abril de 2024 - VIII Año

‘Radical’ de Christopher Zalla se estrena

El pasado viernes 15 de marzo ha llegado a nuestras pantallas Radical, la última película del director mexicano Christopher Zalla, después de pasar por el Festival de Sundance (donde ha ganado el Premio “Film Favorite Award”) y de Málaga (donde se ha alzado con la Biznaga de Oro a la Mejor Película Iberoamericana).

De Zalla ya nos había sorprendido su interesante debut con el thriller Padre nuestro (Sangre de mi sangre) —drama sobre la inmigración ilegal entre México y Estados Unidos— que se hizo en el 2007 con el Premio del Jurado en Sundance.

Con Radical, A Contracorriente Films hace una apuesta más por las películas de colegios —tras la estela de la magnífica Sala de profesores de Ilker Çatak — lo que habla de las bondades del film. Y eso, que Adolfo Blanco, director de la distribuidora ha confesado que inicialmente la cinta no contaba con su beneplácito.

El largometraje, protagonizado por el carismático actor azteca Eugenio Derbez —que se sale en su interpretación magistral de un maestro—, aunque reformula todas las convenciones del género, lo hace con tal dignidad que no defrauda. Ciertamente, el guion y su realización tienen algo de déjà vu y algunos momentos son previsibles y un tanto sentimentalistas, pero en suma la película satisface al espectador más exigente y eso que no lo tiene fácil puesto que se enfrenta a todos los clichés y lugares comunes del género.

Buenas interpretaciones de un falso film coral, donde Derbez y su partenaire Daniel Haddad se llevan la palma. De hecho, aunque la cinta se inscriba en el género citado, la pareja de coprotagonistas funciona tan bien y su química es tan redonda que nos hace recordar por momentos a una buddy movie en la dualidad de sus arquetipos: el gordo y el flaco, el bueno y el malo, el temerario y el comodón…

Basada en sucesos reales, la historia es la de un maestro que llega a la Escuela Primaria José Urbina López, institución que recibe el nombre de “Escuela de Castigo”, un establecimiento dejado de la mano de Dios, ubicado en la ciudad fronteriza mexicana de Matamoros. Corre el año 2011, uno de los más sangrientos de la guerra contra el narcotráfico en México.

La precariedad de las aulas es clamorosa: los ordenadores languidecen sin funcionar en un cuarto desde que se instalaron; el profesorado está desencantado a tal extremo que somete al alumnado a un abandono ya secular y los adolescentes permanecen aparcados como trastos viejos. Fuera de las clases la situación no es mejor: la miseria invade los hogares de las familias de los chicos y la violencia campa a sus anchas por las calles con total impunidad.

En este estado de cosas, la llegada del radical Sergio Juárez (Eugenio Derbez) será proverbial para los chamacos del sexto curso (con un alto índice de fracaso escolar), que no salen de su asombro ante los delirantes métodos pedagógicos del joven recién llegado. En un principio, las prácticas heterodoxas de este se dan de bruces con el rígido sistema educativo del colegio, que encarna el bonachón Chucho Chávez (Daniel Haddad), director de la institución: “No intente patear el avispero”, le espeta este, contrariado, en uno de sus primeros encuentros. A pesar de las dificultades, Sergio —contra viento y marea— logra despertar el interés de sus desmotivados alumnos, espoleando su curiosidad innata y sacando el “potencial” —como él dice— que todos y cada uno de ellos lleva dentro, poniendo patas arriba los caducos procedimientos tradicionales y se granjea finalmente —contra todo pronóstico— la simpatía y el apoyo del propio Chucho.

Con antecedentes memorables —que van del clásico Semilla de maldad de Richard Brooks a la aclamada La clase de Laurent Cantet, pasando por el valiente pseudodocumental Hoy empieza todo de Bernard Tavernier— Radical forma parte de ese tipo de películas en las que la incorporación de un nuevo profesor a un centro docente conflictivo marcará un antes y un después en el desarrollo de sus alumnos, estudiantes sin aspiraciones y con una actitud conformista que aprenderán lo que significa ilusionarse y luchar para alcanzar sus aspiraciones.

