¡Mis queridos palomiteros!
La película Gemma Galgani, dirigida por Óscar Parra de Carrizosa, se estrenó el pasado 6 de febrero en cines de toda España y, tras tres semanas desde su lanzamiento, sigue su recorrido con una energía y un entusiasmo que no ha pasado desapercibido para los espectadores de todos los públicos. Producida por Dehon Cinema y distribuida por European Dreams Factory, Gemma Galgani es el primer largometraje de ficción en clave de biopic que retrata la vida de la mística italiana y de la primera santa del siglo XX.
El estreno arrancó en 22 salas durante el primer fin de semana y se sumaron 15 más a lo largo de la primera semana, alcanzando un total de 37 pantallas y reflejando el interés que despertó desde el principio.
El despliegue fue notable en todo el país. La película estuvo presente en grandes plazas como Madrid —con funciones también en Alcalá de Henares, Coslada y Las Rozas—, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga o Granada, además de otras ciudades como Valladolid, Zaragoza, Pamplona, Salamanca o Toledo. Tampoco faltó en territorios insulares como Mallorca y Las Palmas, logrando una cobertura amplia y variada.
Con el paso de los días, la película siguió sumando destinos y llegó a nuevas ciudades como A Coruña, Bilbao, Girona, Santander, Oviedo o Ceuta, acercándose a públicos muy diversos. Uno de los aspectos más llamativos ha sido la respuesta en taquilla: hasta diez ciudades colgaron el cartel de entradas agotadas en distintas sesiones, entre ellas Madrid, Barcelona, Cartagena, Toledo, San Javier, Tomelloso, Oviedo, Santander y Ceuta. En Tarragona, además, el lleno estuvo prácticamente asegurado. Y desde la semana pasada, Gemma Galgani avanza también en Hispanoamérica y Estados Unidos, donde llegará a más de 20 países, mientras mantiene su presencia en España y seduce a un público cada vez más amplio.
‘Donde está Dios está todo’. Tema de la banda sonora original de la película del maestro Raúl Grillo
Todo ello confirma que Gemma Galgani ha sabido generar una conexión especial con los espectadores desde el primer momento, combinando una amplia presencia territorial con salas que han vivido funciones completas y un ambiente de auténtico entusiasmo.
Aunque lo verdaderamente significativo es el clima que deja tras cada proyección: comentarios a la salida, aplausos espontáneos y la sensación de haber vivido algo poco habitual. Gemma Galgani ha irrumpido sin estridencias en la cartelera y su historia confirma que todavía hay espacio para importantes relatos espirituales. Quizá su mayor éxito es que ha abierto un diálogo inesperado con públicos muy distintos. Y eso, en el cine actual no es un dato, es un síntoma.










