Almuzara publica Insumisas, de Manuel Espín, un pormenorizado ensayo sobre la lucha por la igualdad de género en España Insumisas: del cerebro de chimpancé a ejercer el derecho al voto.
Esta es la historia de una lucha, la de quienes a lo largo de los siglos XIX y XX se rebelaron contra los roles establecidos, y batallaron por acceder a la educación, al sufragio, a la creación cultural, la ciencia, la política y el deporte. Ellas no fueron sumisas, levantaron la voz y no se doblegaron, pero el camino estuvo lleno de dificultades y fue una carrera de obstáculos. Insumisas, de Manuel Espín, que publica Almuzara, es un ensayo que describe la historia de la igualdad de género en España contemplada y estudiada como un derecho humano, libre de cualquier ideología, de ahí que en el libro el autor incluya tanto a mujeres anarquistas y socialistas como a aquellas que fueron católicas.
Pensadores como Aristóteles, Rousseau, Nietzsche o Schopenhauer consideraron a la mujer un ser “frágil” y “emocionalmente inestable”, recluyéndola en un rol de madre y esposa. Las revoluciones liberales, a partir de la francesa, en lugar de favorecer su incorporación a la sociedad, la sometieron a una tutela permanente, negando su acceso a la creación artística, la ciencia, el pensamiento, la política o el deporte. El libro recorre desde el siglo XIX y hasta nuestros días, un accidentado y borrascoso camino en el que brota una tensión latente sobre la función y el papel social de las mujeres, contemplado desde la perspectiva española y con abundante material novedoso para el análisis y el debate.
En este ensayo, Manuel Espín analiza temas como la reivindicación del voto femenino, que en el mundo anglosajón aparece en la segunda mitad del XIX vinculado a la lucha contra el esclavismo, mientras que en España se demora bastante más. La inicial reivindicación de las españolas es el acceso a la educación en las mismas condiciones que los hombres. Una carencia de formación que se notó, escribe el autor, en aquellas mujeres que se vieron obligadas a sentarse en el trono, como reinas o regentes, como María Cristina de Borbón, Isabel II, muy vapuleada pro la historia y a la que llegó a calificar de “prostituta real” o María Cristina de Habsburgo.
Insumisas recoge la lucha de aquellas mujeres que tuvieron que hacerse pasar por hombres o utilizar pseudónimo masculino para poder ser consideradas por sus creaciones en un mundo que les estaba vedado, rechazadas en competiciones mundiales como los Juegos Olímpicos. Y recoge también el eco de las sufragistas burguesas en la España de la Restauración, de las mujeres de entreguerras, de aquellas que levantaron, no sin esfuerzo, el Lyceum Club Femenino (del que este año se cumple su centenario), las creadoras de la Generación del 27, las mujeres de la Segunda República, las que tuvieron que levantar hogares y ganarse la vida durante la posguerra o las que trataron de ocupar su sitio a lo largo de la Transición. A todas ellas da voz el autor en estas páginas.
Entre los temas que se abordan destacan estos:
-Los desconocidos personajes femeninos españoles de finales del XIX premonitorios de nuevos roles sociales para las mujeres, desde las anarquistas a las burguesas o las católicas.
-El contraste entre las mujeres del XIX que aspiran a estudiar y a aquellas como Fermín Caballero / Cecilia Böhl de Faber que defienden a la “mujer tradicional”.
-O debates como: “¿Tienen maridos y novios derecho a controlar las cartas de ellas?”. Una discusión abierta en el XIX similar a la actual sobre la fiscalización del teléfono móvil. Personajes muy conocidos de la época como Alejandro Dumas, hijo, se posicionaron a favor del control: “¿Qué clase de maridos serían quienes no vigilan con quién se cartea su esposa?”.
-El absoluto desprecio de autores como Clarín o Juan Valera a escritoras como Emilia Pardo Bazán por el hecho de ser mujer, y el trato recibido en su intento frustrado de acceder a la Real Academia.
-La lucha contra el corsé como un aspecto de la lucha por la libertad femenina.
-El singular y difícil papel de Carmen de Burgos en 1903 como traductora del famoso libro de Moebius donde se compara el cerebro femenino al de un chimpancé.
-El olfato político del dictador Primo de Rivera, que intuye el potencial conservador de las mujeres de la época en caso de tener el voto.
-La discrepancia entre las sufragistas burguesas y las mujeres sindicalistas y de izquierdas, que desconfían del sufragio femenino por el miedo a que sean controladas por el marido o el confesor. La desconfianza de los sindicatos a la irrupción de una mano de obra femenina, poco formada técnicamente, y menos reivindicativa.

-El papel del Lyceum Club Femenino, inaugurado en Madrid (1926) y Barcelona (1931) como punto de encuentro entre las nuevas inquietudes femeninas, avance de la generación de mujeres de la República. Un espacio burgués y aristocrático que llega a alcanzar un inusitado pluralismo en los primeros años 30.
-Los “versos sueltos” de la posguerra española, con personajes como la Condesa de Campo Alange o Mercedes Formica, que rompen desde el Régimen el discurso oficial de reclusión de las mujeres en la esfera doméstica.
-La falsa liberalización de la Transición, cuando en lugar de hablar de derechos se convierte a la mujer en simple objeto de deseo sexual.
-Los partidos de la oposición antifranquista todavía consideraban la igualdad en materia de género o la diversidad como una “maría”. La imagen del primer gobierno del cambio, el de Felipe González de 1982 sin una sola mujer, da la medida de esa ausencia.
El autor
Manuel Espín es doctor en Sociología, y licenciado en Derecho, Ciencias Políticas y Ciencias de la Información. Director de más de 300 capítulos y espacios para la pequeña pantalla, ha impartido clases en centros superiores, participado en largometrajes para cine.
Como autor ha publicado tanto ficción como no ficción. Entre los últimos, Los años rebeldes. 1966-1969 (2018), La España resignada. 1952-1960 (2020), Vida cotidiana en la España de la posguerra (2022), La España Ye-yé (2023) y Sexo en el franquismo (2025).












