julio 2022 - VI Año

‘Al servicio de su majestad’ de Fernando Rueda

Al servicio de su majestad
La familia real y los espías.
50 años de conspiraciones,
manipulaciones y ocultamientos
Fernando Rueda
La esfera de los libros, 2021
407 págs.

El último libro de Fernando Rueda, ‘Al servicio de su majestad’, llegó a las librerías a finales del año pasado. Escritor y periodista, Rueda es un referente indispensable del periodismo de investigación en nuestro país. A lo largo de su extensa trayectoria profesional, ha trabajado en prensa, diarios digitales, radio y televisión, y es responsable desde hace veintitrés años del espacio ‘Materia reservada’ en el mítico programa ‘La rosa de los vientos’ de Onda Cero. Asimismo, como profesor universitario educa desde hace años a nuevas generaciones de periodistas.

Vaya por delante que ‘Al servicio de su majestad’ es uno de esos libros necesarios en los que hallamos multitud de cosas verdaderamente sorprendentes. Solo hay que detenerse un segundo en la cubierta para despejar las dudas sobre lo que descubriremos leyendo el contenido de sus páginas. Bajo el escudo del CNI se puntualiza: ‘La familia real y los espías. 50 años de conspiraciones, manipulaciones y ocultamientos’. Creo que la invitación para leer este libro no puede ser más persuasiva.

Fernando Rueda es autor de obras imprescindibles sobre los servicios de inteligencia y la historia contemporánea del espionaje. Ahí están títulos tan emblemáticos como ‘La Casa’ y ‘La Casa II’, ‘El Lobo’, ‘El dossier del rey’, ‘Destrucción masiva’ o ‘Yo confieso’ (biografía de Mikel Lejarza). La lista es bastante larga, pero todas ellas son obras fundamentales para conocer y comprender el opaco y, muchas veces, turbio mundo del espionaje.

De hecho, aquel primer libro de Fernando Rueda que es ‘La Casa’, publicado a principios de los años 90, fue un primer paso no exento de riesgo ya que hasta ese momento nadie se había atrevido a contar las interioridades de los servicios de inteligencia españoles (por aquellos años bajo las siglas del CESID). Contar lo que hacían o deshacían los espías españoles, supuso romper la censura y acabar con el tabú de escribir sobre la inteligencia en nuestro país.

Han pasado treinta años desde la publicación de ‘La Casa’ y casi una veintena de libros más tarde puede decirse sin temor a equivocarnos que Fernando Rueda es el máximo especialista español en asuntos de espionaje.

‘Al servicio de su majestad’ es resultado de un trabajo de periodismo de investigación que nos introduce en el siempre desconocido y sorprendente mundo de los espías. Una obra donde el autor, en efecto, aborda de nuevo el tema del espionaje, pero esta vez desde un ángulo muy desconocido, como es la relación entre la Corona y los servicios de inteligencia. Una conexión que va desde los primeros momentos en los que se decide el destino de un joven príncipe, pasando por los complejos años de la tutela de Franco sobre el que a la postre será el rey Juan Carlos I, la restauración de la monarquía tras la muerte del dictador, la Transición a la democracia y la plena incorporación económica, política y cultural de nuestro país a Europa, hasta la llegada de un nuevo monarca, Felipe VI.

Un itinerario histórico en el que surgirá el vínculo fundamental entre la Corona y los servicios de inteligencia. Engranaje decisivo en numerosas ocasiones y cambiante con el paso de los años, los retos que deberá superar el rey Juan Carlos y la llegada de los diferentes gobiernos que se han sucedido en nuestro país.

Desde el momento en que Juan Carlos pisa suelo español en 1948 y hasta el día de hoy con Felipe VI en el trono, el ámbito de la monarquía ha estado y está estrechamente ligado al del servicio secreto. Todo ello se desvela en ‘Al servicio de su majestad’, una obra que podemos enmarcar entre los llamados libros de actualidad, pues trata temas que han generado no pocos titulares en los medios de comunicación, sobre todo en los últimos tiempos. Sin embargo, este libro va más allá, es una obra sobre la historia reciente de España, contada además de una forma muy atractiva. En sus páginas tropezamos con personajes decisivos, episodios de los que hemos sido espectadores y situaciones poco o nada conocidas de lo que ha acontecido por estos lares.

‘Al servicio de su majestad’ nos proporciona las claves para entender hechos de los que, como se ha apuntado, fuimos testigos en su día y ciertas decisiones, actitudes y comportamientos de algunos de los protagonistas de nuestro tiempo. De esta forma, aunque no se comparta en ningún caso determinadas actuaciones, tras la lectura de este libro se entiende bastante mejor la coyuntura y circunstancia que las propiciaron.

