abril 2021 - V Año

ENSAYO

La reseña crítica de Manuel Cordero de la Restauración de Romanones

La reseña crítica de Manuel Cordero de la obra en defensa de la Restauración de Romanones (1924)

romanones5El conde de Romanones publicó en la Editorial Renacimiento en el año 1924, en plena Dictadura de Primo de Rivera, un libro titulado, Las responsabilidades del Antiguo Régimen (1875-1923), en el que defendió la Restauración con todas las reformas introducidas en España. Romanones estudiaba el sistema constitucional finiquitado por la solución autoritaria puesta en marcha a partir del golpe de Miguel Primo de Rivera, lo que le valió intensas críticas por parte de los defensores de la Dictadura en varios folletos y obras, en los que se argumentaba que el progreso del país se había hecho a pesar de la vieja política liberal. Pero estos textos, muy cercanos al poder, además, criticaban todo el edificio del sistema político de la Restauración: desde la existencia de una Monarquía con poderes limitados, hasta el establecimiento del sufragio universal, y la existencia de un sistema liberal parlamentario bicameral. La solución para España pasaba por una Monarquía con más poderes, y por un parlamento corporativo, como ‘las antiguas Cortes’. El libro se publicó en el momento en el que se planteaba un interrogante sobre el futuro de la Dictadura, una vez que parecía agotado el Directorio Militar, y cuando se entabló una discusión en la que sectores intelectuales de la derecha estaban apostando por una clara ofensiva autoritaria. En este sentido, el diario ABC abordó en sus páginas este debate, destacando la postura de Vázquez de Mella, completamente contraria a todo lo que recordara liberalismo. Y aquí, por su parte, Romanones sería protagonista por todo lo contrario, por su defensa de la Constitución de 1876.

Pues bien, pretendemos abordar la opinión que mereció el libro de Romanones no desde los elementos vinculados a la Dictadura, sino desde fuera, y más en concreto desde las filas socialistas, que siempre se enfrentaron claramente al sistema político de la Restauración. Y para ello, nos acercamos a la reseña crítica de Manuel Cordero en El Socialista a comienzos de noviembre de 1924. Cordero había sido concejal del Ayuntamiento de Madrid justo antes del golpe de Primo de Rivera, y había salido como diputado por la capital en las elecciones de 1923. Después estaría en los Comités Paritarios como representante socialista suplente, además de pertenecer como vocal obrero a la Junta de Abastos de Carnes.

romanones3Cordero consideraba que el libro de Romanones era muy oportuno e importante. Recordaba, al respecto, el incontestable protagonismo del político en la Monarquía de Alfonso XIII. Auguraba unas buenas ventas, lo que engrosaría, con una evidente ironía, la fortuna del autor, ya que, como es sabido, Romanones fue uno de los políticos más ricos de la época. La ironía subía de tono, al considerar que hasta los momentos de mayor adversidad para España le ofrecían materia para realizar ‘un bonito negocio’. En esa misma línea seguía la reseña al comentar que el autor hacía muy bien en reconocer la deuda que tenía con amigos suyos que habían desempeñado altas responsabilidades, y que le habían ayudado en el libro. Para Cordero estaba claro que al conde de Romanones le quedaban muchos amigos dispuestos a sacrificarse para ‘seguir haciendo la felicidad de España’ en cuanto el poder volviera a las manos civiles.

Para Cordero el libro no era una defensa de los viejos políticos sino un ejercicio que pretendía justificar lo realizado y también los errores cometidos. Pero, y eso se convertiría en el punto donde se concentraría la crítica del político socialista, las imperfecciones de la obra realizada no eran solamente responsabilidad de los gobernantes, sino también de los gobernados, justificando esta afirmación con una cita del libro. Cordero atacaba el argumento porque el pueblo no había tenido oportunidad de colaborar, léase, participar. La voluntad popular siempre había sido falsificada por medios violentos o través de ‘medios corruptores’, que podemos interpretar como sinónimo de fraude o falseamiento electoral a través del caciquismo. Pero, además, Cordero criticaba la apreciación de Romanones sobre la afirmación de que el personal político del sistema de la Restauración se había reclutado entre todas las clases sociales, incluido el pueblo. El estado llano había estado siempre ausente del gobierno, y no se había contado nunca con él. El político socialista iba más allá al considerar que muy pocas las personas que habían ido a la política de buena voluntad sino para satisfacer sus ambiciones. Las afirmaciones de Romanones eran interpretadas por Manuel Cordero como una cómoda manera de extender las responsabilidades de lo ocurrido a todas las capas sociales, con el fin de que no se señalasen responsables concretos.

