John Richard Schlesinger (Londres, 16 de febrero de 1926-Los Ángeles, 25 de julio de 2003).
Tras la Segunda Guerra Mundial el futuro director inició estudios de dirección cinematográfica. En 1958, Schlesinger creó un documental sobre Benjamin Britten y el Festival de Aldeburgh, para el programa de televisión sobre arte, Monitor, de la BBC.
Fue en la década de los sesenta, cuando comenzó una carrera de director con películas como A kind of Loving (1962) y Billy Liar (1963), donde se dio a conocer el célebre actor Tom Courtenay, que luego sería el novio de Julie Christie en Doctor Zhivago y el desertor en Rey y Patria de Joseph Losey.
El director inglés, que nación un 16 de febrero de 1926, dirigió una película muy valiosa, para reflejar el mundo del “swinging London”, Darling, donde tuvo la suerte de dirigir a tres actores extraordinarios, la bella Julie Christie, el gran Dirk Bogarde y Laurence Harvey, malogrado actor que murió joven. El papel de la Christie reflejaba a la perfección la mujer que quiere ser libre en una década donde triunfaron los Beatles y la modernidad. Dirk Bogarde era su pareja, un escritor que no acabará de congeniar con ella, pese a que ambos viven juntos en el film. La chica preferirá al personaje de Harvey, adinerado, pero siempre seguirá enamorada de Bogarde.
La película le dio a Julie el Oscar a la mejor actriz. Ya había trabajado con ella en Billy Liar y lo volverá a hacer en Lejos del mundanal ruido (1967), adaptación de la novela de Thomas Hardy, donde, de nuevo, el papel de la actriz era central, su fotogenia, el mundo rural, que rodeaba la película, porque Schlesinger siempre supo rodar en exteriores, en Darling, en las calles de Londres, en esta última en las campiñas inglesas, con un triángulo de actores de primera, Alan Bates, Peter Finch y Terence Stamp. Todos entregados a la Christie, que deslumbraba con su belleza.
Pero otro gran éxito, donde de nuevo aparecen las calles de la ciudad, en este caso Nueva York, fue Cowboy de medianoche, una magnífica película, donde un joven Jon Voight se desplaza a la ciudad, para vivir de las mujeres, allí conocerá a un estafador de poca monta, Ratso Rizzo, el gran Dustin Hoffman, en un duelo interpretativo de antología. La crudeza de las escenas, la tristeza de los personajes, el desconsuelo de este cowboy prostituto, fue inolvidable y dejó claro que el director británico era sensacional.
Y luego llegarían Sunday, Bloody Sunday, en 1971, de nuevo, otro triángulo, con Peter Finch, Glenda Jackson y Murray Head. La relación del médico, interpretado por Finch, con ambos, representa de nuevo el afán del director de crear tensión en los triángulos amorosos.
Era evidente la predilección por Julie Christie y Peter Finch en sus películas, y luego llegaría una película trepidante, Marathon Man (1976), donde de nuevo consiguió a Hoffman en una historia desasosegante. Célebre es la escena en que Laurence Olivier, como antiguo criminal nazi, se convirtió en un dentista psicópata. Marthe Keller les acompañó en la película, de las mejores de la década.
Murió el 25 de julio de 2003, a los 77 años. Fue un gran director, que tuvo capacidad para rodar en exteriores, creó un cierto aire documental a su cine, sin olvidar la complejidad de sus personajes, todo un logro que pocos han conseguido.











