mayo de 2026

Candice Bergen, una belleza del cine de los 70 

Candice Patricia Bergen nació el 9 de mayo de 1946 en California, hija de un ventrílocuo y de una modelo. Acudió a la Universidad de Pennsilvania, en donde fue expulsada por suspender dos asignaturas. Estudió Arte Dramático en Greenwich Village, Nueva York.

Comenzó su carrera con El grupo, dirigida por Sidney Lumet, donde deslumbró con su belleza y su elegancia. En esta película daba vida a Laskey, una mujer lesbiana.

Pero su verdadero éxito llegaría en los setenta, en Soldado azul, una película muy dura, que protagonizó con Peter Strauss, donde se enfrentaba a un grupo de indios y es protegida por un soldado de la caballería. El final de la película, muy duro, es ya una muestra antológica de la grandeza del cine.

En Conocimiento carnal, será la novia de Art Garfunkel, pero la inexperiencia de este le llevará a los brazos del experimentado Jack Nicholson, en una película de Mike Nichols, que era una clara referencia al cine psicológico de los setenta, donde la mujer plantea sus problemas sexuales, tras el fracaso de Vietnam. Probablemente, Candice representa esa mujer contenida y recatada, pero que realmente vive su deseo interno, lo que la emparenta de alguna manera con el clasicismo de Grace Kelly.

No hay que olvidar que Candice estuvo genial en El Yang Tsee en llamas, en los sesenta, con un inolvidable Steve McQueen. La historia de amor entre ambos en el filme no se produce y todos sentimos que hay algo que lo impide, el gran McQueen y su introvertida mirada y la joven recatada que es Candice son clave, para que la pareja no triunfe.

Y llegarían luego Muerde la bala, con Gene Hackman, una cinta muy violenta, y una película especialmente hermosa, El viento y el león, donde Sean Connery acoge a la joven americana, sin tratarla mal. El carisma de ambos hace de la película una de las famosas de la década, dirigida por el joven John Milius.

En Comenzar de nuevo, junto a Burt Reynolds, fue candidata a mejor actriz de reparto. Estuvo deliciosa en esta película demostrando su gran capacidad para la comedia.

Luego llegaría la serie Murphy Brown, que duró diez años en antena y que reforzó su fama, recibiendo dos Globos de Oro a la mejor actriz de televisión. La elegancia, la belleza, la mirada honda de esta bella mujer llenaba la televisión.

Pero quiero terminar con un papel inolvidable, el que dio George Cukor en Ricas y Famosas en 1981, la amiga de la protagonista, Jacqueline Bisset, una escritora que se verá sorprendida porque su amiga (Candice) se convertirá en una autora muy conocida por una novela, cuando ella (la Bisset), lleva escribiendo toda su vida. La amistad vence al rencor y la envidia y la mano de Cukor convierte a ambas actrices en dos estrellas del cine. Recordemos que hay un antecedente a esta película que protagonizaron Bette Davis y Miriam Hopkins.

Estuvo casada quince años con Louis Malle, hasta la muerte del gran director, que fue el amor de su vida.

En los años sesenta conoció a Terry Melcher, cantante y vivieron en la casa donde fue asesinada Sharon Tate. La casualidad hizo que ya no se alojaran en la casa, cuando la banda asesina del loco Manson se dirigió para vengarse de Terry, porque Charles Manson estaba furioso, porque Melcher no ayudó al loco asesino a triunfar en la música.

Fue en la llamada Cielo Drive y Candice se salvó, pero se nos fue una belleza del cine que prometía mucho, la bella Sharon Tate.

Felices ochenta a esta dama del cine, de mirada y de presencia inolvidable.

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