octubre 2021 - V Año

LIBROS

‘La metáfora del mirlo’ de Pedro Ojeda

La metáfora del mirlo
Pedro Ojeda Escudero
Eolas Ediciones, 2020
188 páginas

La metáfora del mirlo es un diario del confinamiento impuesto por la pandemia del Covid-19, en su fase más dura, la que transcurrió entre el 12 de marzo, cuando se decretó el estado de alarma, y el 25 de mayo del año 2020, cuando comenzaron a suavizarse las restricciones de movilidad y se recuperó cierta normalidad.

El diario contiene reflexiones del autor sobre la sorpresa y la preocupación que causó este desconocido virus, sobre el elevado número de muertes, los cambios impuestos en la vida cotidiana, la pérdida de la noción del tiempo durante aquellos días, que parecían iguales, pero que eran diferentes. “Hoy -escribió el autor el 22 de abril- he mirado el mundo desde mi galería. Me falta el aire”.

Ojeda pasó el confinamiento en la ciudad salmantina de Béjar, cuyo entorno ciudadano y natural describe con cariño: la calle Mayor, la Corredera, las murallas antiguas, el río Cuerpo de Hombre, la sierra, Cantagallo, Candelario y el Puerto, que comunica con las vecinas tierras extremeñas.

A lo largo de las páginas del libro va desvelando su sensibilidad hacia el mundo natural, su gusto por las marchas que realiza por la sierra, disfrutando de su riqueza botánica, de las flores silvestres, las rosas, las lilas, los lirios y las arenarias. “Mirando hacia arriba -escribió el 2 de mayo-, la vegetación nos llamaba tentadora y sintética. Luce limpia, pletórica de colores -verdes, amarillos, azules, blancos”. Hay, también, numerosas alusiones al mundo animal, a cigüeñas, mirlos, corzos, cucos, vencejos, oropéndolas, perros y gatos. El autor postula la necesidad de establecer una relación armónica con la naturaleza, pero, como afirma, “qué difícil es limpiarse de asfalto la suela de las botas y echarse al monte para ser uno y naturaleza, junto a los otros”.

La actividad universitaria del profesor Ojeda tuvo que adaptarse a las circunstancias impuestas por el confinamiento. El trabajo con los alumnos durante aquellos días se realizó con las tecnologías audiovisuales. Probablemente a partir de ahora irán utilizando en mayor medida, aunque el autor defiende la riqueza del contacto personal directo.

En La metáfora del mirlo aparecen muchas referencias literarias y artísticas. Comentarios y fragmentos de poesías de Antonio Machado, Federico García Lorca, Luis de Góngora, Ángel González, Jorge Guillén, Claudio Rodríguez, Luis Felipe Comendador, Karmelo Iribarren y Manuel Chinarro, así como de la Odisea, El Quijote y otros escritos del Inca Garcilaso de la Vega, Fernández Flores, Ferrater Mora y Rosa Chacel. A través de ellos, se aprecia su sensibilidad y capacidad literaria. Pedro Ojeda muestra una fecunda concepción global de las artes. Por eso, en las páginas del libro aparecen también referencias a obras artísticas de Darío Regoyos, Alain Resnais, Carmen Peña y Manuel Domínguez, entre otros.

Me han interesado, dada mi condición de historiador, las referencias que aparecen en el libro a la epidemia de la peste bubónica que arrasó Florencia en 1348, el movimiento comunero contra el emperador Carlos V, la epidemia de gripe norteamericana de 1918, la División Azul y el desarrollo urbanístico y económico de Valladolid en los años ´60 del siglo XX. Veamos algunas de ellas.

1.- La epidemia de la peste alentó la creación del El Decamerón de Giovanni Boccaccio, libro integrado por cien cuentos, que abordan de forma ingeniosa asuntos vitales como el amor, la inteligencia humana y la fortuna. La obra comienza con una descripción de la peste negra que golpeó Florencia en 1348. Un grupo integrado por diez jóvenes, siete mujeres y tres hombres, que huyen de la peste, se refugian en una villa en las afueras de Florencia. El Decamerón tiene un gran interés histórico y literario: constituye una obra maestra de la prosa temprana en italiano, muestra muchos aspectos de la vida de la Florencia medieval e influyó en obras posteriores, como Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer.  ​

2.- El movimiento Comunero contra el emperador Carlos V, desarrollado entre 1520 y 1522, ha tenido diversas interpretaciones historiográficas. Yo comparto la de Ferrer del Río, Modesto Lafuente, José Antonio Maravall y Josep Pérez que lo consideran la primera revolución moderna que cuestionó la monarquía absoluta y luchó para ampliar la participación de la burguesía y las ciudades en la vida pública.

