Ramblin’ man (Vagabundo)
Dickey Betts, 1973
Quizá este tema no sea el más representativo de esta banda, aunque sí su mayor éxito y por ello puede servir perfectamente para que se acerquen a su música quienes no lo hayan hecho aún. Hoy en día puede decirse que son prácticamente los inventores del llamado rock sureño estadounidense, además de haber tocado muchos campos del blues, del jazz o del country (no hay más que oír la canción de hoy) y, a pesar de todas esas influencias, no falta la enorme capacidad de improvisación en directo del grupo, cualidad (probablemente proveniente de sus muy admirados Cream) que les catapultó al Olimpo de la música (para algunos el Rock’n’roll Hall of Fame).
Los dos hermanos, Gregg y Duane, nacieron y crecieron en Daytona (Florida), ciudad volcada en los dos aspectos que marcaron su vida: la música y el motor. Su posterior emigración intraestatal a Jacksonville contribuyó al contacto con otros miembros de lo que sería después el grupo. Duane a la guitarra, Gregg a la voz y al órgano, Butch Trucks a la batería, Berry Oakley al bajo, Jay Johanny “Jaimoe” Johanson ¡también a la batería! y Dickey Betts a la guitarra solista.
Y es que nadie sobraba allí. Cualquier buen músico, tocase el instrumento que tocase, era bienvenido, especialmente para los directos. Es más, no importaba que ya hubiera otro al mismo instrumento. Y quizá lo más admirable de todo sea que nunca pareció haber esa guerra de egos que tanto suele afectar a los grupos; no hay más que recordar que el bueno de Keith Emerson nunca quiso un guitarra en su trío.
Muchas giras de teloneros, alguna en solitario, una residencia en Los Ángeles (por allí ya andaba Cher, futura esposa de Gregg) y su consiguiente contacto con la música de la costa oeste acabaron con el establecimiento de la banda en Macon, Georgia, donde fundaron Capricorn Records y se dedicaron al ensayo permanente, la composición y la grabación de sus temas. Ciertamente fueron unos principios complicados, ya que sus discos no acababan de subir en las listas; hasta que tocaron en el Fillmore East de Nueva York tres conciertos en marzo de 1971. De ahí salió un doble álbum con siete temas, At Fillmore East, que fue considerado desde su lanzamiento como una de las piedras angulares de las grabaciones en directo del rock, junto a discos de la época como Wheels of fire de Cream, Gat yer ya ya’s out de The Rolling Stones o Live at Leeds de The Who, por citar algunos.
Hay que decir que la admiración de los hermanos hacia Clapton, fue correspondida por este último al conocer a Duane en Miami e improvisar juntos durante toda una noche. El caso es que Eric (o Derek) acabó convirtiendo a Duane en uno de los Dominoes al convencerle para que participara en la grabación de su eterno Layla and other assorted love songs. ¡Qué tiempos aquellos!
Pero ya es sabido que cuando llegaban la fama y la fortuna aparecían también las drogas, y más en esa época tan psicodélica en la que el LSD triunfaba por todos lados. En octubre de ese año, Berry Oakley, Duane Allman y dos pipas (empleados) del grupo ingresaron en el Linwood Bryant Hospital para su rehabilitación. El día 29 del mismo mes, Duane regresaba a su casa de Macon. En una intersección, tuvo que girar su moto para evitar la colisión con un camión; no pudo evitar el choque contra su parte trasera y salió despedido. Por si todo eso fuera poco, la moto le cayó encima aplastando varios de sus órganos vitales. Pocas horas después, fallecía en el hospital a la edad de 24 años. Ni siquiera pudo formar parte del club de los 27.
A pocos metros de allí, el 11 de noviembre de 1972, Berry Oakley, ebrio y satisfecho tras una improvisación con la banda, estrelló su moto contra un autobús. Rechazó la ayuda sanitaria y se fue a casa, donde las cosas empeoraron y fue finalmente trasladado al hospital, donde falleció a causa de un edema cerebral. Fue enterrado en el cementerio de Rose Hill, junto a la tumba del guitarrista.
Al fin y al cabo, ese cementerio no solo formó parte de la muerte de los músicos, sino también de su vida, ya que era un lugar habitual de ensayo y composición cuando, en sus comienzos, ni siquiera tenían dinero para pagarse un local. Dickey Betts había compuesto un instrumental que había quedado muy bien y aunque lo había realizado pensando en una de sus conquistas, quiso ocultar el nombre de la chica en cuestión. Parece que a Gregg se le ocurrió mirar la tumba que había detrás, donde había sido enterrada una señora llamada Elizabeth Jones Reed Napier. Por favor, que cuando alguien oiga In the memory of Elizabeth Reed, no vaya a pensar en cantantes de blues de pasadas épocas ni en nada por el estilo.