El libro demostraría, a juicio del autor de la reseña, que en el sistema de la Restauración no se había gobernado para el pueblo trabajador, ni para que se convirtiera en una democracia. Cordero quería dejar muy clara esta falta de responsabilidad del pueblo, y de cómo los socialistas y la organización obrera ya habían denunciado en su día los errores que ahora se lamentaban, como también lo habían hecho algunas personalidades republicanas. En este punto, es interesante cómo no menciona a las fuerzas republicanas en general, manteniendo el tradicional recelo socialista hacia los partidos republicanos, a pesar de la experiencia de la Conjunción republicano-socialista. En este sentido, realizó un claro elogio, en otro lugar de la reseña, exclusivamente a Pi i Margall, al considerar que fue una figura política de talla, capaz de arrostrarlo todo por defender sus ideas, en su oposición a la guerra contra los Estados Unidos, una acción en la que no se encontraría solo, ya que los socialistas, a pesar de que no eran fuertes en aquella época, desarrollaron una férrea oposición, como después contra la guerra de Marruecos. Las críticas de unos y otros no habían sido escuchadas y solamente habían provocado persecuciones del poder público.

La cuestión de la responsabilidad tenía otra faceta. En uno de los párrafos Romanones afirmaba que el peor error de algunos políticos de la Restauración había sido el de la debilidad en el ejercicio del poder. Pero se preguntaba qué debilidad era esa en cincuenta años de régimen político porque frente al pueblo se había ejercido una fuerza evidente, aludiendo a la represión ejercida contra el movimiento obrero en 1909, 1911 y 1917.

romanones4Cordero reprochaba también a Romanones el lamento que lanzaba en un párrafo sobre la docilidad del pueblo español como un impedimento para la acción de gobierno, y no porque fuera una condición del temperamento sino un estado, la inercia, o la ‘atonía de la voluntad’. En España no habría, pues, opinión. Esta cuestión se asociaba a la libertad, lamentándose que nadie sintiese el deseo de ‘echarse al campo’. En esto asunto, Cordero fue demoledor porque consideraba algo inaceptable que se clamase ahora por esa libertad perdida cuando nada se había hecho desde que en 1917 comenzara la crisis. Cordero acusaba a los políticos de la Restauración de ser los principales causantes de la crisis, de la falta de libertad, y que, con sus acciones y vacilaciones, se había llegado a la situación presente. Ellos eran también culpables de que no hubiera una opinión pública formada. El político socialista hacía, en conclusión, una demoledora crítica del libro de Romanones, pero desde presupuestos distintos a los planteados por una derecha que estaba desarrollándose con la Dictadura, y levantando bases ideológicas para una posible futura solución mucho más autoritaria para España.

Por fin, se congratulaba del deseo formulado por Romanones de no volver a ocupar ningún cargo en la vida pública (en realidad, volvería a hacerlo en la liquidación de la Monarquía).

La reseña de Manuel Cordero puede consultarse en los números 4911 y 4912 de El Socialista.

Las cuestiones relativas al momento de debate que se produjo a finales de 1924 en el que se enmarca la publicación del libro de Romanones pueden profundizarse en la biografía de Alfonso XIII que Javier Tusell y Genoveva Queipo de Llano publicaron en Taurus en 2001, en la parte titulada ‘Directorio Civil’, del capítulo dedicado al rey y la Dictadura, páginas 501 y 502.

Por otro lado, se hace imprescindible la consulta del libro de Javier Moreno Luzón; Romanones, caciquismo y política liberal, publicado por Alianza Editorial en 1998.

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ENSAYO

Ensayo

Protágoras de Abdera (480 – 411 a.C.)

Ensayo

América y las Diez Tribus Perdidas de Israel

Ensayo

Violencia verbal en la política española

Ensayo

Un almirante ateneísta: D. Miguel Lobo

Ensayo

Alfonso X ‘El sabio’ en su 800 aniversario: su mayor empresa científica

Ensayo

De Amore

Ensayo

Los españoles y los hispanos en Estados Unidos (II)

Ensayo

El 8 de marzo de 2021, un día muy adecuado para hablar de la filósofa feminista Silvia Federici

Ensayo

Salud democrática y liberalismo político

Ensayo

Pioneras en la actividad sindical en enseñanza

Ensayo

Los españoles y los hispanos en Estados Unidos (I)

Ensayo

El legado constitucional de Jiménez de Asúa

Ensayo

Teofrasto: filósofo, pedagogo y botánico

Ensayo

Emerson y el Trascendentalismo norteamericano

Ensayo

Julio Hernández Ibáñez, un profesor republicano transterrado

Ensayo

Diógenes de Sinope: un filósofo desarraigado, provocador y subversivo

Ensayo

Hechos y razones contra obsesiones delirantes

Ensayo

Análisis de los resultados de las elecciones en EE.UU

Ensayo

En torno a la dialéctica del Amo y el Esclavo en Hegel

Ensayo

¿Qué clase de mundo nos dejará el Covid 19?

