agosto de 2026

Luis Felipe Vivanco, un poeta de los que siempre regresan

Luis Felipe Vivanco

Nacido en El Escorial en 1909, Luis Felipe Vivanco es uno de los poetas más interesantes de los integrantes en la Generación del 36. Poeta que tuvo un enorme protagonismo al terminar la guerra y que firmó libros de gran valía, como Los caminos, Los ojos de Toledo, El descampado o Continuación de la vida y que hizo un estupendo dúo literario con Luis Rosales, del que era muy amigo. Vivanco era sobrino de José Bergamín y arquitecto de profesión, discípulo de Rafael Bergamín, hermano del poeta.

Su vinculación con Falange, entidad de la que se desentendió con rabia a principios de los cincuenta le hizo vivir siempre en una condición extraña, renegado y muy crítico para los afines al régimen y con un fatal pasado para los que estaban en la lucha clandestina. Para colmo de males falleció el mismísimo día que el dictador Franco, el 20 de noviembre de 1975, dejando la noticia de su muerte en un plano ni siquiera anecdótico.

Sin embargo escribió una notable obra poética, llena de aciertos, de momentos estelares, y de una sensibilidad y comunión con la naturaleza no solo reveladora e intensísima también muy poco frecuente en la poesía española del siglo anterior. Como tantas voces, Luis Felipe Vivanco debe ser buscado, leído de una manera o de otra, reivindicado… sabiendo que algún día volverá a ser una referencia entre los nuevos y antiguos lectores de poesía.

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

Los aprovechados
Los aprovechados

La experiencia nos dice que en toda crisis aparecen inevitablemente tres categorías de protagonistas: los gestores públicos, las víctimas y…

Contra la misoginia, inteligencia y combatividad
Contra la misoginia, inteligencia y combatividad

No se quien las haya herido que al tocarlas doy con llagas Gabriela Mistral Moderata Fonte Voy a hablar en…

De cómics, historietas, tebeos… letras y dibujos
De cómics, historietas, tebeos… letras y dibujos

Si nos ponemos a rememorar nuestros años infantiles, seguro que nos recordamos con cuentos de grosor muy fino, letras grandes…