‘La chica zurda’ es una película taiwanesa que llega a nuestros cines el viernes 30 de la mano de Avalon y Filmin.
Es una película llena de lances divertidos y sorprendentes, algunos trágicos y otros cómicos, que pone de manifiesto que el humor es el mejor catalizador para hace comprender las situaciones más extremas, por muy distintas y distantes que sean de las nuestras.
¿Quién dijo que la picaresca la habíamos inventado los españoles allá por el siglo XV? ¿O que es patrimonio nuestro? ¿O que somos sus titulares más acreditados?
Pues eso hay que irlo revisando porque la picaresca surge de los apuros y estrecheces de la vida y eso, a la vista de ‘La chica zurda’, se da en todas las latitudes.
‘La chica zurda’ resulta así ser una película muy lograda, divertida, que pasa de la tragedia a la comedia o el drama a través de personajes típicos de la mejor literatura. Y todo ello en la misma familia, donde la madre, los abuelos y la tía representan respectivamente esas 3 caras de la farsa. Una gozada: y las niñas en medio, absorbiendo como esponjas y aprendiendo a soltarse.
Dirigida por la taiwanesa Shih-Ching Tsou, ‘La chica zurda’ tuvo su estreno mundial en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes y su estreno en España en la Sección Oficial de la Seminci.
Sean Baker, Oscar por “Anora”, ha coescrito, editado y coproducido la película, que además fue finalista por Taiwán a la Mejor película en los próximos Premios Óscar de la Academia de Hollywood.
Sinopsis
La acción se sitúa en Taipei, donde una madre soltera y sus dos hijas regresan después de varios años viviendo en el campo para abrir un puesto en un bullicioso mercado nocturno. Cada una de las tres, a su manera, tendrá que adaptarse a este nuevo entorno para llegar a fin de mes y seguir viviendo juntas. Los secretos familiares empiezan a desvelarse con la visita a los abuelos. Allí el abuelo, «que huele a tofu revenido», le hace ver a la pequeña que es zurda y que nunca use la «mano del diablo».
Para Tsou, ‘La chica zurda’ “es una historia muy personal. Un día le conté a Sean Baker que mi abuelo siempre decía que la mano izquierda era la mano del diablo”.
¿Verdad que nos suena a todos?
De esa anécdota surgió una película tan humana y enérgica como esta.












