noviembre 2020 - IV Año

LETRAS

Galdós para ‘Dummies’

El 63 o el 64 – y aquí flaquea un poco mi memoria – mis padres me mandaron a Madrid 
a estudiar Derecho, y vine a esta Corte y entré en la Universidad, donde me distinguí 
por los frecuentes novillos que hacía, como he referido en otro lugar.
Memorias de un desmemoriado 
Benito Pérez Galdós

GALDoS por Eugenio RiveraBajo título tan desafortunado y antipático como el que llevan esos fastidiosos libritos que inundan las librerías hago unas reflexiones a salto de mata al hilo de los fastos culturales que ha traído el centenario de nuestro primer novelista contemporáneo.  Nos ha tocado vivir tiempos procelosos. ¡A estas alturas, quién lo duda! La verdad es que no me gusta entonar esa eterna cantinela manriqueña del cualquier tiempo pasado fue mejor, del  dónde vamos a llegar, del antes no pasaba esto…  Recuerdo oírla en boca de mis padres y de mis abuelos como si de una letanía entonces se tratara. Hoy, por aquello de la modernidad y la cultura new age, la podríamos etiquetar con más fatuidad de mantra pero, no nos engañemos, vendría a ser el mismo latiguillo rancio y gastado. Y, eppur, como decía Galileo, si muove

Bien, abandonemos prejuicios y reparos innecesarios, y constatemos un hecho incontrovertible: a Galdós no lo ha leído ni dios. Ya, ya sé que seguramente el lector de Entreletras se quedará ojiplático ante semejante afirmación y la protestará. Y está en su derecho y tendrá razón, sí. En esta revista, sin ir más lejos, se han publicado todo tipo de artículos, a cual más interesante, sobre las distintas facetas de nuestro autor. Pero el que esto suscribe no se refiere al lector lector. No. El que esto suscribe alude a ese común de los mortales que se mueve en un rango de edad medio bajo, que lee ocasionalmente, pero que sabe idiomas,  que ya ejerce seguramente  una profesión liberal y que se ha educado bajo ese sistema educativo que amputó inmisericorde la enseñanza  de las Humanidades, que está enganchado a las series  y, que también juega al pádel (con perdón) y que espera ansioso el finde para darse un baño etílico con sus amigos/as…

En este punto quiero tranquilizar al lector porque el objetivo de este modesto artículo no tiene ninguna intencionalidad política. Para ello hay autoridades de sobra. Simplemente, me sorprende que los millenials sepan quién es Berto, o Rosalía y no les suene lo más mínimo Juanito Santacruz, o Rosalía Pipaón de Bringas, por ejemplo.  Cuanto menos resulta desconcertante  pensar que durante la Segunda República se pusieron en marcha épicas iniciativas como las Misiones Pedagógicas para llegar a los últimos rincones de nuestra sufrida geografía con los clásicos del siglo de Oro, fueran pintores o dramaturgos, a lomos de reatas de mulas y quejumbrosos automóviles y, sin embargo, hoy día con la TV como barato y democrático medio de difusión FORTUNATA Y JACINTAasistamos a tan lamentables espectáculos en los platós infectados por el hedor de la telebasura. ¿En qué está pensando nuestro flamante Ministerio de Cultura? ¿Por qué, en lugar de seguir la senda abierta por los hombres de la I.L.E. se empecina en seguir roturando los estériles eriales culturales de la dictadura con su panem et circenses? Cómo recuerda uno aquellos Estudios 1 –auténticos oasis en aquella  tierra baldía –, y a aquellos grandes actores que daban vida a los personajes de La de san Quintín por traer el agua al molino galdosiano. O aquellas series televisivas magistrales como la Fortunata y Jacinta de Mario Camus… Se me puede hacer el justo reproche de que esto no es conocer de primera mano al gran novelista. Desde luego que no. Pero es que en el cole, todos aquellos que ya peinamos canas o no peinamos nada por imposibilidad evidente leímos su Misericordia en el Bachillerato y comentamos sus Episodios Nacionales y,  andando el tiempo, pudimos disfrutar como espectadores en las Salas de Arte y Ensayo de la época, las adaptaciones fílmicas de don Luis Buñuel, con sus personales lecturas de Tristana, Nazarín y Viridiana, o aquella magnífica Tormento de Olea con la gran Concha Velasco en el reparto.

