noviembre 2021 - V Año

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Inauguración Centenario Pardo Bazán Ateneo de Madrid

Jueves, 18 de marzo de 2021

El próximo jueves, 18 de marzo, a las 19:00 horas, la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid inaugurará el Centenario del fallecimiento de Emilia Pardo Bazán (1851-1921) con la conferencia “De Marineda a Madrid. Lugares reales e imaginarios en la obra de D.ª Emilia Pardo Bazán” a cargo  de José María Paz Gago, escritor y Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada.  El acto será presidido por Juan Armindo, actual presidente del Ateneo.

Con este acto el Ateneo de Madrid da comienzo a la conmemoración del Centenario que se mantendrá a lo largo del año con diferentes actividades, para recordar la figura de una de sus ilustres ateneístas y la primera mujer que consiguió ser socia de la Institución madrileña, la única que posee un retrato en la Galería de Ilustres del Ateneo, todos ellos hombres.

La escritora gallega fue la primera mujer socia del Ateneo de Madrid. El 9 de febrero de 1905 con 54 años logró entrar en el Ateneo como asociada, con el número 7.925. La autora de Los Pazos de Ulloa era ya una reconocida escritora y había dado conferencias en el Ateneo, pero no podía entrar en la casa como socia de pleno derecho. ”Soy la primera mujer que pisa oficialmente el Ateneo y esto es para mí una de las mayores satisfacciones que he recibido” . Y poco tiempo después será también la primera mujer que accede a un cargo directivo, al resultar elegida presidenta de la Sección de Literatura durante los cursos 1906-07 y 1907-08. Apodada por los socios de aquellos años La condesa del Ateneo, su impronta quedó en las grandes conferencias que abordó desde la cátedra de la docta casa. La entrada oficial de Emilia en el Ateneo fue el pistoletazo de salida. Enseguida solicitaron su ingreso otras dos destacadas feministas: Blanca de los Ríos y Carmen de Burgos “Colombine”, que fueron admitidas el 10 de marzo. Asimismo, Pardo Bazán es la única mujer con retrato en la Galería de Ateneístas Ilustres del Ateneo.  Los otros dos retratos de mujeres que posee el Ateneo son el de Clara Campoamor y el de Concepción Arenal. La única mujer presidenta del Ateneo, Carmen Llorca, no tiene retrato.

Comentar que las relaciones sentimentales de la Pardo Bazán giraron en torno a Benito Pérez Galdós, socio del Ateneo en aquel tiempo, pero también a un joven Blasco Ibáñez, al cual conoció también en el Ateneo de Madrid.

Emilia Pardo Bazán. La mujer en el Ateneo de Madrid 

A comienzos del siglo XIX, concretamente en 1905, más de cincuenta socios progresistas presentaron a la Junta de Gobierno un escrito en el que se planteaba que las mujeres pudieran ser admitidas en la Docta Casa. Segismundo Moret, que fuera varias veces Ministro y que por aquel entonces era pesidente del Ateneo, se mostró favorable y la Junta General de Socios poco después, ratificó esta decisión.

En un mundo que invisibilizaba a la mujer creadora, Pardo Bazán supo imponer su personalidad arrolladora y sin complejos en lo literario, en lo social y en lo personal. Mujer libre e inclasificable, rompió moldes para representar como nadie a la mujer empoderada. El desprecio y el vacio que le hacían algunos se veía compensado por la popularidad, la pasión y hasta la devoción que despertaba en otros. Así, en el Ateneo de Madrid, nada menos que 825 alumnos se matricularon en el curso de literatura francesa que impartió.

La llegada de la primera socia de número se produjo dentro de un contexto institucional muy significativo, que no fue otro que la implantación de la Universidad Popular del Ateneo, nacida ésta en el verano de 1904 y como continuación de la Escuela de Estudios Superiores, una extensión de la Universidad Central que trajo consigo que el Ateneo formara a las clases proletarias al margen de los estudios oficiales. También su llegada al Ateneo debemos contextualizarla y relacionarla con un fenómeno sin precedentes: una masiva asociación que se produjo entre 1904 y 1905. El Ateneo debió flexibilizar la entrada de socios (y por lo tanto abrirla a socias) por algún motivo, muy posiblemente una crisis económica, sobre todo porque sabemos que el rey Alfonso XIII donó 10.000 pesetas cuando se asoció en ese momento.

Previamente a Emilia Pardo Bazán otras féminas formaron parte activa del Ateneo en diferentes vertientes: como participantes en la vida cultural de la institución, conferenciantes, poetisas, pianistas, cantantes, etc. , como medio de enseñanza en 1882 con la Escuela de Institutrices que acogió el Ateneo en su sede y como socias de honor o mérito, caso de la reina Mª Cristina o de la pintora Madame Anselma. Por tanto Emilia Pardo Bazán no fue la primera figura femenina en la historia del Ateneo, pero sí su primera socio de número.

Fuente: Ateneo de Madrid