Así sabremos como Juan Carlos, antes de ser rey, fue intensamente espiado por Franco y sus servicios secretos. Y cómo, tras llegar al poder, tuvo claro que sólo se mantendría en el trono con el apoyo del servicio secreto. Adentrándonos en las páginas del libro conoceremos, por ejemplo, la obsesión de Franco por controlar la vida pública y amorosa de Juan Carlos, la operación de los espías para que Alfonso de Borbón no arrebatara el trono al elegido por el dictador o la «intervención» de la CIA en el atentado de ETA contra Carrero Blanco que dejó expedito el camino al futuro monarca.

Igualmente, cuenta Fernando Rueda cómo los espías respaldaron al rey Juan Carlos, pero siempre con la aprobación de los gobiernos que se han relevado en el poder. También cómo fue la actuación del antiguo CESID con el monarca en el golpe del 23-F o el papel que jugaron servicios de inteligencia extranjeros para su consolidación en el trono y de la democracia en nuestro país. Y más cosas: cómo el dinero árabe llegaba al entorno del anterior rey, a lo que ni los gobiernos ni los espías quisieron prestar demasiada atención; las maniobras de Juan Carlos para conseguir colocar a personas de su confianza al frente del servicio secreto; la labor del CNI para alertar a Juan Carlos del peligro que suponía Corinna Larsen, algo a lo que el monarca hizo oídos sordos; el seguimiento a las novias del entonces príncipe Felipe; etc.

Entre las diversas y siempre interesantes cuestiones que toca este libro, hay una que, quizá porque como muchos de ustedes quien escribe estas líneas vivió aquel periodo siendo muy joven, queda meridianamente clara: “pasar de la dictadura a la democracia fue extremadamente difícil”. Creo relevante resaltar este asunto porque algunos debates revisionistas, sin duda bienintencionados, a veces se abren sin la información suficiente sobre lo que hubo de fondo en aquellos años de la Transición a la democracia en este país.

Valga de ejemplo un tema que emerge en esta obra: cómo un compañero del rey emérito en la Academia Militar, el comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, intentó en repetidas ocasiones promover un golpe de Estado contra la por entonces frágil democracia y en 1985 llevar a cabo un atentado con bomba en la tribuna del desfile de las Fuerzas Armadas en La Coruña, donde iban a estar la familia real, el presidente Felipe González y el por entonces ministro de Defensa Narcís Serra, conspiración que desbarató el CESID dirigido entonces por Alonso Manglano. No debemos olvidar que el ruido de sables era la música de fondo de aquellos ilusionantes días.

Asuntos menos espinosos que han dado mucho de sí, también han sido objeto del quehacer de los servicios de inteligencia. Uno de ellos fue la relación amorosa de Bárbara Rey con el rey Juan Carlos. Una historia que duró más de lo que nos han contado y, al parecer, el silencio de la sicalíptica actriz fue pagado en especies y con favores por parte del servicio secreto.

Otra de las líneas de trabajo del servicio secreto fue proteger al rey para que no le salpicaran ciertos casos de corrupción o desligarle de personajes poco o nada recomendables, como Javier de la Rosa o Mario Conde. Aunque, como se ha mencionado, en temas como el de la princesa Corinna el rey no atendió a los avisos de peligro de los servicios de inteligencia. El amor es ciego, ya se sabe.

El libro se estructura en cinco capítulos que van desde el franquismo a Felipe VI y Pedro Sánchez, pasando por Suárez, la Transición, Calvo Sotelo, Felipe González, Aznar, Rajoy o Zapatero. Aquí están todos los nombres y todos los episodios fundamentales: la boda de Juan Carlos con futura la reina Sofía; el atentado contra Carrero Blanco; Arias Navarro; el 23-F; Manglano; los GAL; Mario Conde; Pujol; Calderón; Dezcallar; Eva Sannum; Gigi Howard; José Bono; Bárbara Rey; Urdangarín; Villarejo; Corinna;… el elenco no tiene desperdicio. Creo que no falta nadie y entre candilejas, no lo duden, los espías moviendo los hilos de ese Gran Teatro que es el Mundo, como diría Calderón de la Barca.

‘Al servicio de su majestad’ es, por lo comentado, una magnífica lectura para esos momentos de asueto en la playa o la montaña que a buen seguro llegarán pronto. Por cierto, si adquieren el libro no dejen de leer el prólogo, cinco páginas más que notables sobre lo que debe ser la función del periodista y, en concreto, del periodismo de investigación. Qué lo disfruten.