septiembre 2020 - IV Año

ARTE

Palabras e impresiones. ‘De la realidad a la fantasía’. Una singular artista en el Ateneo

pedraza2Del lunes 24 al domingo 30 de septiembre, tuvo lugar una excelente exposición pictórica en el Ateneo de Madrid (c/ Prado, 21). En su coqueta sala llamada ‘Espacio Prado’.

Titulada ‘DE LA REALIDAD A LA FANTASÍA’, nos mostraba más de dos docenas de cuadros para deleite del visitante, cada uno de ellos más sugerente, emotivo, enigmático, o atractivo que el anterior. La respuesta la deberá confirmar Vd. tras su visita, si tuvo el placer de hacerlo, en caso contrario, no se arrepienta del todo pero, procure estar alerta porque tendrá más oportunidades para poder hacerlo.

Los cuadros, obra de María Teresa Pedraza Guzmán de Lázaro, actual depositaria del Ateneo de Madrid, (en adelante, Mayte), ya curtida en un curriculum de exposiciones sobre sus espaldas, y experimentada en muchos años de taller, de aprendizaje primero y de desarrollo después, de trabajo con el pincel, bajo la dirección de un mismo profesor, Chema Alonso, quién nos deja bien a las claras que Mayte tiene su propio estilo, sus mejores técnicas y nos muestra su personalidad. Siento que Vd. no haya tenido la suerte que yo, la de poder escuchar de labios del profesor un comentario, parado frente a cada una de las obras.

No siendo yo crítico de arte, me limito a informarles de lo obvio, lo demás me lo corrijan Vds. si realizaron la visita, o tras la asistencia a la futura exposición a que les invito de antemano.

Mayte con sus pinceles, paletas y lienzos y los tres colores primarios (magenta, amarillo y azul), despierta nuestra fantasía para llevarnos un paso más allá del lugar donde queremos encontrar la felicidad, o al menos, la alegría que la luz y el colorido de sus cuadros nos puede inspirar.
A pié de exposición, con los cuadros ya colgados, cinco minutos antes de la cuenta atrás, me atrevo a abordar a unos ilusionados artistas al unísono, (Mayte, la autora, uno de sus primeros profesores y dos compañeros), invadir su intimidad, casi por asalto y entrometerme en una improvisada entrevista que Mayte me acepta con valentía, sin reparos.

-¿Por qué el título, ‘DE LA REALIDAD A LA FANTASÍA’?

-Añado al óleo la realidad que percibe la imaginación. Pinto como soy. Juego siempre con la luz. Incluyo un pellizco del alma, de mi alma’.

En efecto, Mayte disecciona la luz, ‘porque a la vida hay que añadirle luz y color para hacerla más agradable, para convivir y para ser más amables con los demás’.

-¿Qué destacaría como lo mejor de cada cuadro de esta exposición? (pregunta realizada a los profesores y a cada uno de los compañeros)

-De Mayte me llevaría para mí el cuadro de la encrucijada. Esa mujer al borde de un precipicio, ante un destino incierto con la mirada esperanzada en el futuro de su caminar. Además, qué decir de su imaginativa y del colorido de cada uno de sus cuadros, sea cual sea el asunto, o el tema.

pedraza1Destacan la parte figurativa, la expresada sensibilidad que manifiesta en sus composiciones, La originalidad de los temas. (Ver ‘los nenúfares’ o ‘la catarata’).

Destacan también de Mayte los paisajes urbanos, en segundo plano, con la perspectiva que consigue con el contraste y el juego de la luz. Entre ellos, el Parlamento de Londres y la Cibeles (fuente y palacio).Como comentó en alguna ocasión Mayte ‘Pinto para dar alegría a la vida, a mi vida y a quienes quieran contemplar mi pintura’.