Con la ayuda del juego, Sergio consigue —entre otras cosas— que la chavalería se interese por la densidad de los cuerpos para introducirles en el Principio de Arquímedes —al que, por cierto, irónicamente no se nombra ni una sola vez durante todo el metraje de la película—o por la órbita de un planeta o la trayectoria de un avión, y logra que hasta Chucho —con su colosal obesidad— acabe bañándose en la alberca del patio del cole, con la consiguiente hilaridad de todo el grupo. Sin libros de texto, sin seguir el programa curricular: solo con su inflamada imaginación y su entrega desinteresada. Lo que le acarrea problemas con las autoridades académicas que se aferran tozudamente a lo instituido y a las calificaciones con un declarado interés por lo estandarizado y lo estéril.

Tras numerosas peripecias —en ocasiones, muy duras, que no desvelaremos en aras de no destripar más de lo necesario el film— Sergio alcanzará sus objetivos, y así el díscolo Nico (Danilo Guardiola) intentará zafarse de las garras de una banda delictiva, la responsable Lupe (Mía Fernanda Solís) —que ejerce de mamá de sus hermanitos— se interesará por la filosofía de John Stuart Mill y la infatigable Paloma (Jennifer Trejo), una niña brillante —que siente una pasión irrefrenable por la aeronáutica— podrá cumplir sus ambiciosos sueños.

Tenemos que recordar aquí al legendario Mario Moreno “Cantinflas” —y, naturalmente, su película El profe— por cuanto la vis cómica de Derbez, actor bregado en estas lides del género humorístico, puede traernos a la cabeza algunos gags del pelado (que se metía en la piel del bueno de Sócrates García), en las escenas más disparatadas de Radical. Esos son los momentos también más entrañables del film.

El caciquismo de los poderes locales, como en la película aludida, también será otro de los escollos a los que se deberá enfrentar el incombustible Sergio. Sin embargo, su actitud (y su aptitud) —como a aquel “profe” del inolvidable icono del Séptimo Arte— le traerán el cariño y la admiración de sus pupilos a los que enseñará no solo lo importante que es disfrutar de una buena educación, sino también a no dejarse avasallar por los poderosos y los convencionalismos.

La combinación de drama y comedia es francamente afortunada. Derbez ya había demostrado sus enormes capacidades actorales en películas como CODA: Los sonidos del silencio —ganadora del Oscar en 2022— y su solvencia como productor y realizador en No se aceptan devoluciones.

El actor de carácter Daniel Haddad no se queda atrás. Aclamado por sus apariciones en series televisivas —Todo por Lucy—, cuenta también con algunas películas que han puesto a prueba sus grandes dotes interpretativas, como Ojitos de huevo.

El reparto sigue a ambos con absoluta devoción y defiende interpretaciones sólidas que hacen que la atmósfera de la película —tratada con impecable elegancia por parte de Christopher Zalla, bien arropado por la eficaz fotografía de Mateo Londono y por la emotividad de la música de Pascual Reyes y Juan Pablo Villa— sea convincente, incluso en las secuencias más ásperas y sombrías, donde la realidad del país no puede evitar exhibir sus pestilentes heridas cotidianas. La película no pasa por alto una oportuna denuncia sociopolítica del país caribeño.

Muy bien manejadas las elipsis narrativas y el tempo por parte de Zalla, a su vez responsable del guion del film, que se basa en un artículo periodístico de Joshua Davis — que asimismo produce la película— publicado en Wired.

En suma, película que invito a ver para volver a recuperar la confianza en el ser humano en estos convulsos tiempos que nos acosan.

Ficha técnica y artística

Título original: Radical
Año: 2023
Duración: 127 min.
País: México
Dirección: Christopher Zalla
Guion: Christopher Zalla. Artículo: Joshua Davis
Género: Drama basado en hechos reales. Enseñanza
Reparto: Eugenio Derbez (Sergio Juárez), Chucho Chávez (Daniel Haddad), Nico (Danilo Guardiola), Paloma (Jennifer Trejo), Lupe (Mía Fernanda Solís)
Música: Pascual Reyes, Juan Pablo Villa
Fotografía: Mateo Londono
Compañías: 3Pas Studios, Pantelion Films, Participant Media, EPIC Magazine, The Lift, Televisa-Univision

Premio “Film Favorite Award” en el Festival de Sundance) y Biznaga de Oro a la Mejor Película Iberoamericana en el Festival de Málaga

Para ver el tráiler oficial de la película pincha aquí

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