septiembre 2021 - V Año

CINE

Los mil y un rostros de tiempos modernos

La fotografía es verdad.
Y el cine es una verdad 24 veces por segundo.
Jean Luc Godard

tiempos3Se ha convertido en un lugar común considerar a Charles Chaplin (1889/1977) como un cineasta cómico, incluso se tiende a identificarlo con su personaje ‘Charlot’. Otro tópico es afirmar que fue un genio del cine mudo pero que no se supo adaptar al sonoro. Su film ‘Candilejas’, sin embargo, lleno de ternura, nostalgia y melancolía atestigua sobradamente lo contrario.

Chaplin fue un cineasta con una capacidad crítica encomiable y su filmografía, sin caer nunca en el panfleto, puesto que existe en ella una ironía, un humor sutil y un distanciamiento es, con frecuencia, un alegato antifascista y una crítica inteligente y certera a la explotación del ser humano que lleva a cabo el sistema capitalista, poniendo especial relieve en los estragos que la alienación produce.

Tampoco se ha insistido lo suficiente en que sus largometrajes tienen la fuerza suficiente para convertirse en retratos fieles de una época y de lo que en ese tiempo sucede. Digámoslo claramente. Chaplin es un cineasta con ideología y que entre otros aciertos plasma perfectamente las consecuencias del ‘Crack del 29’ sobre los más vulnerables, los aspectos más siniestros del periodo de entreguerras y el ascenso de los fascismos.
Asimismo, pone de manifiesto los aspectos deshumanizadores que tienen para el trabajador la producción en cadena donde el obrero, alienándose pasa a convertirse en una máquina más o en otra pieza del engranaje.

Con Chaplin siempre hay que estar ojo avizor. Nada de lo que sucede es casual. Y sabiendo hurgar e interpretar en su filmografía se encuentran detalles inesperados e influencias sólo mostradas como de pasada pero relevantes.

Comencemos por el título, ¿se han parado ustedes a pensar en por qué la película se llama Tiempos Modernos?, ¿supone enfrentarlos a otros antiguos?, ¿qué nos han traído los tiempos modernos? Explotación, hambre, paro, desasosiego… todo esto con una estética, a menudo, futurista donde puede apreciarse la huella de Fritz Lang en su ‘Metrópolis’ especialmente en las escenas de la fábrica que incluyen ‘maquinas devoradoras de hombres’.

tiempos1Charles Chaplin acostumbraba a escribir, dirigir y protagonizar sus películas. En este sentido es un cineasta total que sabe cuidar hasta los mínimos detalles y a través de unas cuantas imágenes abrirnos a universos paralelos.

Escribió y dirigió Tiempos Modernos en febrero de 1936. Aún eran palpables los efectos de la Gran Depresión. En España los generales golpistas preparaban ya su asalto a la democracia.

Parece mentira que no esté más extendida la interpretación de Tiempos Modernos, como un intento de ahondar en la realidad social de la época y de anticipar lo que aún estaba latente pero que poco más tarde manifestaría su faz más inhumana, violenta y destructiva.

Tiempos Modernos comienza en una fábrica donde se sigue el procedimiento del trabajo en cadena con sus inequívocos efectos alienantes y, donde se somete a una explotación brutal a los trabajadores. Por ejemplo, recordemos el experimento de comer sin dejar de trabajar. Por supuesto, la dignidad de la persona es clamorosamente olvidada en estas circunstancias.

Para mi Tiempos Modernos es una película-denuncia, un aviso y un grito sobre los efectos brutales y la explotación sistemática que lleva a cabo el capitalismo. No es, sin embargo, un film partidista sino una lucida reflexión sobre lo que está sucediendo y lo que se avecina.

La película da lugar a muchas interpretaciones intrínsecas y extrínsecas… Cuando Charlot saca un trapo rojo, por casualidad, en la manifestación, los trabajadores le siguen como a un líder, el trapo en realidad era un pañuelo pero deberíamos preguntarnos ¿qué significado tiene ese gesto para los hambrientos, pera quienes han sido despedidos del trabajo, para los explotados?… para los excluidos.

Lo mismo podríamos decir en las secuencias de los grandes almacenes, donde Charlot ayuda a robar a unos ladrones al enterarse de que son obreros en paro.

tiempos4No es nada difícil hacer una lectura en ‘clave política’ de Tiempos Modernos. El sentido crípticamente revolucionario de la película no pasó desapercibido, a los críticos conservadores, que rápidamente lo acusaron de subversivo y de antisistema. Lo que parece fuera de toda duda es que es una crítica al sistema capitalista y una sátira mordaz, anticipadora y lucida sobre el sufrimiento y los estragos que va sembrando a su paso.

¿Podría decirse que Tiempos Modernos es una película humanista? nítidamente sí. Muestra y descubre las heridas lacerantes y la deshumanización que el capitalismo produce. Desde mi punto de vista, no puede ser calificado de otra forma aunque recurre para hacer hincapié en lo más terrible y alienante… a un fino sentido del humor que deja, sin embargo, un regusto amargo.

Tiempos Modernos debe tener un lugar privilegiado en la historia del cine. No sólo porque es un cruce de caminos entre el cine mudo y el sonoro. No sólo porque por primera vez podemos escuchar la voz de Charles Chaplin, sino porque es una película indispensable del periodo de entreguerras y una denuncia valiente de la cosificación a la que se estaba sometiendo a los trabajadores en las cadenas de montaje.

Chaplin expone con crudeza, pero envuelta en sentido del humor, su ideología, su rebeldía y su identificación con los explotados. Soy uno de los vuestros parece decirnos. Esa capacidad, esa empatía, ese humanismo, esa creación poética que culminará con el magnífico discurso con que se cierra ‘El Gran Dictador’.

Creo que en esta época de prisas para no llegar a ninguna parte, de posverdad, de frivolidad y de manipulación, se desconoce casi por completo a Charles Chaplin, ese judío capaz de interpretar, como pocos, lo que estaba pasando y que lleva a su filmografía algunos de los aspectos más destacados del freudomarxismo de la Escuela de Frankfurt.

tiempos2Para ahondar en Charles Chaplin y para diferenciarlo, con claridad, de su personaje Charlot, me parece un buen ejercicio leer ‘Historia de mi vida’ que fue el titulo que se dio en castellano a su autobiografía. En sus páginas podemos descubrir sus grandezas y, también, sus miserias. Asimismo, pueden apreciarse determinados rasgos de humor chaplinianos, su personalidad y sus experiencias vitales.

‘Modern Times’, no puede seguir siendo considerada una comedia, ni una obra humorística, sino un retrato realista, sincero, descarnado, de las condiciones de vida de un obrero en tiempos de la Gran Depresión.

Chaplin sabe mezclar la ficción con la realidad para mostrarnos toda la crudeza de la explotación.

Los mensajes de Chaplin también van dirigidos al futuro. Nos anuncia, con elegancia, pero con precisión, a donde pueden conducir los bajos salarios, el stress, la marginación y la exclusión social de un número cada vez mayor de personas. Quizás no esté tan lejos, como ingenuamente habíamos creído, el que acabemos desquiciados… como el trabajador apretador de tuercas…

Por último, me gustaría tan solo aludir a como las condiciones extremas de pobreza pueden ser el preludio de estallidos sociales.

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