febrero 2023 - VII Año

Viento del norte

Viento del norte
Antología de poetas hispanos en Nueva York
Varios autores
Ed. Sial Pigmalión, 2021
Coordinador: Francisco Álvarez Koki
398 páginas

 

Geografía poética (Epílogo al libro de Francisco Álvarez, ‘Koki’)

Consolidar desde el ámbito literario, la perspectiva de creer que una antología puede encerrar en si una historia de la literatura contemporánea, puede ser un atrevimiento, pero lo que, si es cierto, es que, a través de ciertas representaciones de textos escritos, podemos armar la existencia de un tiempo. Como un pintor, el poeta plasma ante el lienzo de su creación literaria, el reflejo de la influencia de la ciudad. Tanto es así que, desde distintas vertientes, los poetas con más o menos conciencia, reflejan la ciudad en su obra. Ninguno de estos autores escribiría igual en su país de origen, y ni siquiera su madurez poética seria la misma.

Por eso esta antología de la poesía iberoamericana en Nueva York, trata de ser un poco la memoria de un presente que existe y de una lucha literaria cara a un futuro inmediato. La iconografía de la metrópoli neoyorquina, nos envuelve en una GEOGRAFÍA de la palabra desde distintos ámbitos y con distintos ecos, para descubrir y redescubrir a la ciudad en el arte.

Al comienzo de un nuevo siglo y con la persistencia de crear nuevas vías de expresión poética en una ciudad tan cosmopolita como Nueva York, volvemos con ilusión a mostrar, con esta obra GEOGRAFÍA POETICA, el trabajo de creación de más de una gran mayoría de poetas, que residen en la “Gran Manzana “. Anteriormente nos han precedido otras antologías. Esta antología es el resultado actual físico y espiritual, de unos hombres y mujeres que aman y que sueñan en español en la isla de Manhattan. Por lo tanto, esta presencia que continúa, es un eslabón de aquellos que se llamaron. José Martí, Eugenio María de Hostos, José María Vargas Vila, Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, José Moreno Villa, José Hierro, y un largo etc. Autores que han pasado y han dejado su voz en un eco que nos susurra en la voz de sus textos. Tradición que continúa con estos autores que ya son parte de esta historia que nos tocó vivir.

Han sido antes otras antologías las que nos han dado testimonio de la poesía hecha en Manhattan. Antologías que se llamaron “Los paraguas amarillos “. “Miradas de Nueva York. Al fin del siglo “. Quienes nos ofrecieron su información más inmediata. Nos ofrecieron un abanico de distintos colores y autores que cronológicamente pasaron o residen en Nueva York. Las antologías tienen siempre esa savia nueva del árbol nuevo de cada antólogo y también la originalidad que cada autor pone en su trabajo. No existen antologías mejores ni peores, ya que cada una de ellas es sin duda un camino, mejor o peor aprovechado en la historia de la literatura. Pero será siempre una huella. Ni los poetas, ni las instituciones que los representan rompen el cordón umbilical con sus países de origen.

Así como algunos escritores españoles que residen en Nueva York, son conscientes de la herencia de su idioma (gallego, catalán, vasco). Alternan la creación bilingüe del español y el idioma originario de su tierra. De la misma manera el autor hispano, es fiel a sus raíces y aun con toda la influencia anglosajona, el poeta hispano se resiste a olvidar sus raíces. No importa a veces como nos habla de su tierra, si en español o en inglés, pero atado a la responsabilidad de hablar de los suyos. Los poetas de diferentes nacionalidades que llegan a Nueva York, su primer paso es agruparse dentro de su comunidad y con ello conlleva la creación de distintas asociaciones como pueden ser las asociaciones o casas de cultura, puertorriqueñas, dominicanos, peruanos etc. Con estas asociaciones llegan también los elementos escritos como son Papiros de Babel (antología de la poesía puertorriqueña en Nueva York), de Pedro López Adorno.

El Diccionario de la literatura dominicana de Franklin Gutiérrez y otras que a lo largo de los años han ido llenando los anaqueles de las bibliotecas públicas y privadas. Son muy distintas las decisiones de los intelectuales hispanos en Nueva York., mientras que unos se resisten a escribir en inglés, porque no lo dominan o porque para ellos sería una traición espiritual, otros si lo hacen pensando que pueden llegar a otro público que no les conoce y pueden tener más oportunidad de difundir su obra. Lo que no hay duda es que desde distintos ámbitos existe una literatura hispana en los Estados Unidos. Puede ser curioso y hasta atrevido, pero la historia de la literatura en los Estados Unidos, comienza en el 1513, con la llegada de Ponce de León a la Florida. Las constantes actividades culturales de distintas instituciones, y las muestras editoriales así nos lo confirman…

Los poetas aquí reunidos en esta antología, los une únicamente el hecho de que escriben en español. Puede darse la coincidencia de compartir alguna característica más, lo que sí es afirmativo es que, aunque los une el cordón umbilical con su país de origen, están construyendo la existencia de una poesía escrita en español en Nueva York. Los elementos de creación de los poetas aquí antologados, son diversos, desde los poemas mitológicos, intimistas o eróticos, hasta los poemas de desarraigo. El grito también de la búsqueda y afirmación del derecho social y por supuesto la estética de la belleza en la búsqueda por adornar la palabra. Poéticamente en esta Geografía Poética, se construyen y se desconstruyen ciudades, porque la poesía es un elemento de renovación de la sensibilidad material y espiritual.