Si actualmente hay dos trending topics, como ahora se dice, que inundan nuestros mass media son, a saber: la Memoria Histórica y la enfermedad de Alzheimer. ¡Qué curioso! Y a uno se le antoja, aunque solo sea por la común referencia a esa facultad tan denostada en la pedagogía moderna que tienen las dos dichosas expresiones,  que quizá ambas guarden una estrecha aunque disimulada relación.

GALDoS SOL por Eugenio RiveraAsí pues, la pertinente pregunta que nos debemos hacer no puede  esperar más, si bien cobra diferentes formas: ¿no estaremos aquejados de un Alzheimer social?  ¿No somos víctimas de un hedonismo narcotizante alimentado por el olvido pertinaz de nuestros ancestros culturales y aventado por los intereses espurios de nuestra interesada clase política?  ¿No tendremos una memoria selectiva y caprichosa que nos define como enfermos alienados?  ¿No estaremos sentados en un banco del parque de nuestra historia sin saber regresar a casa? ¿Es necesario recordarnos, pues, que somos animales históricos?

Y por último, ¿no nos hemos percatado lo suficiente de que  hemos decidido  extirparnos nuestro indispensable siglo XIX con sus algaradas y sus pronunciamientos, su caciquismo y sus enfrentamientos inciviles, sus pucherazos y sus derramamientos de sangre…?  Y que, por cierto, es descrito con tanta veracidad por la pluma lúcida del novelista canario en sus Episodios Nacionales que ha permitido afirmar que si desaparecieran todos los documentos de la época Galdós por sí solo sería más que suficiente para salvar nuestra memoria histórica…  Cuando al simpar Camilo José Cela en una entrevista  le cuestionaron si el latín valía para algo afirmó categóricamente sin pestañear que valía para… pensar. Don Benito Pérez Galdós, también.

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN LETRAS

Letras

Emilia Pardo Bazán y su vinculación con el Ateneo de Madrid, en visperas del centenario de su muerte

Letras

La relación de Galdós con el socialismo

Letras

Antonia Pozzi: ‘El gran abismo hacía la tristeza’

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (y 6)

Letras

Ernest Hemingway, la novela que encierra el gran cuento

Letras

Nicasio Álvarez de Cienfuegos, un ilustrado coherente y poeta innovador

Letras

Longfellow y Jorge Manrique, venturas y desventuras del traductor

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (5)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (4)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (3)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (2)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (1)

Letras

Un futuro para la poesía

Letras

Edmond Hamilton, la ciencia ficción narrada con sencillez magistral

Letras

John Fante, mostró la xenofobia y la explotación de las minorías en la América profunda

Letras

Andrea Camilleri, la literatura consciente de sus rasgos sociales

Letras

Un poco de Don Juan

Letras

Unamuno y Portugal

Letras

‘Historias de aquí y de allá’ de Luis Sepúlveda

Letras

Raúl Zurita: desde el dolor

Letras

Francesco Petrarca… mucho más que un gran poeta

Letras

En torno a la novela ‘Antonia’ de Nieves Concostrina

Letras

Albrit o la creación del personaje en Galdós

Letras

Alejandra Pizarnik, cuando la sombra araña el alma

Letras

Meditaciones de gastronomía transcendente

Letras

‘Litoral’: la revista más hermosa y representativa de la generación del 27

Letras

Yorgos Seferis en el piélago

Letras

Jo Nesbø, huellas dactilares de excelente confesión literaria

Letras

Cesare Pavese: el sufrimiento como oficio

Letras

Duque de Rivas: liberal, dramaturgo y presidente del Ateneo de Madrid

Letras

Galdós en el horizonte epistolar de Blasco Ibáñez (y II)

