¡Mis queridos palomiteros!
Así ha sido mi 2025. Gracias de corazón por haberlo compartido conmigo. Como ya me ha pasado en otras etapas, este año me deja un sabor agridulce: me ha tocado despedir a dos buenos amigos y compañeros de profesión, Manuel Zarzo y Verónica Echegui.

Pero la vida sigue y yo he decidido continuar con la misma ilusión de siempre, agradecido por todo lo bueno que me regala la Cultura. El cine y el teatro siguen siendo mi motor, ese refugio que me permite conocer a personas maravillosas. Aquí os cuento lo que ha dado de sí este año:
En el set y sobre las tablas: He estrenado el largometraje Por el camino de en medio (Arsenio Mayo) y tres cortometrajes que han tenido una acogida espectacular: Las promesas que enterramos, Once campanadas y El evangelio de la servilleta. Los tres están escritos y dirigidos por Óscar Parra de Carrizosa, con quien siempre es un lujo trabajar.
Además, ¡apuntad la fecha! El próximo 6 de febrero llega a los cines el estreno absoluto de Gemma Galgani, un largometraje de ficción en formato biopic protagonizado por Laura Lebó. Es un proyecto que hemos cocinado a fuego lento este año; he tenido la suerte de colaborar en el guion junto a Óscar y también de participar como actor. Tras su paso por nuestras salas, la película viajará por 22 países.

En cuanto al teatro, el 1 de febrero pondremos rumbo a Salamanca con parte del elenco de El Ateneo de Pozuelo para participar en el prestigioso Certamen Villa de Vitigudino con La tortuga de Darwin, de Juan Mayorga.
Pluma, micro y academia: En mi faceta como periodista, muy pronto verá la luz un libro de cine español de autoría personal que me hace especial ilusión. También ha sido un año de sinergias: me han citado productoras de la talla del Teatro de la Abadía, Rokambolescas, CNTC o Teatro Lab Madrid, y distribuidoras como European Dreams Factory, Bosco Films o Sony, destacando sus trabajos desde mi visión especializada.
Por otro lado, me he incorporado al equipo de la revista digital de crítica literaria Entreletras, dirigida por Eugenio Rivera, y he repetido como jurado en los Premios Talía y los Premios Godot. También guardo un recuerdo especial de la charla con Lló Venturini en su programa A mi manera.
¿El broche de oro? Ya soy oficialmente miembro de la Academia de Cine.
Pido paz, pido la palabra y brindo por un 2026 lleno de cosas bonitas para todos. ¡Muchas felicidades!















