enero de 2026

Robert Duvall, un actor de leyenda

Nació en San Diego, California, el 5 de enero de 1931. Su padre, perteneciente al ejército y su madre era actriz. Creció en Annapolys (Maryland) en un entorno marcado por la Academia Naval de Estados Unidos, a la que pertenecía su padre.

Se graduó en Arte Dramático en 1953. Sirvió en el ejército desde 1953 a 1954. Después, estudió interpretación, teniendo como maestro a Stanford Meisner y compañeros de clase a Dustin Hoffman y Gene Hackman. Fue compañero de piso de Hoffman, durante un período. Es casualidad que coincidiera con actores que serían luego grandes intérpretes, al que hay que añadir al desaparecido James Caan, con el que compartió elenco en El padrino (1972) de Coppola.

Empezó haciendo televisión, pero pronto pasó al cine, interpretando a Boo Radley en Matar a un ruiseñor, la célebre película protagonizada por Gregory Peck, basada en la novela de Harper Lee. Lo dirigió Robert Mulligan.

Destacable sería su interpretación en La jauría humana de Arthur Penn, una película muy significativa de los sesenta, con un reparto de lujo, Angie Dickinson, que aún vive, Marlon Brando, Robert Redford, Janice Rule y Jane Fonda. Como marido de Janice Rule en la película, ya mostró el papel que marcaría su carrera, un hombre introvertido que esconde su dolor por las aventuras de su mujer.

Duvall sería un estupendo consiglieri en El padrino, de Francis Ford Coppola, manteniendo siempre la actitud del hombre que escucha al gran Brando, intepretando a Vito Corleone, Sería Duvall quien contaría que Jimmy Caan, Brando y él practicarían el mooning, enseñar el culo en el rodaje. También contó que Brando no se sabía las escenas y que había que ponerle carteles para que dijera el diálogo. Sin embargo, habló maravillas de este prodigioso actor de la historia del cine. Robert Duvall estuvo genial, en su hieratismo, su mirada concentrada, actuando en las dos primeras películas de la trilogía, siempre con ese aire pensador y reflexivo, cuando Michael Corleone se convierte en su jefe, el gran Al Pacino.

No hay que olvidar que ya había trabajado en papeles secundarios en El detective y en Llueve sobre mi corazón, junto a su amigo Jimmy Caan, también de Coppola. Este siempre ha considerado a Duvall uno de sus actores preferidos.

No en vano fue el general enloquecido de la magnífica Apocalipse Now, donde en las escenas en que dirige las operaciones en la isla donde está ubicado, cuando llega Martin Sheen, el capitán Willard, usa la música de Wagner, Las Walquirias. Su papel es esencial, aunque sea breve, en esta película tan importante para la historia del cine, que casi volvió loco a Coppola, por la cantidad de tiempo que se invirtió en el rodaje, por las lluvias que alargaron el mismo, y de nuevo, con un Marlon Brando algo decadente, pero capaz de impresionarnos de nuevo, como el enloquecido Coronel Kurtz. La película no dejó indiferente a nadie, siendo una clara referencia del cine sobre la guerra de Vietnam, basada en la magnífica novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas. Muy recordado será el infarto que sufrió al principio de la película Martin Sheen, lo que obligó a retrasar el rodaje y la escena en la que vemos al actor ebrio, rompiendo un espejo, y sangrando, como contó más tarde, ya que se implicó tanto en el papel que le llevó a un estado de paroxismo en algunos momentos.

Pero Duvall sería un buen policía en Confesiones Verdaderas, de Ulu Grosbard, de nuevo con De Niro, que hace de sacerdote, implicado en temas de corrupción, por culpa de un arrogante millonario, interpretado por el inolvidable Charles Durning. Se dijo, incluso, que superaba a De Niro en la interpretación del hermano policía de Bob, quizá porque el De Niro andaba todavía afectado del enorme esfuerzo de haber interpretado una obra maestra, Toro salvaje.

En la década de los setenta, quizá la mejor de su carrera, también interpretó papeles secundarios en La conversación, con su buen amigo Gene Hackman, y en Network, un mundo implacable, que le dio el Oscar póstumo a Peter Finch.

De las últimas películas que ha hecho este gran actor, son muchas más, pero no todas brillantes, yo destacaría el papel de padre de Robert Downey Jr, en El juez, un papel maravilloso, donde demostró de nuevo lo gran actor que es. Downwy Jr, estuvo sensacional en la película también.

Casado con una mujer cuarenta años más joven que él, que nació en el mismo día y el mismo mes. Robert Duvall es una de las últimas glorias que queda de una época del cine, con más de noventa años, ya noventa y cinco este cinco de enero, junto al gran Clint Eastwood, que cumplirá noventa y seis en mayo. Nos quedan actores como ellos (Robert Wagner hará noventa y seis también, pero lleva mucho tiempo retirado y nunca tuvo tanta calidad actoral), y aún tenemos ejemplos más longevos, Dick Van Dyke, con cien, Lee Grant, con cien también y Eva Marie Saint con ciento uno. Pero, sin lugar a dudas, Duvall ha seguido más activo en el cine que los actores y actrices que he enumerado. Un veterano incansable. Un ejemplo de actor de raza.

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