septiembre 2020 - IV Año

TRIBUNA

Elecciones en Italia: europeísmo contra populismo

italia2Las elecciones italianas del domingo 4 de marzo presentan una dura batalla electoral donde ningún partido tiene opciones claras de victoria. El Partito Democrático busca revalidar el gobierno que ahora preside Paolo Gentiloni, haciendo valer sus avances en la creación de empleo, el crecimiento económico y sus leyes sociales, como las uniones civiles de homosexuales.

Desde un punto de vista europeo, Renzi y Gentiloni han situado al país en primera línea de la política europea. Han hecho un loable esfuerzo para que se planteen soluciones a nivel de la Unión en materia de migraciones, defensa y economía, ante la incapacidad de los Estados de actuar por sí solos.

Desde la cumbre que tuvo lugar en Ventotene en 2016 (lugar simbólico donde nació el ‘Manifiesto por una Europa libre y unida’ hace 77 años) hasta el avance en la Unión de la Defensa, el gobierno italiano ha dejado su sello proeuropeo. Ese impulso ha contribuido a que la Unión reaccionara para superar el impacto inmediato del Brexit y la desconfianza que Trump genera en sus socios de la OTAN. No debemos obviar en esta tarea el papel jugado por quien es toda una referencia del Partito Democrático, Federica Mogherini, Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Vicepresidenta de la Comisión.

A pesar de los avances, el PD ha encontrado dificultades para comunicar su gestión y consolidar su imagen de partido responsable y de gobierno. En ese reto se están empleando a fondo en esta campaña, junto a un segundo desafío del máximo calado: son el partido que mayores esfuerzos está realizando en contrarrestar y desmontar el discurso populista, xenófobo y neofascista que ha crecido en Italia, como en el resto de Europa. Los datos y resultados del PD son mejor esgrimidos, frente a la ira y el miedo del populismo, con un componente de emotividad y esperanza que concilia a una mayoría de ciudadanos en torno a una idea: Europa.

italia1Pietro Mariani, Carmen Barahona, Carlos Carnero y Lanfranco Fanti‘El pegamento de estos dos desafíos, el recurso para ayudar al primero y la solución para detener al segundo se encuentra en una sola palabra: Europa’, sintetizaba con locuacidad Lanfranco Fanti, candidato del PD a la Cámara de los Diputados en su visita a la casa del socialismo madrileño. En este acto de cierre de campaña junto a Pietro Mariani, candidato al Senado y presidente del PD en España, hubo un reconocimiento positivo a la condición de migrante, que los candidatos viven en primera persona, y agradecieron que la Secretaria de Organización del PSOE-M, Carmen Barahona, les haya abierto las puertas de Buen Suceso.

¿Son sólo unas elecciones italianas?

¿Son sólo unas elecciones italianas que disputa el centroizquierda frente a Berlusconi y sus socios nacionalistas racistas de Liga Norte y Fratelli di Italia? Para Carlos Carnero, Secretario de Área de Globalización, Unión Europea y Solidaridad del PSOE-M, es imposible que ningún partido socialista en la Unión Europea considere que sus elecciones son sólo elecciones nacionales. ‘Todas las elecciones son nuestras elecciones. Nosotros compartimos el proyecto socialista y nos presentamos a todas. Se acabó ir solos. Vamos juntos’, afirmó con toda rotundidad durante el acto.

Frente a una derecha que incluso en su versión moderada sólo responde a las necesidades del ciudadano con la precarización del ‘trabajar más por menos’, incapaz de parar a corrientes extremistas, desapegadas de los valores europeos y con las que se coaliga para gobernar, está la alternativa de los socialdemócratas. ‘La garantía de futuro de una Europa unida es la socialdemocracia europea, a pesar de las dificultades que atraviesa, porque es la única familia política que intenta buscar respuestas reales a las ambiciones de la ciudadanía’, explicó Carnero.