-¡Explosión del color! ¿Cómo los impresionistas? Sí, podría ser. Porque la importancia de la luz, el contraste del color y sus pinceladas gestálticas nos ponen ante las principales características de aquél movimiento centroeuropeo que alcanzaría su esplendor en 1874, (casualidad, 10 años antes de la inauguración del emblemático edificio del Ateneo, donde se ha mostrado esta exposición). Todo cambia, evoluciona y la historia no hace saltos, pero sí modifica nuestras técnicas y nuestros modos de expresión, nos dicen.

-Creo que he evolucionado algo a una expresión más abstracta de mis cuadros, impregno bastante de materia los lienzos con mis pinceladas y juego mucho con los contrastes de la luz y las sombras, sin olvidar los contrastes del color para introducir la perspectiva, -así nos define Mayte sus obras-.

En efecto, su riqueza de color le permite perfilar el volumen mediante más matices lumínicos, creando luces dentro de las zonas de sombra y sombras dentro de las zonas iluminadas recurriendo únicamente al uso del color. Un buen ejemplo de ello son sus cuadros ‘Venecia’ y ‘un lugar para recordar’.

En sus lienzos, el agua, la lluvia, el vapor, la niebla, el viento y la velocidad obligan a las figuras a colorearse, tomar formas indefinidas para que la luz las atraviese y juegue con ellas. El placer parece la cualidad más evidente de su obra, el placer inmediato y ardiente que produce en Mayte la pintura. Nunca se deja agobiar por problemas de estilo y afirma que pinta por placer, para que sus cuadros puedan decorar una pared y que por eso es importante que los colores sean agradables por sí mismos. Cada cuadro de Mayte es una expresión de su personalidad, de su alegría, su fuerza y vitalidad. ‘Mayte se nos entrega en cada cuadro y cada uno de sus lienzos nos la devuelve radiante y auténtica’, nos dijo uno de sus profesores en sus primeros años de inicio en el arte de Velázquez, la paleta y el pincel.

-¿Puedo afirmar que con estos óleos estamos ante una pintura ‘Impresionista’?

-‘Sí, -pero Mayte confiesa- cuando me da la vena’. Y la pincelada gestáltica impresionista se manifiesta diferente entre mis etapas, según voy evolucionando’. Recalca Mayte: ‘Monet no entendía que se pintara con luz artificial, fuera de la luz natural. Renoir dijo que un día se le olvidó pintar el color negro y nació el impresionismo’. ‘Me recuerda que Monet incluía naranjas en sus zonas de sombras y que prefería pintar con luz natural porque era bastante miope’.

pedraza3En suma, estamos frente a una artista con gran imaginación, cuyo estilo evoluciona como su propia vida. Pinta por placer y cada obra es como un hijo, se los quedaría todos para su casa; pero los quiere exponer porque con el público se complementa, interrelaciona, se enriquece deseando que el visitante disfrute entre sus cuadros.

Como el arte es también siempre fuente de sorpresas, en el recorrido de la exposición nos hemos encontrado escritas en las paredes, entre los cuadros, múltiples frases que nos predisponen para contemplarlos, no con la vista, sino con el corazón. Todas ellas del puño y letra de la autora. Como la propia artista comentó en una ocasión, no habiendo querido copiar mis obras literalmente, guardo en la memoria sus significados. El artista frente al lienzo no deja solo la idea, la imagen o la representación del edificio, las personas u objetos… deja también un pellizquito de su alma.

Cuando el artista, el pintor, no encuentra las palabras para expresar sus ideas, su imaginación, sus sentimientos… Toma el pincel, la paleta y el lienzo para conseguir contarnos o mostrarnos aquello que le parece vital en el momento. Por ello, cuando nos ponemos ante su obra no sólo hemos de mirar con los ojos, hemos de escuchar también con los ojos cerrados, incluso volver la cabeza un breve instante para imaginar, percibir aquello otro que está escondido tras el cuadro. Lo que el arte nos puede y quiere transmitir es el alma del artista en un pellizco de sus más profundos sentimientos.

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