septiembre 2020 - IV Año

LUGARES

Tailandia: Un viaje a la alquimia de todos los deseos

Fotografías: Nerida Tanasie

Tai8Es curioso pero cuando comentamos por ahí que vamos a hacer un viaje a Tailandia existe cierta unanimidad al expresar que es un destino que reúne la alquimia de todos los deseos. ¡Yo lo pasé genial y volveré! Nos dice con los ojos haciéndole chiribitas una mochilera que ya pasa de los treinta. ¡Pues sí, es uno de los viajes mejores que hemos hecho! Pregona con satisfacción un matrimonio maduro que seguramente coleccionó muchas estrellas en los hoteles y sólo anduvo en taxi por los vericuetos de Bangkok. Otros, te miran con cierta envidia y te comprometen a contarles tu diario de viaje a la vuelta, ávidos de esas emociones que se vislumbran en el horizonte de este país donde se funden las miradas de Oriente y Occidente en una curiosa simbiosis de espíritu y carnalidad.

Tai5Ir a Tailandia es finalmente disfrutar del encanto de su capital, Bangkok, una ciudad variopinta en la que uno puede disfrutar con la belleza del arte y del espíritu, probar su variada y rica gastronomía en restaurantes de super lujo como el Vértigo, Sirocco, Roof Top, Red Sky y unos cuantos más que permiten admirar desde el cielo una vista peculiar de la megaurbe o descender a los puestos de comida callejera para probar delicias como escorpiones, insectos, carne de perro o de serpiente sin que por eso se resienta tanto nuestro estómago y nuestra cartera. Junto al espíritu, los que sientan las llamada de la carne no encontrarán problemas en conseguir ese ligue con el que sueñan tantos porque las tailandesas (de reconocida belleza y fama) se pondrán pronto a su alcance como guías, novias, amigas o lo que surja a poco que pasee en el cálido atardecer por sus arterias centrales mientras que si busca otro tipo de emociones las podrá en contrar en las zonas calientes de la Nana Place, Soi Cowboy o Pat Pong donde una noche pude contar más de quinientas muchachas en la plaza Thaniya, visita obligada de los golfistas por el día y por la noche de los deseosos de gozar de la compañía de una joven o madura mujer, de un adolescente o de una lady boy (mitad y mitad) en cualquiera de sus reductos de placer abiertos sin reservas a todos los que allí acudan.

Tai3Hablamos del espíritu y nos emociona ver como todavía y hasta el mes de octubre de 2017, cumplido un año de su muerte, los signos del luto por la muerte de su rey Bhumibol que durante setenta años estuvo al frente del país, son tan evidentes en calles con crespones, altares con flores y centenares de mujeres enlutecidas de negro que acuden al palacio real a rendir homenaje al fallecido como si fuesen viudas o huérfanas. Y, desde luego, la presencia del budismo en templos maravillosos que muestran las más exquisitas imágenes de Buda -reclinado en una gigantesca escultura dorada, en mármol, tallado en una esmeralda, caminante, compasivo o místico- y también en los pequeños altares donde se percibe más la devoción popular en esas ofrendas que también llegan a los monjes y monjas que salen cada mañana a solicitar la caridad del pueblo para poder sobrevivir. Y aunque te rodees de multitudes, no debes perderte la visita al complejo del Palacio Real, con su arquitectura delicada y bellísima, sus esculturas, sus pinturas y sus templos que te mantendrán boquiabierto durante horas.

Tai1Lo mejor, como siempre, es sentirse viajero y no turista. Perderse en Chinatown o en Khao San Road donde los mochileros apuran sus ahorrillos para alargar ese viaje deseado. Hacer un recorrido en la linea naranja (la de los nativos) por el río Chao Phraya para descubrir en sus muelles los encantos de cada barrio y destino. Tomar el tren elevado, el Metro o caminar por sus calles donde siempre podrás encontrar una copia muy decente del Rolex por diez euros, camisetas de Paul Smith muy guapas por la mitad o si eres marquista te puedes acercar a lo Centros Comerciales de Lujo como el Siam, el Fashion, el World te sacarán euros, dólares o bahts como aquí mientras que si eres más aventurero te meterás en ese universo variopinto de las mil y pico tiendas del MBK, el gigantesco megacentro o visitarás los mercadillos como el Chatuchak de los fines de semana, el Pat Pong nocturno o las tiendas que se abren por doquier en cada esquina.

Tai9Otro de los atractivos y curiosidades es el deseo de disfrutar de un masaje tailandés en sus diversas variedades que incorporan pies, manos, aceites, aromas, body-body e incluso ese pícaro final feliz que ofrecen a menudo las y los masajistas que ofrecen sus servicios en la calle, locales y centros de más nivel. Cuando una masajista se subió sobre mi espalda y empezó con sus codos a recorrer con dureza mi columna vertebral, pensé que iba a salir en silla de ruedas pero luego comprobé la bondad de esta terapia de relajación y salud que incorporó a esta cultura hace dos mil años Shivago Komarpaj.

Desde esta ciudad donde se fusionan rascacielos, templos y humildes chabolas es fácil realizar excursiones interesantes a Ayutthaya, antigua capital del país que conserva templos y restos patrimoniales muy hermosos o acercarse hasta Chanthaburi, ese lugar donde se venden y tallan todo tipo de piedras preciosas a precios asequibles a casi todos los bolsillos. Y en excursión organizada o autobús, poder visitar el mercado de Mae Klong, cuyos puestos levantan los vendedores cada vez que un tren pasa por las vías en las que se ubican sus mercaderías o el flotante de Taling Chan y un poco más lejano el de Amphawa.

Chiang-MaiDesde Bangkok, todo el país es una invitación al disfrute y a la aventura. Entre los destinos más afamado mencionaremos el de Chiang Mai en las montañas donde explorar su caso antiguo, algunos de sus trescientos templos como el Wat Phra Singh, comer el tradicional pad thai y comprar en sus típicos mercadillos son alicientes a los que unen subir al sagrado Doi Suthep, visitar el Parque Nacional Doi Inthanon, acercarse a Chiang Rai y disfrutar del apredizaje de las artes marciales o iniciarse en el trekking.

Hacia el Sur, uno de los destinos más conocidos de playa es Phuket, que se puede alcanzar en automóvil aunque lo más usual es hacerlo en avión. De infaustos recuerdos por el tsunami que asoló sus playas e islas cercanas como las Phi-Phi en 2004 dejando millares de muertos y pérdidas millonarias, vuelven a ser hoy un paraíso con playas espectaculares como Kata y Karon y otras más masificadas como la de Patpong. Tai7Deportes acuáticos, excursiones como la usual a lasmencionadas islas Phi Phi con su barrera coralina y también otros atractivos vinculados al ocio son elementos más que suficientes para disfrutar en su visita. Otros destinos de playa como el de Krabi comienzan también a incorporarse a la oferta que se brinda al viajero.

En Tailandia pues, por su belleza natural, sus contrastes, la proverbial amabilidad de sus gentes y la facilidad con la que acudir a grandes hoteles y restaurantes o alternativamente a comidas callejeras y pernoctaciones de mochila y saco de dormir, además de la seguridad que suele ser símbolo de tranquilidad por el visitante, es hoy por hoy uno de los destinos del Oriente más demandado y satisfactorio para cualquiera que guste de conocer y participar de una cultura y forma de vida sencilla y gratificante.

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