Nueva York como en otras partes del mundo, tiene sus puntos de encuentro. Si tradicionalmente en Madrid era el Café Gijón, el Louvre en la Habana, y así un largo recorrido por distintos países. En Nueva York al igual que en otros países, también existe la tertulia, el cenáculo de donde surgen movimientos e innovaciones a la palabra. Un rápido viaje a la cronología literaria se podía empezar por el año 1975. Miguel Algarín funda en Loisiada en el East side de Manhattan, el Nuyorican Poets cafe. Cuya revista Review ha publicado a la mayoría de los escritores hispanos tanto en español como en inglés, e incluso en spanglish. En el 1977 Pedro Monge funda Ollantay, centro para las artes. Un lugar que servirá no solo para escritores, sino también para los artistas que ven la posibilidad de exponer sus obras en su galería. Ollantay es un punto permanente de difusión de la cultura hispana y por su galería pasan poetas, dramaturgos. Narradores y pintores.

En 1987 Isaac Goldemberg y David Unger, funda el instituto de escritores latinoamericanos, en City College. Hoy ubicado en Hostos Community College. Hasta hace muy poco tiempo esta institución era la organización más completa que los escritores latinos podían tener a mano. El Instituto de escritores latinoamericanos, organizo ferias del libro, encuentro de escritores y presentaciones de libros. En su editorial, han sido muchos los escritores que han editado sus obras. Su revista Brújula / Compás ha sido la difusión de los escritores que escriben en español. Durante todos estos años, han surgido revistas de literatura, unas con menos vida y otras con más suerte. Heberto Padilla y su esposa Belkis Cuza, publican Linden Lane en Nueva Jersey. Lourdes Gil e Iraida Iturralde, Lyra. Reinaldo Arenas publicaba la revista Mariel, Gabriel Jaime Caro, Realidad aparte. Rafael Bordao La Nuez y Sinalefa, y Pedro López Adorno. Tercer milenio. También la Academia Norteamericana de la lengua española, fundada por el escritor Odón Betanzos Palacios, y ahora dirigida por el escritor Gerardo Piña Rosales, así como el Círculo de escritores y poetas Iberoamericanos, son canales de difusión para la cultura española.

De la misma manera hay que destacar la labor del Instituto Cervantes de Nueva York y del departamento de cultura del Consulado General de España, que tanto apoyo han dado y siguen dando a la lengua española en los intelectuales de la península y también en el mundo hispano. Sin embargo, en cuanto a instituciones culturales hispanas se refiere, hay un grave error, y es que aquellos que las fundaron, prevalecen en ellas como jerarcas de la cultura y la renovación y la savia nueva se encuentra con ese muro de la incomprensión. LART. Ha sido la última institución que hizo presencia en el mundo cultural neoyorquino. Fundado por la escritora Sonia Rivera, y un valioso equipo de colaboradores, organizó el último congreso de escritores hispanos en Nueva York.

La existente variedad de temas y estilos en esta antología. La calidad de sus autores y la necesidad de ofrecer al lector una coyuntura propia de la literatura hispana en Nueva York. Nos demuestra que el campo está abonado, para empezar a trabajar en una historia de la literatura en los Estados Unidos de Norteamérica.

Autores/as participantes en la Antología:

Carlos Aguasaco, Magali Alabau , Francisco Álvarez Koki, Hilario Barrero, Yolanda Blanco, Gabriel Chávez Casazola, David Cortés Cabán, Marithelma Costa, Claribel Díaz, Dinapiera di Donato, Margarita Drago, Tina Escaja, Miguel Falquez-Certain, María Farazdel (Palitachi), Marcos de la Fuente, Tomás Modesto Galán, Lourdes Gil, Isaac Goldemberg, Freddy Gómez Cajape, Iraida Iturralde, Juan Luis Landaeta, Inmaculada Lara Bonilla, Alex Lima, Nicolás Efrén Linares Sánchez, Manuel Adrián López, Pedro López Adorno, Marcia Mendieta Estenssoro, Eduardo Mitre, Linda Morales Caballero, Juan Navidad, Myrna Nieves, Violeta Orozco, Zelene Pineda Suchilt, Juana M. Ramos, Marisa Russo, Ana Isabel Saillant Valerio, Saida Santana, Roger Santiváñez, Yrene Santos, Gonzalo Sobejano, Carmen Valle, Iván Vergara García, Cecilia Vicuña, Anahí Viladrich, Miguel-Ángel Zapata, Lila Zemborain Bengolea.