agosto de 2026

Dick Van Dyke, en el centenario de su nacimiento

Normalmente, escribo sobre actores que celebrarían su centenario:  Hudson, Burton, Curtis, Lemmon, pero que no han llegado ninguno a los cien años. Tampoco el gran Paul Newman, que murió con más de ochenta.

Pero raro es el caso, salvo el de Kirk Douglas, Eva Marie Saint, Olivia de Havilland, que sí que llegaron a cumplir cien años, nada menos. Eva Marie Saint va a cumplir ciento dos el año que viene, si la salud le deja.

El 13 de diciembre de 1925 nació otro actor que cumple cien años y sigue entre nosotros, el genial Dick Van Dyke, que si no ha llegado a prodigarse mucho, es el inolvidable deshollinador de Mary Poppins, película que interpretó junto a Julie Andrews, que acaba de cumplir en octubre los noventa.

Dick —Divorcio a la americana en 1967, y Chitty, Chitty, Bang, Bang, en 1968— en todas ellas, siempre aportaba su comicidad innata, porque si algo caracteriza a este longevo actor es el humor. De hecho, ha confesado que una de las claves de sus cien años ha sido no perder el sentido del humor, la vida sana, etc.

Interpretó la famosa serie Diagnóstico asesinato, que tuvo mucho prestigio en televisión y participó en Noche en el museo en 2006. Sin tener una carrera de títulos muy brillantes o muy prolífica, Van Dyke tiene una característica que merece resaltar: su personalidad, tan presente en todas sus películas.

Celebremos los cien años de este actor que ha sido productor, guionista, cantante, actor de teatro y hasta bailarín. Todo ese universo de creatividad demuestra el hombre polifacético que es Richard Wayne Van Dyke.

Aunque vivió una época el problema del alcoholismo, como otros grandes del cine (Jack Lemmon) consiguió superarlo. Gracias, Dick, por tan buenos ratos que nos has hecho pasar.

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Archivo Entreletras

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