mayo de 2026

‘El insomnio de Goethe. ¿Por qué las cabras están locas? El café como excusa y pretexto

‘El insomnio de Goethe. ¿Por qué las cabras están locas?’ Bajo este título a la vez sugerente y loco, la actriz (o vedette, o prima donna, como la queramos llamar, que ella es todo eso y más) Georgina Rey nos invita a un café que es solo una excusa para pasar un ratito con ella a fin de «descubrirnos» y, sobre todo, «descubrirse». Porque ella sí se descubre al final, de eso no hay duda; y nadie quiere perdérselo porque hay muy pocas cosas seguras en esta vida y esa lo es: su cuerpo al descubierto.

Georgina, yo no lo sabía, es muy conocida en su país, Argentina, aunque está afincada en España.

De hecho, la función del Café como materia y modo de trascender ya ha pasado por Buenos Aires (Casa Vivero, Sala Apacheta, Teatro Picadero), para luego seguir, ya en España, en el Festival Conexión Buenos Aires-Madrid 2025 y la Sala de los Balcones de Teatro del Barrio.

‘El insomnio de Goethe. ¿Por qué las cabras están locas?’ explora e interpela nuestra concepción de la intimidad y propone otras maneras de estar juntas y de vernos. Ella habla de «juntas» como personas, todos somos personas: ¿quién no lo es?, pregunta ella, descarada, entre saltos de cabra… ¡loca!, naturalmente, que ella ejecuta con entusiasmo.

Y todo por el café, ese bendito brebaje nacido en Etiopía que, tomado con moderación, inspira, pero que si se abusa de él, te enloquece. Y oye, que hasta los posos sirven: que se lo pregunten si no (al barquero, oba a decir, no) al cuerpo de Georgina que quedará esculpido en posos de café al final de la función- performance íntima o como se quiera llamar.

Durante mayo y junio, cada experiencia (para unas 25 personas) habrá que buscarla por los diferentes barrios de Madrid. Librerías, una joyería, tiendas vintages, un ambigú, galerías de arte…

Ayer fue en el sótano de la librería Sin Tarima, en la calle Magdalena, donde nos olvidamos, gracias al Café, servido en entrañables pocillos de las abuelas, del chaparrón que apretaba fuera.

¿Y por qué Goethe?

Pues porque, según Georgina, a Goethe le entusiasmaba el café y se propuso averiguar sus virtudes, gracias a las cuales, pudo hacer tanto en su vida (descubrir a nuestro Calderón de la Barca, por ejemplo).  Pero esto ya lo digo yo.

Muy inspirador el café de puchero de Georgina Rey, admiradora de ‘Cien años de soledad’, donde también le daban bien al Café cerrero.

Fecha de la función comentada:

9 de mayo de 2026
Sin Tarima (librería) Calle Magdalena, 32.  Madrid. Metro Tirso de Molina

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Escrito por

Archivo Entreletras

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