enero 2021 - V Año

LIBROS

‘Sara y el tigre amnesico’ de Álex R. Bruce

Sara y el tigre amnésico
Álex R. Bruce
Boria Ediciones, 2019
234 páginas

Confieso que me gustan los relatos transgresores y este lo es. Podría comenzar esta reseña diciendo: se busca lector/lectora, imprescindible que esté dotado de sensibilidad, entusiasmo, ambición e imaginación y, puestos a pedir, que no haya olvidado del todo su infancia.

El terreno de lo no convencional es resbaladizo pero mucho más apetecible que la falsa sensación de seguridad que conduce a tantos agujeros negros. La inteligencia, desde luego, es poco frecuente y da lugar a tantas páginas aburridas.

¿Tiene sentido mezclar fantasía y ficción? Creo que sí. En un espacio limitado caben diversos mundos. Puede partir un relato de un cuento de sorprendente éxito… para transitar pronto por terrenos poco convencionales y, por tanto, poco frecuentados. Se mezclan y se superponen una maestra –literata- de éxito pero frustrada, unos extraños interpretes y unas curiosas y burocráticas actividades  promocionales que tienen lugar en oriente.

¿Dónde están los límites de lo real? Álex R. Bruce sabe que donde la inteligencia del narrador y su audacia quieran establecer. ¿Puede la imaginación fundirse con un intenso erotismo? Puede y los efectos son estimulantes.

El relato sumerge al lector durante un par de horas en una atmósfera hipnótica, envolvente, donde la memoria pone a prueba a la lógica con fugas y reencuentros trepidantes saltándose, olímpicamente, la corrección política e incluso la verosimilitud.

Álex R. Bruce es trasgresor y lo que es más importante, da la impresión de que disfruta siéndolo. Asistimos a un viaje que tiene mucho de imaginativo e incluso de onírico y que está repleto de imágenes simbólicas, porque los símbolos tal vez no sean otra cosa que indecisiones o miedos reprimidos.

Un novelista sabe, desde los lejanos tiempos homéricos, que el viaje y la vida son lo mismo con nombres diferentes. A veces las decisiones precipitadas y los gestos ambiguos conducen  al abismo.

El lector/lectora que gusta de las emociones fuertes debe saber que la noción del tiempo en los relatos fantásticos… es muy particular. Los recintos de la creación fantástica tienen, casi siempre, las lámparas encendidas… y carecen de espejos.

¿Cómo son las imágenes en los sueños? Probablemente intuimos, sin darnos cuenta, soluciones que andábamos buscando… y que sin saberlo, el sueño nos brinda, no directamente sino a través de lo onírico, poniendo de relieve preocupaciones e incluso obsesiones.

Hay que continuar la lectura para tener acceso a sensaciones ni trilladas ni trivializadas. La relación autor-personajes ha de ser muy personal, muy intensa. Cuando las pesadillas despliegan sus alas negras, desaparecen como por encanto los hermosos colores.

La incomunicación -uno de los males de nuestro tiempo- perturba a los párpados que se abren, todavía soñolientos y que de repente sienten el peso muerto de un gran vacío y una gran soledad.

Allí donde la imaginación parece evaporarse deja tras de sí una atmósfera cloroformizada.

Álex R. Bruce demuestra en su relato que para quien sabe buscarlas la vida está llena de segundas oportunidades, por eso, hay que saber vencer los convencionalismos y abrirse a lo nuevo, a lo auténtico aunque tenga sus riesgos.

Quien no se atreva a cabalgar el “Tigre amnésico” no podrá ni siquiera intuir las emociones que le aguardan. Hay que adentrarse como en una jungla o en un desierto en los estados delirantes a ritmo vertiginoso… mientras que lo convencional, lo que otros llaman establecido, siempre pisotea y destruye… sueños de libertad.

Es una sorpresa agradable encontrar todo esto en una primera novela. Desde luego, cuando aun no se han cerrado las páginas del libro… ya existe un cosquilleo, una curiosidad por conocer nuevos relatos de este novelista tan imaginativo como poco convencional.