enero de 2026

Edgar Orochena: «Maromjos Publishing House nació de la necesidad de crear un espacio editorial donde la literatura tuviera tiempo, cuidado y respeto».

El escritor nicaragüense Edgar Orochena es editor de Maromjos Publishing House y nuestro colaborador Pedro García Cueto ha mantenido con él un intresante encuentro para conocer su trayectoria en la escritura y en la edición.

¿Cómo empezó tu pasión por las letras? Cuéntanos si fuiste lector en la infancia.

Mi pasión por las letras comenzó muy temprano, casi de manera intuitiva. Fui lector desde la infancia, aunque no siempre lo supe de inmediato. El primer libro que realmente me atrapó fue la Biblia. Más allá de lo religioso, me fascinaba su fuerza narrativa, la cadencia de su lenguaje y la potencia simbólica de sus historias. Sin darme cuenta, ahí empezó mi relación con la palabra escrita.

Con los años llegó los cuentos de Las Mil y una Noches, Don Quijote de la Mancha, un descubrimiento decisivo. En esa obra entendí que la literatura podía ser, al mismo tiempo, aventura, reflexión y humanidad profunda. Cervantes me enseñó que el humor, la locura y la lucidez pueden convivir en una misma página.

Más adelante, ya en una etapa de mayor conciencia lectora, fui encontrándome con escritores rusos como Antón Chéjov, Mijaíl Bulgákov, la poesía. Autores como Walt Whitman, Rafael Alberti, Antonio Machado, Federico García Lorca. Rubén Darío y el gran poeta ruso Aleksandr Pushkin abrieron para mí una nueva dimensión del lenguaje.

En ellos descubrí la musicalidad, la emoción contenida y la capacidad de la palabra para nombrar lo invisible. Desde entonces, la lectura dejó de ser solo un hábito y se convirtió en una forma de estar en el mundo.

Vives en Estados Unidos. ¿Cuáles fueron tus orígenes en la sociedad americana? ¿Qué diferencia encuentras con España?

Mi llegada a Estados Unidos supuso, ante todo, un proceso de adaptación y de aprendizaje. Integrarme en la sociedad americana fue entender una cultura profundamente pragmática, donde el esfuerzo individual, la disciplina y la constancia tienen un peso determinante. Estados Unidos me enseñó a valorar el trabajo sostenido, la planificación a largo plazo y una relación muy directa con los objetivos.

Al mismo tiempo, vivir aquí me permitió mirar con más distancia mis propias raíces culturales. En comparación con España, encuentro diferencias claras en la forma de relacionarse con el tiempo, con la tradición y con la cultura. España posee una relación más orgánica con la historia, con la conversación y con la vida intelectual cotidiana; la cultura forma parte del día a día de una manera más natural, más compartida.

Creo que ambas realidades se complementan. De Estados Unidos he aprendido la estructura y la mentalidad de proyecto; de España, sigo admirando su profundidad cultural, su respeto por la palabra y su manera de entender la literatura como un espacio de reflexión y de memoria colectiva. Vivir entre esos dos mundos ha enriquecido no solo mi trabajo editorial y literario, sino también mi manera de observar y narrar la realidad.

Eres también escritor, ¿cuáles son tus autores favoritos, quiénes te han influido en tu estilo literario?

Como lector y como escritor, siempre he sido ecléctico. No creo en una sola influencia, sino en una constelación de voces que, de algún modo, van sedimentando con el tiempo. Entre los autores que más me han marcado están Gabriel García Márquez, por su manera de entender la narración como un territorio donde lo cotidiano y lo extraordinario conviven sin fricciones; Jorge Luis Borges, por su rigor intelectual y su capacidad para convertir la literatura en un ejercicio de pensamiento; y Juan Rulfo, por su sobriedad y su forma de decir tanto con tan poco.

También me han influido autores europeos como Albert Camus, por su mirada ética y existencial, y Umberto Eco, por su erudición narrativa y su capacidad para dialogar con el lector desde distintos niveles. En el ámbito contemporáneo, admiro a aquellos escritores que no temen cruzar géneros ni explorar zonas incómodas del alma humana.

Dicho esto, creo que el estilo no se construye solo a partir de las lecturas, sino también de la experiencia vital, del oficio editorial y del contacto constante con otros textos y otras voces. Todo eso termina filtrándose en la escritura, a veces de forma consciente y otras, inevitablemente, de manera inconsciente.

La labor editorial que ejerces ha dado muchos frutos, muchos libros. Háblanos de cómo surgió Maromjos Publishing. 

