
Elizabeth Taylor nació un 27 de febrero de 1932, fue una actriz británica que comenzó su carrera desde niña.
Quiero recordarla en varias películas:
Un lugar en el sol, de George Stevens, portentosa, bella y maléfica, enamora a Montgomery Clift, película basada en la novela Una tragedia americana. La Taylor representaba la belleza de la millonaria que se encapricha con el joven Monty y todo acabará en desastre, cuando el personaje de Monty decida acabar con la novia que interpreta Shelley Winters.
Maravillosa en Gigante, con Rock Hudson, la mujer del Norte de Estados Unidos que llega al Sur y no se acostumbra a la vida allí. Hizo gran amistad con el malogrado James Dean.

Otras películas: Cleopatra, suntuosa y sensual, junto a Rex Harrison y el que fue su marido, Richard Burton. También estuvo genial en Reflejos en un ojo dorado, de Huston, haciendo de mujer insatisfecha de Marlon Brando. Ya había sido una mujer que no puede ser colmada de deseo en La gata sobre el tejado de zinc caliente, junto a Paul Newman.
Y ganó el Oscar por Quién teme a Virginia Woolf. Película que parecía una obra de teatro, de nuevo con el amor de su vida, Richard Burton, George Segal y Sandy Dennis.
Y también quiero recordar a Joanne Woodward, que nació tal día como hoy, en 1930. Tiene alzheimer, fue la mujer de Paul Newman y destacó en grandes papeles.
Dos grandes mujeres que quiero recordar en este texto.











