febrero de 2026

Breve historia de Quebec

En este artículo nos acercamos a la historia de Quebec, una provincia de intenso pasado y presente en Canadá.

Lo que hoy es el Quebec fue un territorio colonizado por los franceses que le dieron el nombre de Nueva Francia. Su primer explorador fue Jacques Cartier que en el año 1534 colocó una cruz de madera con flores de lis en Gaspé. Tomó aquellas tierras en nombre de la Corona francesa. Además descubrió el río de San Lorenzo. Otro personaje fundamental en la historia colonial francesa del territorio fue Samuel de Champlain al fundar en la orilla norte del mencionado río la ciudad de Quebec, en un lugar que los indios denominaban “kebek”, es decir, estrecho. Con Luis XIV el territorio se convirtió en colonia real.

En el complejo mundo de las relaciones internacionales del siglo XVIII el Quebec jugó un papel primordial en el conflicto entre Francia e Inglaterra, especialmente en la Guerra de los Siete Años (1756-1763). El ejército francés fue derrotado en la batalla de los Llanos de Abraham, en las mismas puertas de la ciudad de Quebec. Por el Tratado de París de 1763 Inglaterra tomó posesión de Nueva Francia. Al parecer, Luis XV prefirió conservar Guadalupe por su riqueza azucarera frente a un territorio que era inmenso pero daba menos beneficios económicos

Londres permitió que la mayoría francófona conservara su lengua, religión católica y su cultura propias por la Ley de Quebec de 1774. Tenemos que tener en cuenta que los ingleses ya estaban comenzando a tener serios problemas con las Trece Colonias y prefirieron asegurarse la paz en el norte. En 1791 se dio la Ley Constitucional de Canadá que estableció dos provincias alrededor del río Otawa: el Alto Canadá (hoy Ontario) de mayoría anglófona, y el Bajo Canadá (hoy Quebec) de mayoría francófona. El Quebec comenzó una existencia entre dos culturas anglófonas, la propia del Canadá y la del vecino del sur. En 1867, decidió unirse a los territorios anglófonos porque los habitantes del Quebec comprendieron que era más fácil mantener su lengua y costumbres dentro de esta confederación que a merced de los todopoderosos Estados Unidos. En aquel año se firmó la Ley de América del Norte británica.

Quebec fue durante mucho tiempo un territorio eminentemente agrario. La industrialización no comenzó hasta el siglo XX. Esa es la razón por la que, en la segunda mitad del siglo XIX, medio millón de personas tuvieron que emigrar a Estados Unidos.

En cuestiones políticas el Partido Conservador Progresista era el mayoritario el Quebec pero pasó a ser un feudo de los liberales a partir de 1896 cuando Wilfrid Laurier fue nombrado primer ministro de Canadá, el primer franco-canadiense y católico en llegar a serlo. Laurier impulsó la modernización de Quebec frente a la tradicional política federal canadiense en favor de Ontario y las provincias del Oeste. Se invirtió en infraestructuras y se impulsó el desarrollo económico. Al comenzar el siglo XX comenzó la industrialización de Quebec, muy vinculada al mercado estadounidense.

La Gran Depresión provocó una nueva oleada de emigrantes del Quebec hacia otras zonas del Canadá y de los Estados Unidos. En 1936 la Union Nationale ganó las elecciones y se mantuvo en el poder hasta 1960, con la única excepción del período de 1939-1944, coincidiendo casi con la Segunda Guerra Mundial.

Vista de la ciudad de Quebec a finales del siglo XVII

El evidente progreso económico de la segunda mitad de los años cuarenta y de los cincuenta no produjo, sin embargo, grandes cambios sociales en Quebec. Estos cambios se produjeron cuando los liberales accedieron al poder en la primera mitad de los años sesenta, con la Révolution tranquille. Los cambios fueron obra del gobierno del liberal Jean Lesage (1960-1966), que había sustituido al tradicional gobierno conservador de fuerte raíz rural, de la Union Nationale. Lesage se propuso modernizar el Quebec en sintonía con la industrialización creciente. Se creó un sistema público de enseñanza, se reconoció la igualdad de la mujer y se nacionalizó la energía. Quebec comenzó a adquirir una conciencia propia, fruto de su progreso económico y social, frente al gobierno federal de Ottawa, y a los propios Estados Unidos. Pero, ahora, el problema ya no venía del sur sino del resto de Canadá, al negarse las autoridades federales a reconocer la singularidad de Quebec.

En los años setenta se agudizaron las tensiones entre Quebec y el gobierno federal. Después de ganar las elecciones, el Partit Québecois, defensor de la independencia, planteó un referéndum sobre la cuestión de la soberanía pero lo perdió. La mayoría de la población quería mantenerse dentro del Canadá pero preservando su identidad.

En los años ochenta la cuestión de la soberanía ganó muchos adeptos, porque ni la Constitución federal de 1982 ni los Acuerdos de Meech Lake demostraron, a ojos de los habitantes de Quebec, una suficiente sensibilidad hacia sus quejas y hacia su identidad. En el referéndum de 1995 el Bloc Québecois perdió por un estrecho margen, pero demostró la importancia de la cuestión de la autodeterminación.

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

PASABA POR AQUÍ / Con la Iglesia hemos topado
PASABA POR AQUÍ / Con la Iglesia hemos topado

Hace poco leí una noticia que me hizo pensar que habíamos dado un salto atrás en el tiempo y estábamos…

Edmond Hamilton, la ciencia ficción narrada con sencillez magistral
Edmond Hamilton, la ciencia ficción narrada con sencillez magistral

La buena literatura encuentra su acomodo no solo en ediciones lujosas. También en aquellas otras  que siendo populares y asequibles…

Jorge Semprún y Miquel Iceta
Jorge Semprún y Miquel Iceta

Escucho con cierto estupor al ministro de cultura Miquel Iceta decir en la radio que 2023 va a ser el…

377