¡Mis queridos palomiteros!
¡Qué noche la de este lunes! Todavía estoy asimilando el subidón de la V Edición de los Premios Godot en el Gran Teatro Pavón. Qué alegría ver cómo la Revista Godot, que ya lleva 16 añazos al pie del cañón, nos volvió a juntar a todos los que amamos el teatro en una gran fiesta de nuestro abultado y productivo tejido cultural.
La gala la dirigieron y presentaron Las Niñas de Cádiz y, sinceramente, qué bien nos lo pasamos. Con ese toque de chirigota y carnaval tan suyo, retrataron a la perfección esa relación de amor-odio que tantos creadores mantienen con Madrid cuando llegan aquí a buscarse la vida. Un homenaje fantástico a quienes sostienen nuestra cartelera. Además, la música en directo de Shrizz and The Kiddz le dio un ritmazo tremendo a la noche.


En danza, Rocío Molina arrasó llevándose dos premios por Calentamiento (Coreografía de Danza Española y Flamenco e Intérprete Femenina), mientras que Israel Galván se coronó en la categoría masculina por El Dorado, y Antonio Ruz ganó en Danza Contemporánea con Norma. Tampoco me olvido del Premio Especial GODOFF para Elisa Forcano por Zorra Dorada, ni de Los Miserables, que se alzó como el Mejor Musical.
Pero si tengo que quedarme con un momento, fue el Premio de Honor a Carlos Hipólito. Qué emocionante ver a todo el teatro en pie dándole una ovación eterna. Nos regaló un discurso brillantísimo y muy emotivo que nos conmovió a todos los allí presentes.
Los trofeos, por cierto, eran una chulada artesanal hecha por la artista TraperAna. Al terminar la gala, por supuesto, tocó quedarse a la fiesta en el propio Pavón para brindar, charlar con los premiados y celebrar las Artes Escénicas. Una noche redonda de las que da gusto cubrir.











