayor parte adaptados al audiovisual. Como sus libros sobre Amparo Muñoz (‘La vida rota’), Waldo de los Ríos (‘Desafiando al olvido’), Mari Trini (‘Yo no soy esa que tú te imaginas’) o Aute (‘Me va la vida en ello’). De una amenidad que se distancia de la biografía farragosa porque en cada uno de ellos, Miguel Fernández hace algo singular en una biografía: se está exponiendo a sí mismo.

Es decir, no solo está hablando del personaje biografiado sino que realiza una especie de camuflada autobiografía en primera persona, lo que sorprende por su capacidad de desvelar una distancia o una identificación con el ‘héroe’ de cada uno de sus libros. Un hecho que se pone en evidencia en todas sus biografías, pero aún más en la dedicada a Waldo de los Ríos y en la que ahora publica sobre Martín Vigil; en lo que podría considerarse una especie de construcción biográfica sobre un personaje de relieve público, pero a la vez una constante revelación personal en la que Fernández evita posicionarse como el frío y distante biógrafo con un bisturí literario y realiza una constante confesión de parte.

Aspecto que da un matiz muy personal a sus libros y los hace doblemente interesantes. Porque sus reflexiones vienen a ser también las de muchos adolescentes de esa época de primeros lectores que en su momento se bebieron las novelas de MV como una luz en una confusa oscuridad.

Fernández va más allá y presenta a un MV de difícil calificación. Es el combatiente franquista en la batalla del Ebro y en la de Madrid que se ordena sacerdote. Al que dos denuncias por pederastia en 1958 le obligan a dejar la Compañía de Jesús, aunque siga siendo sacerdote; en una época donde continúa habiendo un manto social que la protege dentro de la Iglesia. Cuando deja de ser jesuita, aunque no cura, MV comienza a escribir novela hasta publicar en los años posteriores decenas de creaciones cuyo impacto comercial en el mercado llega a ser elevadísimo. Lo que le proporciona elevados ingresos y un nivel de vida de privilegio, residiendo en la calle Velázquez 75 de Madrid como lo haría un aristócrata a la antigua usanza.

Con el tiempo la senda se tuerce, y finalmente se hacen públicas nuevas acusaciones de abusos a adultos y menores, y MV pasa a ser un personaje mediático en el terremoto de la Transición. Es el tipo que ofrece respuestas (¿) desde un consultorio sexológico con Susana Estrada, hace novela pseudo-erótica y se confiesa bisexual, y que en 1993 escribe sus memorias.

Un personaje realmente desconcertante y obtuso que Miguel Fernández expone en todas sus aristas y contradicciones, con revelaciones que poseen mucho picante y amenidad. La virtud de MF es que va más allá de ofrecer un minucioso rastreo sobre una biografía y una obra llena de claroscuros y trasciende de cualquier apunte personal, porque MV por mucho que consideremos hoy escasamente interesantes esas novelas, y nos generen escalofríos las acusaciones sobre quien en teoría llega a aparecer como ‘faro espiritual’ de adolescentes masculinos (y no solo bajo la relación autor/lector), está presente toda una época llena de situaciones socialmente  esquizofrénicas, moralmente equívocas, que nos remiten a los tortuosos cuentos infantiles de otras épocas o al marqués de Sade; no tanto en la obra literaria de este autor sino en el propio personaje y el contexto.

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