septiembre 2020 - IV Año

TEMAS

9 de julio 2018, una Ventana de Oportunidad

El Comienzo del Fin de la Guerra Fría

santorra‘Respuesta política’ a una ‘crisis política’ y ello requiere de una estrategia, que inevitablemente necesita de tiempo, planificación y habilidades para la gobernanza y por supuesto el liderazgo necesario para alcanzar el cambio desde la racionalidad.

La praxis de la política no puede fundarse en un sueño utópico, como el de aquella Icaria en el Egeo, declarada independiente un 18 de julio de 1912. Un país que existió 5 meses y que pretendió recrear una patria creada por el Dios Dédalo y que en su época fuese la tierra de la Soberana Orden de los Caballeros de San Juan. Fueron sin duda tiempos difíciles, había escasez de alimentos, y por no tener, ni existía transporte para moverse por la isla y además corrían el riesgo de convertirse en parte de las posesiones italianas en el Egeo y al final tuvieron que integrarse en Grecia.

Frente a la crisis política catalana, la Moncloa quiere incidir en la normalización de las relaciones. Ambas partes han acordado mantener una comunicación fluida entre ellos de manera estandarizada, siempre que no se vea una de las facciones, constantemente atacada por exabruptos de comunicación, declaraciones explosivas o actitudes desestabilizadoras, que pueden conducir a una ‘guerra fría’ entre España y Cataluña, abierta de algún modo hace algo más de un lustro o tal vez décadas o incluso siglos según a quien se escuche.

Al parecer y parafraseando a José A. Zarzalejos, comienza a instalarse la idea en los círculos catalanistas, de una ‘autonomía real y una ‘independencia verbal’. ¿Quiere decir esto que el ‘procés’, ha muerto?

En cualquier caso, ahora es el momento de no mirar hacia atrás y vestirse con la mortaja del pasado, ahora es el momento de abordar los problemas que los ciudadanos/as, viven y sufren a diario, recuperar los derechos recortados y limitados, es necesario también rescatar la inversión, devolver brillo a la economía de Cataluña, retomar el camino legislativo en favor del cambio climático, afrontar la pobreza energética, devolver los derechos inalienables sobre la salud, reestableciendo el servicio universal y las prestaciones de los que los catalanes ya gozaban antes de la gran crisis.

En esta nueva era post-contemporánea, donde se avizoran nuevos paradigmas, dentro de un mundo globalizado e interdependiente, un escenario global donde la tendencia se encuentra en la integración dentro de los continentalismos.

No existe mejor salida hacia el futuro que luchar juntos por una humanidad mejor, y que afiance los principios universales y fundamentales del ser humano, el derecho a la vivienda, a la asistencia sanitaria en todos los campos y en todos los niveles, una educación libre, laica, independiente, pública y gratuita, una justicia lo más imparcial posible, el derecho indiscutible a la movilidad y la libre circulación, el derecho al uso de la naturaleza, la energía, el agua, etc. Hoy todos quienes viven en una parte del territorio del mundo, deben aspirar a esos derechos y a vencer la opresión de unos pocos, envueltos en las banderas del neoliberalismo opaco que resurge con fuerza en este primer cuarto de siglo…

¿No es este acaso, el primer principio, la primera lucha, la primera obligación de un ser humano?

El gobierno de Sánchez, ha prometido intentar desbloquear leyes e impulsar, la renta básica universal, y otras iniciativas, ya legisladas por el Parlament Catalán y abrir cauces no solo para la normalización, sino también para alcanzar una convivencia digna, democrática, sin manipulación comunicativa, sin relatos o promesas utópicas, camino tal vez de la autonomía casi absoluta si quiere y que ostentan los estados miembros de una confederación, pero compartiendo un mismo destino.

Ahora bien, pactar o no pactar el derecho a un referéndum, que permita a la ciudadanía tener claro como presuntamente podría vivir mejor, me parece de legítima defensa. Pero tal vez ello debería contemplarse en una enmienda a la carta magna, que otorgue ese derecho una vez por cada generación, otro tiempo menor, solo se entendería en la supuesta manipulación de las mismas voluntades o la aspiración a torcer las opiniones forjadas en el libre pensamiento.

