Estudió en la Guildhall School of Music and Drama y debutó en la radio, en la BBC. Fue precisamente en el teatro, donde debutó como Ofelia en Hamlet, en 1948. Aunque su debut fue junto a Richard Burton y Sir John Gielgud.
De la estirpe de actrices inglesas de una época dorada, Charles Chaplin la eligió para le papel de bailarina en Candilejas. Fue, sin duda alguna, su gran éxito, su sensibilidad, su belleza, y su elegancia colmaron el papel que Chaplin, con esmero y delicadeza, la propuso.
Fue Candilejas la historia de un viejo payaso, enamorado de una joven bailarina, donde pudimos ver cómo el gran actor y director británico, uno de los más grandes de todos los tiempos, ofrecía su ternura a la joven. Todo Chaplin derrochó siempre amor, y, por ello, en esta película, cuando el actor ya era mayor, no lo fue menos.
Fue mujer del famoso escritor Philip Roth, desde 1990 a 1995 y antes estuvo casada con el actor Rod Steiger, cuyo matrimonio duró diez años, desde 1959 a 1969.
Y estuvo genial en El espía que surgió del frío (en 1965), junto a Richard Burton y, en 1958, interpretó un destacado papel en Los hermanos Karamazov, dirigida por Richard Brooks, junto a Yul Brynner. Una adaptación cinematográfica de la novela muy cuidada, donde Claire Bloom brilló con luz propia.
Siempre se caracterizó por su distinción, como una gran dama inglesa, y recuerdo, cuando vi La isla del adiós, de Franklin J. Shaffner, junto a George C. Scott, una bella película que transcurre en una isla, poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. También trabajaba en el film David Hemmings. Claire Bloom, de nuevo, aportó su estilo interpretativo, su belleza y ese notable carácter que caracterizaba sus interpretaciones, de mujer tierna y dura a la vez.
Y, como gran actriz de teatro, la vimos en Romeo y Julieta y Ricardo III, porque Shakespeare siempre se amoldó muy bien a su sensibilidad.
Claire Bloom siempre ha recitado muy bien los papeles del bardo inglés, con su perfecta dicción y su talento para el teatro.
Noventa y cinco años de una actriz muy notable, estupenda artista que celebramos su longevidad, pensando siempre en su distinción y recordando aquella bailarina de la que se enamoró Chaplin en la hermosa Candilejas.










