La sombra de mi padre, ópera prima del director de Akinola Davies Jr., llega a los cines el próximo viernes 6 de marzo y lo primero que se me ocurre decir es que es una joya digna de verse, un verdadero recreo para los sentidos.
Maravillosa película. Poesía pura con la evocación del padre que, quizás, ya esté muerto al empezar la película, hay señales sembradas a lo largo de que esto se ha producido ya, amén del título, lo cual le añade aún más dramatismo y más Poesía con mayúsculas a la belleza genuina y clara que presenciamos en toda la cinta. La relación cruda entre los dos hermanos, la relación crucial de ambos con el padre… todo es específico y especial aquí.
Argumento
Nigeria 1993. La historia sigue a un padre, distanciado de sus dos hijos pequeños, que ahora viajan juntos por la enorme ciudad de Lagos mientras la inestabilidad política amenaza su regreso a casa. Relato semiautobiográfico que transcurre en un solo día en la capital nigeriana, La sombra de mi padre subraya, en los diferentes encuentros, la frustración por no poder cobrar un sueldo, la calidad de las relaciones humanas y el valor del tiempo invertido o soñado.
Escrita por Wale Davies y Akinola Davies Jr., y con una excelente fotografía de Jermaine Edwards, La sombra de mi padre capta, a través de los ojos de un niño, un momento de profunda agitación política.
Protagonizada por Sopé Dìrísù (Slow Horses, Gangs of London) junto con Godwin Egbo y Chibuike Marvellous Egbo, La sombra de mi padre ganó el Premio al Mejor Director para Akinola Davies Jr. (Lizard) en los Premios del Cine Independiente Británicos (BIFA) 2025.
Akinola Davies Jr. fue premiado como Mejor director revelación, con Sopé Dìrísù como mejor actor protagonista, en los Premios Gotham de este año. Y en el Festival de Cine de Cannes 2025, donde tuvo su estreno mundial en Un certain regard, Akinola Davies Jr. fue Mención especial del Jurado.












