septiembre 2020 - IV Año

LIBROS

‘Ejercicios de supervivencia’ de Jorge Semprún

semprum

 
Ejercicios de supervivencia
Jorge Semprún
Colección Andanzas
Tusquets Editores, 2016

 

 

 

Por Antonio Chazarra y Pilar Guerrero

Este libro, casi un opúsculo, gustará especialmente a quienes hayan disfrutado de otras obras de Jorge Semprún. Apareció, con carácter póstumo, y resulta muy útil para interpretar correctamente buena parte de su producción literaria e intelectual.

No es Jorge Semprún muy partidario de exponer su intimidad ni de las confidencias. Por eso, llama la atención este libro que es, ante todo, una reflexión dura pero esperanzada sobre la tortura, a raíz de su detención por la Gestapo y de los tormentos a que fue sometido antes de ser internado en el campo de concentración de Buchenwald.

Es indudable que la tortura deja una huella indeleble y que es una situación límite de la que no logra ningún superviviente huir mientras vive. No es menos cierto, que quienes la resisten, quienes saben superar ese dolor y esa humillación, salen fortalecidos, mejorados como seres humanos y plenamente conscientes de su dignidad.

Sobrevivir es, entre otras cosas, salir adelante. Aprender a sobreponerse y a controlar los fantasmas del pasado. Son conmovedores los recuerdos de Jean Amèry y sus reflexiones. También es significativa la cita de Louis Aragon, con la que se abre el libro, «… comparándolo todo sin querer con la tortura…» pues esa es la situación en la que se ve obligado a vivir el resto de su vida el torturado.

Jorge Semprún fue un intelectual y novelista elegante. No sólo no se regodea describiendo los tormentos que sufrió sino que se refiere a ellos de forma contenida y estoica, lo que no le evita meditar, con dolor, sobre sus consecuencias profundas.

Esta faceta del autor de la Autobiografía de Federico Sánchez no es muy conocida y, ni siquiera, cuando vence el pudor de hablar de sí mismo. No hace nunca alardes de su sufrimiento. Como es el caso de El largo viaje o La escritura o la vida.

El libro está prologado por Mario Vargas Llosa que analiza, con rigor, algunas de las claves significativas del que fuera Ministro de Cultura. Otro aspecto del que no se habla apenas es el de su pertenencia a la Resistencia Francesa, lo que le costó la durísima experiencia al que este libro está dedicada.

Es más conocida su faceta de dirigente comunista y su lucha en la clandestinidad en España haciéndose llamar Federico Sánchez. Me han parecido muy interesantes las páginas en las que describe como el poeta Ángel González lo ocultó en su casa o las que recuerda como lo prisioneros del campo de concentración buscaban, desesperadamente motivos para aferrarse a la vida, como por ejemplo, formar un grupo de jazz.

Es estremecedor el testimonio de quienes han sobrevivido a situaciones extremas. Tiene un gran valor además que no se hayan doblegado, que no hayan perdido la fe en sí mismos y en el género humano y que la solidaridad con los sufrientes les empujaran a combatir la injusticia y a no doblegarse ante el miedo y el terror.

Este libro muestra el lado oscuro de la existencia pero no es, en modo alguno, un libro pesimista. En él late la esperanza y la convicción de que el hombre que sabe sobreponerse a su dolor está en mejores condiciones para entenderse a sí mismo y a los demás.

Ejercicios de supervivencia, es una especie de cabo suelto en la obra de Jorge Semprún que tiene la virtud de dar consistencia y de completar sus aspectos de memorialista en los que, enfrentado a sí mismo y despojado de las sucesivas máscaras que ha ido utilizando nos habla del hombre y del sentido del dolor.