julio 2022 - VI Año

ACTUALIDAD

Se publica ‘Cada vez que muero’, la poesía reunida de Mario Pérez Antolín

La editorial Lastura acaba de publicar el libro de poesía titulado Cada vez que muero. Este libro reúne toda la obra poética del reconocido aforista Mario Pérez Antolín, una poesía que destaca por la fuerza expresiva de las imágenes y por la profundidad reflexiva de las ideas, dando forma a un estilo muy innovador que tiene el reconocimiento de la crítica especializada dentro y fuera de España.

Mario Pérez Antolín es uno de los aforistas más reconocidos de nuestro país. Sus libros en este género (Profanación del poder, La más cruel de las certezas, Oscura lucidez, Crudez y Contrariedades) han recibido elogios de pensadores tan eminentes como Eugenio Trías, Victoria Camps o Joan Subirats, y se han convertido, por méritos propios, en lectura obligatoria.

Su obra poética, publicada en los libros Semántica secreta, Yo eres tú, De nadie y Esta ínfima parte de infinito se completa ahora con este nuevo libro.

La poesía de Pérez Antolín destaca por la fuerza expresiva de las imágenes y por la profundidad reflexiva de las ideas, dando forma a un estilo muy innovador.

Dos poemas de Cada vez que muero (Poesía reunida) de Mario Pérez Antolín:

PATERNIDAD

Hoy, mientras observo a mi hijo
atrapar lagartijas en el jardín,
te veo verme
y acuso el golpe que te dio en mis costillas
la calavera hueca.
Soy como eras cuando abrazo a tu nieto,
que no sentiste, pero amaste al amarme.
Repito los consejos que me has legado
para que los comprenda el injerto que me hicieras
en el baipás heráldico de tu simiente marchita.
Soy, a través del tiempo, todos los huérfanos
cuando acaricio al vástago que me diste.
Siento el vapor ancestral del padre ausente.
Quiero recomponer tu presencia ahora
con los frágiles huesitos que enterré en el estiércol
doméstico de nuestra vida futura.
Terminaré este puzle aunque no tenga la pieza
que te llevaste en tu fuga temprana.

LACRIMOSA

Las lágrimas que se evaporan en nuestra piel,
cuando llegan al cielo, contagian su pena a las nubes
y precipitan un aguacero de bondad.
Las que caen al suelo buscan raíces secas e insectos crujientes
antes de perder su sabor a desengaño.
Las que no lloramos crean un lago dentro del cerebro
tan profundo como un espejo.