febrero de 2024 - VIII Año

‘El viejo roble’ o la despedida de Ken Loach

Esta es la última película de Ken Loach. El octogenario director ha decidido que no va a rodar más y ha conseguido en su despedida el Premio del Público en la Semana del Cine de Valladolid 2023 y estar entre los nominados a la Palma de Oro de Cannes que, finalmente, se la llevó la francesa «Anatomía de una caída»Loach nos regala una historia simple sobre un tema muy complejo. La cinta aborda el tema de la emigración en un hábitat pequeño, no en una gran ciudad, donde las actitudes tienen nombre y apellidos y se encuentran una y otra vez detrás de cada esquina; algo que produce tensiones emocionales muy directas que se deben mantener en el tiempo e invitan a la profundización. Pero todo esto no se consigue durante los 110 min. que dura la película, cuyo título alude al pub The old oak que uno de los protagonistas, Tommy Joe Ballantyne (Dave Turner), regenta a duras penas y al que no encontramos más motivo para que dé título a la película que el simple hecho de que es allí donde transcurre casi toda la acción coral, ya que no hay alusión, directa o indirecta, a la connotación mitológica del roble.

La llegada de un grupo de refugiados Sirios a un antiguo pueblo minero del condado de Durham genera un rechazo visceral en una población sitiada por la pobreza en un entorno que se está despoblando a marchas forzadas y donde las reivindicaciones laborales de la minería vividas treinta o cuarenta años antes se han convertido ya en mitología social. Loach consigue establecer un vínculo entre esos acontecimientos del pasado, que la población local ha idealizado y recuerda con una buena dosis de nostalgia, y la situación no menos precaria en la que viven en la actualidad. El pueblo no reacciona porque no sabe ni encuentra contra quién luchar. Antes eran las compañías mineras, pero ahora la complejidad económica se ha convertido para ellos en una abstracción e, impotentes, envueltos en su miseria, reaccionan contra aquellos que llegan de un lugar mucho peor y que, por tanto, necesitan más ayuda que ellos, o no. Es un escenario clásico, por recurrente, en la vida real y en el cine. Loach pretende establecer el vínculo de igualdad entre todos porque todos viven en la misma basura social y sólo uniéndose podrán conseguir sobrevivir con cierta dignidad.

Este es el hilo argumental de la película, pero el laureado director, autor de «El viento que agita la cebada», «Yo, Daniel Blake» o «Tierra y libertad», no consigue una narrativa visual que transmita el dramatismo necesario, quizás porque lo que en primer lugar falla es el guion de su compañero de viaje Paul Laverty. Esta materia prima adolece de simplicidad, mal camino cuando se aborda un tema tan complejo como éste porque la cinta transcurre dando tropezones argumentales incomprensibles, como la polarización sin matices entre el bien el mal o el cambio de actitud radical de algunos personajes sin una transición lógica. Además de emplear recursos tópicos y manidos para provocar la emoción del espectador. La conclusión es que, al terminar, el drama desemboca en un delta melodramático que le aleja del realismo al que nos tienen acostumbrados tanto el guionista como el director.

Aun así, hay tres motivos para ir al cine a verla: el principal es que está firmada por Loach y Loach ha manifestado que ésta es su última película. Es algo que se le debe por todo lo bueno que nos ha regalado a lo largo de su dilatada carrera, rodando producciones de no muy altos presupuestos y pigmentando las pantallas con altas dosis de realismo y de temas de profundidad político-social. La segunda razón es la actuación de Dave Turner (Mejor Actor en la 68 Edición de la Semana del Cine de Valladolid por esta cinta), cercano y absolutamente creíble, y la actuación de Ebla Mari, una debutante en el cine, de origen sirio y cuyo nombre no sabemos si es pseudónimo porque tanto Ebla como Mari son antiguas ciudades sirias. Da la réplica perfecta a Turner, compartiendo protagonismo con él y aportando dosis de empatía a raudales. Por último, la tercera razón es la esperanza, el mensaje que tanto Laverty como Loach quieren transmitir. Esperanza en que se podría tener una buena convivencia para evitar una comunidad cainita en una ya desalmada sociedad mediatizada por el salvaje liberalismo económico. Aunque «El viejo roble» se queda ahí, sin profundizar en el combate contra esa sociedad opresiva y alienante y sus engranajes; o en el problema Sirio, el éxodo y los campos de refugiados, o las muchas semejanzas con otros conflictos bélicos del mundo de hoy.

Ficha técnica:

Título: El viejo roble
Título original: The old oak
Dirección: Ken Loach
Guion: Paul Laverty
Fotografía: Robbie Ryan
Música: George Fenton

País: Reino Unido
Año: 2023
Duración: 110 min.
Género: Drama
Reparto: Dave Turner, Ebla Mari.

Distribución: Front Row Filmed Entertainment

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Escrito por

Archivo Entreletras

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