Hija de un sargento de los Estados Unidos, Faye Dunaway estudió teatro en la Universidad de Boston y posteriormente se graduó en la Universidad de Florida.
Comenzó con la interpretación de La noche deseada, con Michael Caine y Jane Fonda, dirigida por Otto Preminger. Una interesante película donde Faye demostró que era una gran actriz. Pero fue, sin duda alguna, su papel en Bonnie and Clyde, donde la actriz demostró su talento, al lado de Warren Beatty. Interpretó a Bonnie, una chica que se introduce en el mundo de la delincuencia, y se enamora de Clyde, siendo dos de los delincuentes más famosos de la época.
Siempre tuvo fama de actriz conflictiva, que discutía en los rodajes, pero puede que fuera su afán de perfeccionismo. Estuvo excelente en Chinatown, de Polanski, con un final desgarrador, haciendo de hija de un depravado John Huston. Jack Nicholson le dio la réplica como el detective J. J. Gittes. Polanski demostró que su universo sombrío triunfaba en esta cinta, donde la degradación y la inmoralidad queda claramente manifiesta.
Pero Faye siempre fue sensual y brillante, ya lo demostró en el estupendo papel que interpretó, junto a Steve McQueen en El caso de Thomas Crown. Faye resultaba muy atractiva, a la vez que perfilaba su papel de mujer malvada. Y sería la amante de Kirk Douglas en El compromiso, de Elia Kazan, donde un desquiciado personaje se debate en una espiral de depresión entre su mujer, Deborah Kerr y la amante, la Dunaway.
El coloso en llamas, Los tres días del Cóndor, y su gran papel en Network, por la que consiguió el Oscar a la mejor actriz, hacen de Faye Dunaway una gran actriz de los setenta. Trabajar con Newman en El coloso, con Redford en Los tres días del Cóndor y con William Holden en Network, que se enamoró perdidamente de ella, como le contó a Sidney Lumet y el gran Peter Finch, que recibió un Oscar póstumo.
Faye Dunaway sería la pareja de Jon Voight en Campeón, una millonaria que contrasta con el papel del actor, y además con el aliciente de un niño que nos emocionó a todos, Ricky Schroder.
Cumple ochenta y cinco años, hoy catorce de enero, después de tantos éxitos, dejando una carrera brillante, que decayó en décadas posteriores, aunque siguiera haciendo cine. Fueron los años setenta la mejor época para esta actriz tan sensual, tan elegante y tan singular, que nos ha dejado papeles inolvidables.