Pietro Mariani se mostró optimista con la victoria del centro-izquierda y reivindicó la unidad de la izquierda en Italia y en Europa, basada en aquello que la gente necesita y en el futuro que queremos para Europa. También animó a los italianos residentes en Madrid a votar no sólo en estas elecciones, sino en las municipales y europeas de 2019.

Los socialistas confían en la oportunidad que se presenta en la contienda electoral de 2019 y en el trabajo conjunto sobre un proyecto con el que pueden lograr la victoria, en opinión de Carnero. El reparto del trabajo, la solidaridad y mantener el papel de lo público son elementos que estarán presentes en un programa socialdemócrata europeo.

Fanti, Mariani, Carnero y Barahona coincidieron en que este debía ser el primero de una serie de debates que impulsar en distintos lugares y que conduzcan a construir un proyecto común en toda Europa para las elecciones europeas. ‘Cuando vayamos a las elecciones municipales, autonómicas y europeas nuestro proyecto será global’, añadió Barahona cerrando el acto.

El populismo y la enésima Berlusconiada

italia3El bloque integrado por el partido de Berlusconi, la Liga Norte y Fratelli di Italia se presenta bajo un mismo programa electoral. De nuevo Berlusconi, aprovechando la inestabilidad y la fragmentación que afecta a todos los partidos se presenta como padre de la patria, figura insustituible en la derecha, pretendiendo que se olvide su condena por fraude y la inhabilitación para ejercer cargo público hasta 2019. Pero en su enésima ‘dicesa in campo’ desde 1994, il Cavaliere regresa a la vida política acompañado de unos socios racistas, neofascistas y xenófobos.

En un país donde el antifascismo había vertebrado la evolución republicana y la Constitución, se han vivido episodios inimaginables hace unos años. En la campaña, el candidato del centro-derecha a la presidencia de la región de Lombardía dijo que su deber es ‘defender la raza blanca’ frente a la invasión de las otras. El presidente de la Liga, Matteo Salvini, lo defendió. En la ciudad de Macerata, el joven excandidato de la Liga, Luca Traini, se lio a tiros hiriendo a seis inmigrantes porque ‘quería darles una lección’ y resarcir la muerte de una joven del municipio, según la hipótesis policial.

Para una población en la que sociológicamente podemos encontrar una mayoría conservadora, Berlusconi está contribuyendo con su coalición a la legitimación política de los neofascistas. Conseguir el poder a cualquier precio ha sido el leitmotiv de la vida del empresario-político. En la arena política más catártica de Europa, ha sabido sacar ganancia y sobrevivir a la ‘rottamazione’ de los viejos políticos.

italia4El país transalpino amamanta gobernantes que llegan a la cúspide con soberbia para luego ser devorados fulminantemente, pero Berlusconi ha refinado el arte de amarrarse a los estribos del asiento y reflotar a la superficie, tras pasar tres días en el vientre de la ballena. Más aún, ha devorado a todos sus delfines (Alfano, Totti, Parisi…) y ahora amenaza con que el candidato de su coalición podría ser Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo. Puede que tenga en sus planes un gobierno corto que hará caer después de 2019 y, liberado de la inhabilitación para ejercer cargo público, se presente de nuevo como la solución a la inestabilidad.

Tras las elecciones del domingo, se iniciarán el 23 de marzo las conversaciones para la formación de un nuevo gobierno. El presidente Sergio Mattarella llamará a un candidato o al secretario del primer partido para formar gobierno. En el trascurso de esos días veremos el deporte político italiano del ‘cambio de camiseta’, tan delicadamente descrito en la película Il Divo sobre la vida de Giulio Andreotti, por si quieren presenciar lo que pasa entre bambalinas. Sólo tras los resultados del 4 de marzo harán juego y podremos ver combinaciones de todo tipo. Tal vez los pentaestelados se vistan de verde, de azzurro o de rojo, o tal vez el antiberlusconismo consiga vertebrar la dividida izquierda italiana, como lo ha hecho más de 20 años…Como ven, unas elecciones en Italia son más que unas elecciones.

Este artículo ha sido publicado conjuntamente con el periódico digital Diario 16

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