noviembre 2020 - IV Año

LIBROS

‘Vive’ de Sandra Escudero García

Vive
Sandra Escudero García
Ed. Punto Didot. Madrid, 2020
96 páginas

Acabo de releer el poemario “Vive” de la poeta Sandra Escudero García, la conclusión a la que he llegado es que esta poeta pisa fuerte y con personalidad en la escena poética contemporánea. Su voz y su estilo tienen una huella propia que nos hace ir más allá de los versos en los que nos sumergimos al leer el libro.

“Vive” es un libro estructurado en 58 poemas, de extensión breve en su mayoría, a través de los cuales la poeta trata de darnos un solo mensaje “Carpe Diem”, aprovecha el momento porque el futuro es ahora y no espera para ser pasado. “El tiempo es el contexto donde todo ocurre, / es la cuna, la cama y el abrigo de una tumba.” “es la elegía futura de tu inexistencia. / Vive…”

Así pues, nos encontramos ante un paisaje humano, en el que cada verso cumple la misión de comunicarse con el lector a través de unos caminos trazados y ordenados bajo la visión poética de Escudero  “¡pero qué le está pasando al mundo! / Parece que se nos hubiera  vaciado el alma…”  y es que deberíamos preguntarnos más a menudo ¿Somos individuos sin alma, cuando actuamos como parte de la “masa”, como parte de la sociedad que nos oprime y nos hace seguir unos cánones a menudo desnaturalizados?. Este poemario es un canto, un homenaje a la vida vivida desde el alma, con total honestidad, saboreando cada segundo, un poemario que habla de amor de ahí su dedicatoria, “A mi padre, / que ha desafiado al tiempo /  y ya es infinito. / Porque sin él yo no hubiese sido, / ni sería, / ni soy” , es un libro original por el uso de las metáforas con las que Sandra Escudero trata de llegar al lector haciéndole partícipe de sus vivencias, de su dolor, dudas, inquietudes. Vivencias estas comunes a todos los que surcamos este oleaje caótico que es la vida, pudiendo decir, que cada uno de estos poemas es un canto a la universalidad de la palabra hecha voz poética.

El libro fluye a través de una arquitectura de palabras bien distribuidas y organizadas en las que surge la creación del verso, primero, y luego el poema como fin conseguido. La autora se confiesa en uno de sus poemas “No puedo vivir sin escribir / ni escribir si no estoy viviendo / respiro a través de mis dedos”, este punto de vista sobre la creación  hace que su poesía sea una necesaria comunicación con el otro. Será posible  esta  comunicación  a  través  de  sus  versos,  a  través  de los distintos prismas de la vida (amor, amistad, contemplación, reflexión, muerte…) será el cauce o puente para llegar al otro. En esta búsqueda de hallazgos continuos, de emociones, surgirá la palabra, el verso, el poema. “Me niego y reniego del hoy porque me falta tu cariño…”

La poeta trata de plasmar sus reflexiones a base de experiencias propias “…la vida se me escapa / entre las manos de la perfección social que me juzga / y empuja.”, y nos va deslumbrando con flases que forman parte de la vida cotidiana. “Qué equivocado está el que todo cree saberlo” nos dice, y nos ilumina con poema a poema con la necesidad de ser persona, comunicadora, compañera de viaje. “Me engancho a la vida si me abrazas…”

Sandra Escudero García, “Vive”, a través de breves pensamientos o reflexiones, nos ofrece unas pinceladas frescas sobre: el tiempo, la vida, la muerte, el amor, lo cotidiano. Porque este poemario es en sí un extenso homenaje a las personas, así se dirige con su voz, sus versos,  su poesía a todo aquel que se sumerge en sus palabras y las hace suyas… suyas porque este vivir lo construimos entre todos.