El 1 de enero llegó a los cines ‘Song Sung Blue. Canción para dos’, una historia llena de música y pasión que homenajea los temas más importantes y representativos de Neil Diamond. La película, un biopic, hace honor a una moda y a una época, y nos recuerda que no hay números pequeños si se interpretan con pasión y que esta se puede contagiar desde el escenario: para ello, no hay mejor vehículo que las canciones.
Vemos así cómo lo que pudo haber comenzado como un número excéntrico de imitación en bares locales, se transformó, de manera gradual, en un fenómeno de culto en el Medio Oeste de Estados Unidos.
El director Craig Brewer (Hustle & Flow) lleva a la pantalla grande una historia que, por su complejidad argumental, rebasa el homenaje musical “Song Sung Blue”, y sigue a Mike y Claire Sardina, conocidos en los escenarios de Milwaukee como Lightning & Thunder, dos adultos que transformaron los restos de sus vidas en espectáculo y en una forma persistente de esperanza. De ahí el subtítulo ‘Canción para dos’.
Brewer mira a sus protagonistas, Hugh Jackman y Kate Hudson, con humanidad, muestra sus problemas cotidianos y ve cómo ambos encuentran en el escenario un espacio para reconstruirse.
Argumento
Mike, un veterano de Vietnam, sobrevive como imitador de artistas icónicos cuando conoce a Claire, una madre sola, quien reconoce en su voz una calidez parecida al tono de Neil Diamond. De ese encuentro surge Lightning & Thunder, un dúo tributo al cantante. La película acompaña ese ascenso modesto que los lleva a cumplir sus sueños más locos en escenarios antes impensables.
No cabe duda de que el legado de Neil Diamond representa una voz universal. Un refugio para generaciones y realidades diversas.