3.- La epidemia de gripe norteamericana de 1918 causó más de cincuenta millones de muertos. Surgió en los campamentos militares de Estados Unidos donde se preparaban los soldados que iban a intervenir en la primera Guerra Mundial. Las sinrazones militares prevalecieron sobre la salud. La epidemia de la gripe viajó a Europa con los soldados norteamericanos, documentándose el primer caso de mutación el 22 de agosto, en el puerto francés de Brest. La información de la expansión de la epidemia fue censurada por las autoridades militares para no perjudicar las acciones militares, ni mostrar debilidad ante el enemigo. La censura impidió investigar el origen letal de la epidemia, causado por un brote del virus Influenza A, subtipo H1N1. Desde Francia, la gripe pasó a Inglaterra, Italia y Alemania. Los movimientos de soldados y de civiles multiplicaron las infecciones. Cuando la epidemia llegó a España, que no participaba en la guerra, los periódicos informaron sin censura alguna, dándole a el nombre de “El soldado de Nápoles” o “La enfermedad de moda”. En el verano de 1918, el corresponsal de The Times en Madrid realizó un reportaje sobre su expansión, extendiéndose desde entonces la denominación “gripe española”, con la complicidad de las autoridades norteamericanas que no quisieron asumir responsabilidades.

4.- El autor evoca, asimismo, sus vivencias juveniles sobre el desarrollo demográfico, urbano y económico de Valladolid en los años sesenta y setenta, decisivos en la configuración del Valladolid contemporáneo. Años de transformación de la capital castellana, de instalación de grandes industrias y empresas como FASA-Renault, Endasa, Michelin, NICAS, Pegaso y ACOR. Años de intensa conflictividad social y política que alcanzó su momento culminante en el tardofranquismo y en la transición hacia la democracia.

El autor realiza reflexiones interesantes sobre asuntos de actualidad, como la creciente importancia de las redes sociales, con sus aspectos positivos y negativos, el manejo injustificado de la información personal por las grandes empresas tecnológicas, las distorsiones informativas y la difusión de bulos y mensajes de odio que perturban la convivencia. “Todo es confusión – escribió el 4 de mayo- cuando debería haber más sosiego para el análisis y la toma de medidas adecuadas para salir lo mejor posible y que, cuando se repita en el futuro una situación como esta (que se repetirá), sepamos como actuar desde el primer minuto. Han llegado demasiado pronto los insultos que nos despistan del objetivo principal”. A su juicio, una fuerte inversión en educación y cultura contribuirá a la formación de ciudadanos conscientes. Asimismo, lamenta el comportamiento irresponsable y desmesurado de algunos dirigentes políticos ante la mayor crisis sanitaria, social y económica de las últimas décadas. “Necesitamos más que nunca -nos dice- cordura, razón, consenso y empatía, pero qué lejos estamos de ello. Una sociedad no puede vivir de forma permanente una campaña electoral radicalizada, menos cuando está inmersa en un desastre como este. No es cierto el refrán de que en río revuelto ganen los pescadores. De esta crecida solo sacaremos barro”.

Finalmente, La metáfora del mirlo propone aprovechar la experiencia de la pandemia, que ha dejado al descubierto nuestras debilidades, para afrontar los retos del futuro inmediato. A este propósito, llama la atención sobre la necesidad de impulsar un urbanismo que priorice las verdaderas necesidades humanas. Si la pandemia ha acelerado la utilización de las tecnologías digitales de comunicación audiovisual hay que promover la capacitación y prevenir la brecha digital de los colectivos menos favorecidos. La investigación científica es esencial para mejorar las condiciones de vida y superar situaciones adversas como la que estamos padeciendo. No siempre los poderes públicos la han apoyado de forma conveniente. La amenaza de la pandemia ha desvelado la imperiosa necesidad de hacerlo de forma resuelta, mejorando la financiación, fomentando el desarrollo de redes multidisciplinares y renovando las infraestructuras y los recursos técnicos. El cambio climático y el deterioro del medio ambiente adquieren cada día más relevancia. Todos los países tienen que adoptar medidas que contribuyan a solucionar los efectos directos y colaterales de todo orden que se están produciendo, con la perspectiva ineludible de salvar el planeta. Por lo demás, Pedro Ojeda propone un nuevo modelo de globalización, regida, no por intereses financieros e industriales, sino por la inteligencia, la cooperación y la solidaridad: “no queda otra, afirma, hay que salir al mundo para hacerlo mejor, incluso en contra de los que preparan el odio futuro y la rabia. O precisamente por eso”.

Algunos escritores han manifestado que durante la pandemia no han podido escribir, que han carecido de las condiciones adecuadas para hacer un buen trabajo literario. Este no es el caso de Pedro Ojeda. La metáfora del mirlo es un libro excelente, que se lee muy bien, que evoca vivencias que hemos tenido en estos tiempos convulsos y que promueve la reflexión sobre la necesidad de construir una sociedad más habitable y más digna.