Letras

Galdós en el horizonte epistolar de Blasco Ibáñez (I)

Letras

‘La caza del Snark’ de Lewis Carroll

Letras

Yorgos Seferis: poeta, ensayista, premio Nobel y diplomático

Letras

Somerset Maugham en Lisboa

Letras

Las novelas dialogadas de Galdós a debate

Letras

Vittorio Amedeo Alfieri, todo un carácter

Letras

Los cimientos de ‘El abuelo’ de Benito Pérez Galdós

Letras

Abril es el mes más cruel…

Letras

En torno al libro ‘En los pliegues del olvido’ de Ignacio Vázquez Moliní

Letras

Juan Eugenio Hartzenbusch, un punto de vista sigular…

Letras

La pasión por los naipes del doctor Egas Moniz

Letras

Doña Perfecta

Letras

Galdós para ‘Dummies’

Letras

Antonio Gamoneda: La poética de la oscuridad como origen de la luz

Letras

Literatura clásica, o metafísica, materialista, lógica, política

Letras

El Galdós protofeminista

Letras

Los tres grandes pasos hacia la Ilustración

Letras

La conferencia de Julián Zugazagoitia en Bilbao sobre literatura en 1924

Letras

Benito Pérez Galdós en el centenario de su muerte (1920-2020)

Letras

A la memoria de mi tío Pablo

Letras

Pérez Galdós, el Nobel arrebatado

Letras

Tolstoi y Shakespeare

Letras

Aproximación al libro ‘Que no se entere la Cibeles’ de Mar de los Ríos

Letras

En torno al libro ‘Extravagancia infinita’ de Javier Olalde

Letras

Augusto de Angelis (1888 -1944)

Letras

Fernando Pessoa. El yo conflictivo

Letras

Federico García Lorca ocho décadas después

Letras

Antonio Daganzo, poeta de aleaciones

Letras

Sufriente, prometeico, iconoclasta y quijotesco

Letras

Leopoldo María Panero, el traductor de la locura

Letras

Poesía y dignidad

Letras

Buenos libros malos

Letras

Confesiones de un crítico de libros

Letras

En torno a ‘Sombra de Luna’ de Francisco Álvarez ‘Koki’

Letras

Alda Merini, vivir al borde de la sombra

Letras

Literatura de cordel

Letras

Demian. Herman Hesse

Letras

Hilario Martínez Nebreda, el poeta silencioso

Letras

La literatura y sus soportes (I)

Letras

La literatura y sus soportes (y II)

Letras

La Escuela Nueva y el centenario de Ruskin

Letras

Don Quijote y el mar

Letras

Elizabeth Barrett Browning, una poeta victoriana

Letras

Por qué escribo

Letras

Ángel González: la ácida ironía de un poeta

Letras

Carmen Posadas y su feria de las vanidades

Letras

El caso Miguel Hernández

Letras

Quevedo en sociedad y III.- Obra y vinculación cívica

Letras

Quevedo en sociedad II.- La crítica como ‘función’ social

Letras

Quevedo en sociedad I.- El hombre, la sociedad

Letras

VII Certamen de Novela Histórica de Úbeda

Letras

Antología poética. Alfonsina Storni

Letras

Ángel González: palabra sobre palabra

Letras

Galdós y el melodrama

Letras

IV encuentro de Poesia a Sul

Letras

Feminismos: la mujer sobre la letra

Letras

El Hidalgo: literatura y pobreza

Letras

‘Celia en los infiernos’, la obra socialista de Galdós (y II)

Letras

‘Celia en los infiernos’, la obra socialista de Galdós (I)

