Los consejos de Jack London para (sobre) vivir como escritor
Jack London no solo fue un aventurero; fue un trabajador incansable de las letras. El oficio de escribir, que firma Jack London y edita El Develo, reúne un conjunto de ensayos periodísticos del escritor, inéditos en español, sobre cómo ser escritor y consejos prácticos para noveles. Jack London utilizó la prensa como espacio de reflexión sobre la propia literatura. Son artículos en forma de columnas periodísticas que escribió en diversos diarios norteamericanos a principios del siglo XX (entre ellos “Junior Munsey Magazine”, “The Bookman”, “The Editor”, “The Critic” y “The Silhouett”), “un conjunto de textos inéditos que solo fragmentariamente han podido ser incluidos en alguna publicación en español, y en donde el autor de Colmillo blanco reflexiona sobre su oficio y da consejos a todos aquellos que quieran internarse en el mundo de la escritura. Y London lo hace con sencillez y sin tapujos, ya que fue cocinero antes que fraile y tuvo las mismas dudas que un escritor en ciernes”, escribe el editor. Los textos reunidos en este volumen son: “Sobre la filosofía de vida del escritor”, “Primeros auxilios para autores noveles”, “El fenómeno de la evolución literaria”, “Consejos para la escritura”, “Lo terrible y lo trágico en la ficción”, “Más extraño que la ficción” y “Ocho grandes factores del éxito literario”.
En ellos, London se dirige a jóvenes escritores, comparte su experiencia en el mercado editorial y defiende una literatura que está conectada con la realidad social. Estas reflexiones, hoy casi olvidadas, son fundamentales para comprender cómo London concebía su doble identidad: periodista y narrador, escritor y obrero de la palabra. Incluso se adelanta en algunas de sus reflexiones a lo que vivimos hoy, por ejemplo, cuando habla del cada vez menor número de páginas de los libros: «El crecimiento del relato corto ha estado marcado por la decadencia de la novela larga. En el siglo pasado, y en la primera parte de este, las novelas de un volumen eran aceptables, pero los editores preferían las de dos y tres; tampoco eran reacios a una de cuatro, mientras que las novelas de cinco y seis volúmenes no eran en absoluto infrecuentes. La novela promedio de hoy contiene de cuarenta a setenta mil palabras», reflexiona. Parece, además, que hubiera podido anticiparse a este siglo XXI de prisas, carreras y falta de tiempo: «Lo no podado será desechado sin leer. [El lector] lo que quiere es el meollo del asunto y lo quiere ya». ¿Es o no cierto?
Esta edición anotada pretende situar cada texto en su contexto original, ofrecer claves de lectura y poner a disposición del público en español un material que hasta ahora permanecía disperso en hemerotecas. La voz de Jack London, con su apasionada búsqueda de aventura y compromiso, resuena aquí con fuerza renovada. ¿Y qué tiene que decir sobre el escritor de comienzos del siglo XX? “Una palabra sobre el escritor de hoy: por cada escritor inteligente hace veinte años, hoy hay quinientos escritores inteligentes. Hoy, la escritura excelente está anegada en un mar de escritura excelente. O al menos así me lo parece”, escribe, vaticinando un panorama que se corresponde perfectamente con el actual. La obra da continuidad a la serie ya iniciada por El Desvelo con el libro ¿Qué es socialismo?, de reciente publicación.
Y ¿dónde radica el secreto de haber triunfado como escritor para Jack London? Lo escribe de corrido y no puede ser más directo: “Considero que los grandes factores de mi éxito literario son: inmensa buena suerte, una buena salud, buen cerebro, buena correlación mental y muscular, pobreza, haber leído Signa de Ouida cuando tenía ocho años, la influencia de la Filosofía del estilo de Herbert Spencer y haber empezado 20 años antes que los colegas que intentan empezar hoy”.
Jack London (nacido John Griffith Chaney en 1876 en San Francisco, EE. UU., y fallecido en 1916) fue un escritor y periodista estadounidense, autor de novelas como Colmillo Blanco y La llamada de lo salvaje, que se hizo millonario escribiendo y se convirtió en un icono internacional.
Su obra se caracteriza por un estilo directo y temas como la supervivencia, el individualismo y la lucha de clases, influenciados por su propia vida de trabajo en diversos oficios (marinero, minero, buscador de oro) y sus convicciones socialistas.












