septiembre 2020 - IV Año

ARTE

Arte, ciencia y filosofía se dan cita en el universo infinito de Escher

Escher. Palacio de Gaviria (calle Arenal, 9, Madrid). Prorrogada hasta el 24 de septiembre de 2017 (Lunes a jueves y domingo de 10h a 20h, Viernes y sábados de 10h a 21h. Entradas desde 5,00 a 12,00 euros)

imagen-2¿Puede una imagen ampliarse y deformarse sin perder la coherencia visual? ¿Es posible ascender y descender al tiempo, de un modo infinito por la misma escalera de un edificio? ¿Caben en una esfera perfecta el reflejo de un autorretrato además de una habitación con todo lujo de detalles?

Podemos encontrar las respuestas en el Palacio de Gaviria . Este espacio acoge una retrospectiva de Maurits Cornelis Escher, hasta  junio de 2017.

La exposición da comienzo con un pequeño documental y una biografía resumida, que es preferible reservar hasta el final para disfrutar y opinar sin condicionamientos previos.

Personalmente, Escher no me emociona, pero frente a su arte es posible sentir una hipnótica y a la vez turbadora atracción. Es difícil despegar los ojos de algunos de sus trabajos en aparente contradicción, sin embargo complementarios. La contemplación de su obra, produce un vértigo similar al que se experimenta cuando reflexionamos sobre la vida, la muerte, nuestra condición humana, el principio y fin del Universo, la existencia o no de Dios.

Nuestro genio posee la mente curiosa, abierta, la mirada libre como la de un niño para el que todo es posible. Esa misma capacidad de asombro y observación tan característica de los precursores de la filosofía en Grecia.

03.-Estructura-del-espacioLas primeras salas presentan ya unas xilografías impecables: ‘San Francisco’, de 1922, rodeado de aves y con estigmas en pies y manos.

‘Castillo en el aire’, de 1928, castillo flanqueado por múltiples e infinitas escaleras que conducen hasta él. Alrededor, un lago, en el cual aparece una figura femenina, subida a una tortuga flotando en sus tranquilas aguas.

‘Torre de Babel’, de 1928, ofrece una perspectiva vertiginosa desde arriba hacia abajo con unos inexpresivos e inquietantes trabajadores en blanco y negro.

‘La catedral ahogada’, de 1929, brinda una noche estrellada, la catedral con las campanas al vuelo, rodeada de agua hasta medio rosetón, una barca se aproxima con lentitud y las ondas que produce perturban el reflejo del templo en el agua.

Otra sala exhibe ‘Emblemata’; maravillosos grabados en madera ilustran este libro. Incluye 24 aforismos escritos por G.H. Hougewrff, amigo de Escher. Se publicó el año 1932 con una tirada de 300 ejemplares.

Escritos en latín y comentarios en holandés, los emblemas tenían una función moralizante y didáctica en la Europa del siglo XVIII. Combinaban texto e imágenes y su objetivo final era extraer conocimiento sobre la vida.

Enamorado de la cultura italiana, entre 1921 y 1923 visitó varias veces el país, hasta que por fin se establece en Roma. Allí vive doce felices años y es allí donde se desarrolla como artista. El estudio del paisaje y la naturaleza italiana, son una fuente de inspiración, lo cual le lleva a tener en cuenta aspectos que solían pasarse por alto. Presta atención a las estructuras geométricas que subyacen en las vistas e imágenes naturales. ‘Deseo encontrar la felicidad en las cosas diminutas, en la pequeña planta de musgo de dos centímetros que crece en una roca, y quiero intentar hacer lo mismo que llevo tanto tiempo deseando hacer; copiar esas cosas infinitesimalmente pequeñas con la mayor precisión posible.’

slider exposicion 1Durante su vida en Roma, recorre de noche la ciudad para observar la arquitectura y estructura de los monumentos históricos. El impacto visual era más intenso en la noche. Realizó numerosos grabados en madera de estos edificios.

La serie ‘Roma Nocturna’, está formada por 12 impresiones experimentales. Utilizó en cada una de ellas una técnica específica de grabado en madera para realizar sombras.

De esta etapa son ‘Castello Sant Angelo’, xilografía de 1934, ‘La columna de Trajano’, ‘Santa Francesca Romana’ y ‘Santa María del Popolo’, entre otras. Entre 1927 a 1935 viaja todas las primaveras con amigos desde Roma al Sur de Italia, realiza numerosos bocetos y dibujos de paisajes.

Las ciudades de los acantilados de Calabria le parecieron inspiradoras al igual que la arquitectura morisca de los pueblos de la Costa Amalfitana. De esa época destacan: ‘Goriano Scoli’, litografía de 1929, ‘Barbarano Cimino’, litografía 1929, ‘Atrani’, litografía 1931,’Casas ruinosas’, 1931 y ‘Pentedettilo, Calabria’, litografía 1930. Todas ellas con volúmenes y espectaculares perspectivas, muy realistas y unas localizaciones de difícil acceso. En ‘Callejón cubierto en Atran'», litografía 1931, se aprecia un laberíntico callejón muy Escheriano.

Un punto de inflexión en su desarrollo creativo se origina cuando visita la Alhambra de Granada, el Generalife y la Mezquita de Córdoba. Estudia con minucioso detalle los diseños artesanos del siglo XIV utilizados para decorar arcos y muros de monumentos moriscos. A partir de entonces se apasiona con las teselaciones; decoraciones geométricas se repiten sin dejar hueco alguno. Remplaza las formas geométricas por teselaciones de animales y humanos que convierten su inspiración en algo único. Fantasía, geometría y temas figurativos se entrelazan con magistral destreza. ‘Día y Noche’, xilografía de 1938, es un ejemplo de teselación. En la noche los motivos blancos se muestran sobre fondo negro, en contraste, las figuras negras se muestran sobre fondo blanco por el día.

Conoció las cintas de Möbius (*) en 1960, gracias a un matemático inglés, quedó fascinado por ellas. Permanecemos embelesados frente a ‘Hormigas Rojas’, xilografía de 1963. Nos produce la sensación que las hormigas gigantes caminan por una cinta de Möbius hacia el infinito.

02.-TeselacionesEl talento y la imaginación de Escher, son ilimitados. En sus producciones coexisten arte, arquitectura, matemáticas, geometría, cristalografía, física y filosofía, con asombrosa armonía.

Podemos ver obras emblemáticas como ‘Galería de grabados’, ‘Belvedere’, ‘Relatividad’, ‘Cascada’, ‘Planetoide doble’, ‘Estrellas’, ‘Tres esferas’, ‘Lazo de Unión’, ‘Mano con esfera reflectante’, ‘El ojo’. Frente a otras menos conocidas, pero señaladas arriba, del período italiano.

Sin duda merece la pena perderse entre cintas de Möebio, laberínticas teselas, superficies reflectantes, paradojas geométricas, desafíos a las leyes de la perspectiva, para, en definitiva, deleitarse con el artista que hizo posible lo imposible. A pesar del precio elevado de la entrada, 12 € audio-guía incluida.

(*) Este objeto geométrico no es más que una cinta de papel cuyos extremos se han unido girándolos.

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