No se pueden prometer fantasías como algunas de las articuladas en los relatos económicos del ‘procés’, que nos prometía una economía milagrosa, como si no estuviésemos vinculados al juego de intereses de la economía global, ni a los objetivos marcados por los grandes estados de la UE, que actúan por el miedo a un efecto dominó.

santorra3Pero tal vez la estrategia para los impulsores de la causa secesionista debería ser la de ampliar la base de partidarios del proyecto, pero convenciendo, y alejándose de la propaganda asentada en las emociones colectivas que pretenden arrastrar o adherir a la causa, a aquellos que son fácilmente sugestionables o generando la fuerza en la ilusión colectiva como suelen generar los hinchas de los equipos deportivos. Estas ilusiones colectivas son de orden afectivo y su éxito se fía al triunfo y a la coyuntura de la suerte, pero casi siempre se encuentran alejadas de la razón.

Las últimas consultas y/o elecciones, en números absolutos, no han dado la razón a quienes propugnaron la escisión, lo que se ha conseguido en resultados parlamentarios son productos de la Ley d´Hondt, y tal vez con un sistema más representativo, no hubiese dado el As de triunfos a los partidarios de una Independencia de Cataluña.

Los líderes de ambas posiciones (integración o independencia) deberían esforzarse por explicitar los fundamentos ideológicos (no afectivos o pasionales) y de la praxis y los tiempos, para implementar uno u otro programa de acción.

En cualquier caso, la reunión mantenida entre ambos mandatarios (gobierno español y catalán), y los acuerdos alcanzados, ponen de manifiesto que se ha instalado un cambio en la actitud política del estado, una mano abierta al dialogo, ahora es el momento de construir y de no obstaculizar, ahora es el momento de llegar a acuerdos negociados y no a manifestaciones propagandísticas, es el momento de la tolerancia y no de acciones provocativas que puedan interpretarse como actitudes rupturistas y con la acritud propia de algunos segregacionistas, que no desean ni dialogo, ni democracia, sino que se obstinan por abrir una ‘guerra fría’, que en ocasiones originan o han originado episodios calientes y peligrosos.

El ‘Mañana’, es una mentira piadosa, que sólo esgrimen las voluntades moribundas. La futurología no garantiza ‘un mundo mejor’ ; hoy mismo, es esta la realidad y no la venta de sueños de aquella Icaria imposible que vio fugazmente la luz en 1912.

Las circunstancias han traído a un gobierno socialista, liderado por Pedro Sánchez, que ha abierto una nueva ventana de oportunidad, que ha dado inicio a un nuevo estadio político asentado en la izquierda socialista y que ha recobrado los principios socialdemócratas.

Podremos poner en duda si al final serán factibles los propósitos que son impulsados desde la esta nueva posición política progresista, pero no cabe duda de que desde todos los ámbitos, desde todos los frentes, desde la óptica de todo/as los ciudadanos/as progresistas y bien intencionados, debemos aprovechar esta nueva ventana que está permitiendo la entrada de aire fresco.

Por consiguiente, desde la discrepancia, pero también desde la fraternidad, resulta conveniente para los ‘bandos’ no desaprovechar esta nueva apertura a la oportunidad.

Es necesario recuperar la característica psicosocial de Cataluña que basada en los valores acrecentados por la tradición y la cultura, se asienta en el sentido común y la racionalidad, y si bien abraza la emotividad, no se aparta nunca de la razón, me refiero al ‘seny’.

El ‘seny’, es algo más que un símbolo, algo más que una palabra del sentimiento catalán. Hoy es el momento para que los que están de uno u otro lado de las posiciones confrontadas y son o pueden ser referentes para la gestión del patrimonio socio cultural, empleen (empleemos) el ‘seny’, para abordar un dialogo constructivo, que podrá dar paso a una negociación con el resultado de ‘win to win’, ambas partes ganan.

Hay que neutralizar la Guerra Fría. El 9 de julio del 2018, se ha abierto una nueva ventana de oportunidad para la convivencia y la fraternidad.

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN TEMAS