Maromjos Publishing House nació de una necesidad muy concreta: la de crear un espacio editorial donde la literatura tuviera tiempo, cuidado y respeto. La editorial surge en el estado de Maryland, en Estados Unidos, pero con una vocación claramente internacional y un fuerte vínculo con la literatura en lengua española.

Durante años trabajé como autor y editor, y fui testigo de cómo muchos proyectos valiosos quedaban relegados por no encajar en moldes comerciales demasiado rígidos. Ahí surgió la pregunta clave: ¿y si existiera una editorial que acompañara al autor en todo el proceso, sin renunciar a la calidad ni a la identidad de cada obra?

Maromjos comenzó de manera casi artesanal, libro a libro, apostando por textos que tuvieran algo que decir y por voces que merecían ser escuchadas. No se trataba de publicar mucho, sino de publicar bien. Con el tiempo, ese compromiso fue dando frutos: catálogos más sólidos, autores que crecieron con la editorial y lectores que reconocen una línea clara, honesta y exigente.

Hoy, Maromjos Publishing House es el resultado de esa visión inicial, pero también del aprendizaje constante. Es una editorial que entiende el libro como un objeto cultural, no como un producto efímero, y que cree en la edición como un acto de responsabilidad y de amor por la literatura.

Maromjos Publishing House es una casa editorial fundada en Silver Spring, en el estado de Maryland, Estados Unidos, con una vocación clara: construir un catálogo sólido y coherente que respete la literatura como un acto cultural y no como un producto efímero. Desde sus inicios, la editorial ha apostado por una edición cuidada, tanto en el contenido como en la forma, acompañando a los autores en todo el proceso creativo y editorial.

A lo largo de su trayectoria, Maromjos Publishing ha consolidado un catálogo diverso, con especial atención a la narrativa contemporánea, la novela histórica y la literatura de fuerte carga humana y social. Entre sus títulos más destacados se encuentran novelas que han sabido conectar con los lectores por la profundidad de sus personajes, la solidez de sus tramas y una clara identidad literaria, posicionando a la editorial como un referente independiente dentro del ámbito hispanohablante.

Y, por último, ¿cuál es tu principal objetivo en la edición de Maromjos Publishing, con respecto a los autores que habéis editado?

Uno de los mayores logros de Maromjos Publishing ha sido crear un puente entre autores de distintos países, dando visibilidad a nuevas voces y recuperando proyectos que merecían una edición rigurosa y respetuosa. Este enfoque ha permitido construir una comunidad de lectores fieles que reconocen en la editorial una línea clara basada en la calidad, la coherencia y el compromiso con la palabra escrita.

La visión de futuro de Maromjos Publishing House se centra en seguir fortaleciendo su catálogo, ampliar su proyección internacional y consolidar su presencia en el panorama editorial en lengua española. La editorial mira hacia adelante con el firme propósito de continuar publicando libros que dialoguen con su tiempo, que preserven la memoria colectiva y que contribuyan a la construcción de una sociedad más crítica y consciente.

Creo firmemente que escribir y leer no son actos aislados ni meramente estéticos, sino gestos profundamente humanos. Los libros han sido, son y seguirán siendo ese banco de la memoria histórica donde una sociedad deposita sus miedos, sus sueños, sus errores y sus conquistas. En ellos queda registrada no solo la historia oficial, sino también la voz de quienes, de otro modo, quedarían en el silencio.

Leer nos forma, nos da herramientas para comprender el mundo y para comprendernos a nosotros mismos. Y escribir es, en muchos casos, un acto de responsabilidad: significa tomar conciencia de nuestro tiempo y dejar constancia de él. Una sociedad que lee es una sociedad más crítica, más empática y, en consecuencia, más humana.

Por eso defiendo el libro como un espacio de reflexión y de resistencia frente al olvido. Mientras existan lectores y escritores comprometidos con la palabra, existirá también la posibilidad de construir una memoria colectiva más justa y un futuro más consciente y humana.

COMPÁRTELO:

Escrito por

Archivo Entreletras

Galdós: un canario que no canta y un parlamentario que no parla (I)
Galdós: un canario que no canta y un parlamentario que no parla (I)

Benito Pérez Galdós (1843-1920) es uno de los más insignes escritores que ha dado nuestro país, cronista del siglo XIX…

Virtualidad y cultura (La realidad fingida)
Virtualidad y cultura (La realidad fingida)

‘Nada más frágil que la facultad humana de admitir la realidad, de aceptar sin reservas la imperiosa prerrogativa de lo…

PASABA POR AQUÍ / Jefes de la Cultura, no nos tomen por necios
PASABA POR AQUÍ / Jefes de la Cultura, no nos tomen por necios

Siempre creí en ese refrán que dice «cuando el río suena, agua lleva» o en su otra versión «cuando el…

139