Hay que decir que Dickey fue muy importante en ese momento. No solo contribuyó a que el grupo no se fuera al garete; es que tomó los mandos de la composición y hasta podría decirse que el liderazgo del grupo, que supo llevar durante bastante tiempo a pesar de sus devaneos permanentes con el alcohol y las drogas. De él se cuentan muchas cosas, no sé si reales o apócrifas, pero sí llamativas. Dicen las malas lenguas que una vez, conduciendo su moto por una carretera, le entró hambre al ver una vaca. ¿Qué iba a hacer? Pues parar la moto, matar de un tiro a la pobre vaquita y cortar una chuleta, encender una fogata y hacérsela allí mismo. Dicen las mimas lenguas que todo acabó bien (menos para la vaca, evidentemente) cuando fue detenido y se hizo cargo de todos los gastos más que generosamente. En fin, ¿será verdad?
Y volviendo al tema principal de hoy, ‘Ramblin’ man’. Fue escrito por Dickey para el álbum Brothers and Sisters, publicado en agosto de 1973 tras haber sido grabado en la propiedad que habían comprado en el campo, conocida como The Farm. Podría hablarse mucho de este disco y del origen de sus canciones, aunque eso ya serían otras historias; aun así, hay una curiosidad que es la última del álbum, titulada Pony Boy, donde puede apreciarse el virtuosismo de Betts con el slide de su guitarra acústica. Parece ser que está inspirada en su tío. El hombre no quería ser detenido conduciendo cuando bebía alcohol, por lo que salía de su casa a caballo aprovechando que el noble animal sabía volver después.
El tema de hoy, inspirado en la canción del mismo título de Hank Williams, alcanzó el número dos en el Billboard Hot 100. Aquí va su letra:
Lord, I was born a ramblin’ man
Tryin’ to make a livin’ and doin’ the best I can
And when it’s time for leavin’, I hope you’ll understand
That I was born a ramblin’ man
Well my father was a gambler down in Georgia
And he wound up on the wrong end of gun
And I was born in the back seat of a Greyhound bus
Rollin’ down Highway 41
Lord, I was born a ramblin’ man
Tryin’ to make a livin’ and doin’ the best I can
When it’s time for leavin’, I hope you’ll understand
That I was born a ramblin’ man
I’m on my way to New Orleans this mornin’
Leaving out of Nashville, Tennessee
They’re always having a good time down on the bayou
Lord, and Delta women think the world of me
Lord, I was born a ramblin’ man
Tryin’ to make a livin’ and doin’ the best I can
And when it’s time for leavin’, I hope you’ll understand
That I was born a ramblin’ man
Lord, I was born a ramblin’ man
Lord, I was born a ramblin’ man
Lord, I was born a ramblin’ man
Lord, I was born a ramblin’ man
Y aquí en castellano:
Señor, nací siendo un hombre errante
tratando de vivir y hacer lo mejor
que yo pueda hacer.
Cuando llegue la hora de partir
espero que comprendan
que nací siendo un hombre errante.
Mi padre fue un jugador en Georgia
y terminó en el lado equivocado del arma.
Y nací en el asiento trasero de
un autocar Greyhound en la carretera 41
Señor, nací siendo un hombre errante
tratando de vivir y hacer lo mejor
que yo pueda hacer.
Cuando llegue la hora de partir
espero que comprendan
que nací siendo un hombre errante.
¡Sí!
Voy esta mañana a Nueva Orleands
dejando Nashville, en Tennessee.
Ahí siempre se lo pasan bien dentro
dentro del bayou.
Beban, beban, cuando piensen en mí.
Señor, nací siendo un hombre errante
tratando de vivir y hacer lo mejor
que yo pueda hacer.
Cuando llegue la hora de partir
espero que comprendan
que nací siendo un hombre errante.
La esencia de la libertad, la vida nómada, el deseo de aventura y la inexistencia de redes sociales hacía que muchas personas se buscaran la vida de un sitio a otro. No es más que una forma de luchar por la supervivencia y la independencia.
La referencia a su padre, con final trágico, y su nacimiento en la parte trasera de un autobús son cosas que reflejan una cierta inestabilidad emocional a lo largo de su vida. Se describe a un hombre errante o vagabundo con una herencia de vida más allá de lo convencional. Nueva Orleans y Nashville, dos mecas del rock que nos llevan a tantos y tantos caminos sureños que fueron recorridos por muchísimas personas deseosas de vivir en otro tipo de sociedad.
El bayou no es más que un término procedente de la palabra choctaw “bayuk”. Puede traducirse como ciénaga o pantano y es el vocablo que se suele emplear en los estados del sur, sobre todo en Louisiana, para referirse a la región del delta de fuerte cultura cajún o acadiana, es decir, de influencia francófona en dicho estado.
Después separaciones, disensiones, reunificaciones y lo de tantos otros grupos. Muchos coletazos, aunque en este caso, muy bien dados, eso sí. En enero de 2017, Butch Trucks se suicidó de un disparo en la cabeza. En mayo, murió Gregg a causa de complicaciones de un cáncer de hígado diagnosticado en 2010. Un cáncer también mató a Dickey en abril de 2024. Bueno, por ser positivos, nos queda Jaimoe.
Y, por supuesto su música. La canción de hoy:
Y no nos vayamos a perder el álbum completo del Fillmore East. Van todas seguidas:












