Nació en Zaragoza el 16 de febrero de 1945 y ha fallecido hoy, 1 de febrero de 2026, en Valencia. Provenía de una familia de joteros, y comenzó a trabajar como payaso siendo niño.
Ya en 1964 vino a Madrid y debutó como actor, en los setenta se hizo muy conocido por sus intervenciones en televisión en papeles cómicos.
La pareja, junto a Andrés Pajares le dio un gran éxito y convirtió al actor en uno de los protagonistas de aquella época, en películas de contenido cómico-erótico, en una época, la transición, donde era lo normal. Pepito Piscinas, en 1979, Los bingueros, 1979 y Yo hice a Roque III (muy divertida al ver cómo una pareja, para ganarse la vida se mete a combate de boxeo), fueron algunos de sus éxitos.
Indudablemente, por haber sido un actor de comedia, siempre se le subestimó, pero indudablemente pasamos muy buenos ratos con su cine, con sus imitaciones y con aquella época que ahora sería políticamente incorrecta. El cine de Esteso y Pajares se ha tildado de machismo, y si lo vemos desde el planteamiento actual, hombres siempre excitados detrás de bellas mujeres que se desnudaban de cintura para arriba, lo era. Pero la vis cómica de ambos fue indudable y debe ser recordada.
Se nos ha ido un cómico, que no pretendió pasar a la historia como gran actor, sino como el hombre que hizo del humor su forma de estar en el mundo. No hay que olvidar que el registro limitado de algunos de estos actores, frente a otros que sí dieron el salto al drama, pese a haber hecho un cine parecido, como López Vázquez, Sacristán, y otros, muchos más complejos en sus interpretaciones, no quita el gran humorista que fue Fernando.
Hoy ha fallecido, cerca ya de los ochenta y un años y nos viene la imagen de ese tipo de cara sonrosada y llenita, que nos hizo reír en una época, donde el cine no pretendía ser arte, o, mejor dicho, donde convivía sin desprecio, el arte de directores como Erice, Saura o Gutiérrez Aragón, con las películas de Mariano Ozores, sin pretensiones, solo para divertir al público de la época.












