Durante el mes de marzo podemos visitar una exposición de Manuel Mochales, en la Casa de Castilla la Macha en Madrid C/ Paz nº 4 1º piso. Un artista de Villacañas (Toledo) que combina la pintura y la escultura geométrica con una sensibilidad conceptual profunda. Bajo el evocador título de «HUECOS», la muestra, ofrece una inmersión en la abstracción geométrica con un trasfondo profundamente humanista. Como bien describe el texto que acompaña la muestra, Mochales nos propone una «interesante reflexión sobre el hueco como una necesidad esencial para la vida».
En «HUECOS», el artista no se limita a la estética de la forma; más bien, la forma se convierte en el vehículo para explorar el vacío. El hueco se presenta aquí como «un espacio de protección, de cobijo, de supervivencia». Las piezas, caracterizadas por superposiciones de capas de materiales, sugieren «cavidades en plano creadas por el hombre», espacios donde «desarrolla su vida cotidiana y necesaria para el desarrollo social de la humanidad». Esta reflexión sobre el espacio que ocupamos y el que nos protege es el hilo conductor de una obra que fusiona rigor técnico y sensibilidad conceptual
El análisis visual de las obras revela una compleja coreografía de capas y superposiciones. La pieza central de la exposición, presenta una compleja forma amarilla, dentada y laberíntica, que recuerda a una planta urbana o una micro estructura biológica, superpuesta a una matriz de líneas blancas abstractas sobre un fondo azul vibrante. Otras piezas exploran distintas paletas y texturas: una forma rosa-roja intensa sobre azul y negro con líneas azules, o una forma blanca calada con huecos interiores sobre líneas amarillas. La técnica, que parece implicar cortes de precisión y ensamblajes de capas, dota a las obras de una tridimensionalidad sutil, reforzando la idea de cavidad y profundidad. La ejecución es impecable, «técnicamente muy bien resuelta», lo que confirma a Mochales como una figura relevante en el panorama artístico contemporáneo.
Las obras de Mochales, con su geometría moderna, encuentran un contraste vibrante en este entorno arquitectónico clásico, invitando a los espectadores a un diálogo entre la rigidez de la línea y la fluidez del espacio.