Letras

Ana Caro Mallén: una esclava en los corrales de comedias del siglo XVII

Letras

José Rodrigues Miguéis, casi olvidado

Letras

Tristeza que es amor. Alusión a Don Quijote

Letras

George Sand: ‘Un invierno en Mallorca’

Letras

José Ángel Valente: una estela inmortal de palabra poética (y II)

Letras

José Ángel Valente: una estela inmortal de palabra poética (I)

Letras

Imagen de José Ángel Valente

Letras

Valente, sin aditivos

Letras

Valente: Qué la palabra sea solo verdad

Letras

José Ángel Valente, en ‘el borde de la luz’

Letras

John Berger: ‘Un hombre afortunado’

Letras

Los desafíos de Lou Andreas-Salomé

Letras

La primavera y su sombra

Letras

El Conde de Montecristo, historia de una venganza

Letras

Luis Martín-Santos y James Joyce

Letras

Los cimientos culturales del abolicionismo: Harriet Beecher Stowe

Letras

Pinceladas sobre Agatha Christie

Letras

Juan Ramón Jiménez, escritor de epístolas (y II)

Letras

Juan Ramón Jiménez, escritor de epístolas (I)

Letras

Thomas Mann: Una Europa que se derrumba

Letras

El eterno romanticismo

Letras

Qué es ser agnóstico

Letras

Pedro Garfias: La poesía desgarrada del exilio

Letras

El descenso a los infiernos de Dorothy Parker

Letras

El Conde de Oxenstiern, a quien llamaron el Montaigne del Septentrión

Letras

La sonrisa del Quijote (Una concesión a la melancolía)

Letras

Antonio Machado que estás en los libros

Letras

‘Agua’: Virginia Woolf y Alfonsina Storni

Letras

Críticos literarios, dueños del espíritu humano

Letras

El papel del lector en la posmodernidad

Letras

Poesías. Catulo.

Letras

Los vínculos entre Américo Castro y Jovellanos

Letras

Michel de Ghelderode y las Vanguardias del siglo XX

Letras

El trabajo entre las raíces, mirada sobre la creación literaria

Letras

La frase del escritor

Letras

Un cuarteto literario en clave de sol

Letras

Oía hablar a los árboles

Letras

El ‘slow’ de Pessoa (o las vicisitudes de la melancolía)

Letras

Claudio Rodríguez: del camino, del hombre

Letras

Sobre las Brontë

Letras

Borges en Ginebra

Letras

Philippe Jacottet: ‘Pensamientos bajo las nubes’

Letras

Juan Goytisolo: ‘sobre asuntos sociales y personales’

Letras

Miguel Hernández en Portugal

Letras

Mi Gloria Fuertes

Letras

Robert Walser, el paseante espiritual

Letras

‘Al menos, memoria’: Juan Ruiz de Torres

Letras

Cela, celador, celando, celar

Letras

Miguel Hernández: ‘Cancionero y romancero de ausencias’

Letras

Rafael Montesinos, renovador

Letras

Bartolomé Soler, lo amargo de la diosa

Letras

Rubén Darío, poeta de las dos orillas

Letras

Jovellanos, poeta

Letras

Un paseo por los ‘jardines’ de Eloy Tizón

Letras

Azorín, sobrevivido

Letras

Rosalía de Castro, la mejor de los mejores

Letras

Eugenio Gerardo Lobo, el ‘capitán coplero’

Letras

Galdós: una conciencia histórica lúcida

Letras

Desde el silencio, a Nicolás del Hierro

Letras

Salustiano Masó, la fuerza del tiempo

Letras

Los ‘Rubaiyat’ de Omar Khayan

Letras

Carmen Laforet, esa chica explosiva del Ateneo

Letras

Gabriel Celaya, el sueño de trabajar la poesía

Letras

Ramón Hernández, un diamante literario en las calles de Madrid

Letras

María Teresa León, el papel de la melancolía

Letras

Luis Felipe Vivanco, un poeta de los que siempre regresan

Letras

Rafael Pérez Estrada, el poder de la imaginación