Ensayo

José Ballester Gozalvo, una biografía entre la pedagogía y la política

Ensayo

Naturalismo y religión en el debate entre Habermas y Ratzinger

Ensayo

Acerca del amor

Ensayo

La política de Balmes

Ensayo

Thomas Jefferson reivindicado

Ensayo

España, en la atención y en los escritos de Engels

Ensayo

Engels y Marx

Ensayo

Friedrich Engels: su actualidad y virtualidad

Ensayo

Recordando a Friedrich Engels, un ágil y demoledor polemista

Ensayo

Donoso Cortés y el romanticismo político

Ensayo

Un ensayo de María de Maeztu sobre Emilia Pardo Bazán, aparecido en el diario bonaerense ‘La prensa’ en 1939

Ensayo

Evocación política y social sobre el primer Unamuno

Ensayo

Reflexiones sobre la actualidad del pensamiento de Hegel según Paul Ricoeur

Ensayo

Jeremy Bentham, reconsiderado

Ensayo

La Constitución de 1812 (y II)

Ensayo

La Constitución de 1812 (I)

Ensayo

La Ilustración en España

Ensayo

Kafka: una meditación

Ensayo

Hegel: un contradictorio pensador imprescindible

Ensayo

Baltasar Gracián, el Barroco y el final de la Escuela Española

Ensayo

‘Ser es pensar’. El idealismo filosófico es esencialmente, Hegel

Ensayo

Hegel cumple 250 años

Ensayo

Sagasta, el gran prestidigitador

Ensayo

Andrés Saborit líder socialista

Ensayo

La archiduquesa austriaca… ‘roja’

Ensayo

¡Votes for women!: siete luchadoras que contribuyeron al milagro del voto en los EE.UU

Ensayo

Ideología y política: de Marx a Piketty

Ensayo

El Futurismo de Marinetti condujo directamente al fascismo

Ensayo

Francisco Suárez: Doctor Eximio, filósofo y jurísta

Ensayo

Síntomas psicopatológicos en tres de los principales líderes mundiales,…

Ensayo

Sócrates ¿soldado?

Ensayo

La desamortización general de Mendizábal

Ensayo

Ruido de sables en Washington

Ensayo

Referendum constitucional

Ensayo

La influencia del sufragio femenino en la cultura política

Ensayo

A propósito de Rawls

Ensayo

Duelo sin realidad

Ensayo

Responsabilidad social del periodista ante las crisis

Ensayo

Post-pandemia, una ocasión única para reinventar nuestro mundo

Ensayo

Robert Nozick, un anarquista de derechas

Ensayo

España y la antiEspaña

Ensayo

Alexander Fleming, descubridor de la Penicilina

Ensayo

La gran esperanza frustrada

Ensayo

Aporías, paradojas y dialéctica

Ensayo

El triunfo del Librepensamiento

Ensayo

Conflicto y negociación ¿A quién le puede interesar?

Ensayo

El nacimiento del liberalismo: Spinoza y Locke

Ensayo

John Locke: forjador del liberalismo político

Ensayo

Pensar en grande

Ensayo

La convivencia entre culturas y civilizaciones

Ensayo

Breves notas sobre Benito Pérez Galdós y el socialismo, en las elecciones de 1910

Ensayo

Inteligencia y liderazgo

Ensayo

Alcance militar y geopolitico del Brexit

Ensayo

Aprender a vivir con lo que nos ha tocado

Ensayo

Como seguir siendo cristiano en un tiempo postsecular. Una respuesta a Bonhoeffer.

Ensayo

Progreso y sentido

Ensayo

Rita Levi-Montalcini

Ensayo

Redes infames

Ensayo

Juegos de poder del nacionalismo

Ensayo

Héroe mutilado

Ensayo

Juegos de poder de la información

Ensayo

Sexto Empírico: Una aproximación al escepticismo grecolatino

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (y II)

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (I)

Ensayo

Repensar la protección de las personas vulnerables en la investigación científica

Ensayo

Decir y representación

Ensayo

La verdad, relativistas, los liberará

Ensayo

¿Cómo feminizar la vida social?

Ensayo

Nietzsche y la breve verdad

Ensayo

Juan López de Hoyos: el nexo entre Erasmo de Rotterdam y Cervantes

Ensayo

Hay mucho de lo que enorgullecerse

Ensayo

Europa un hermoso y original edificio… a medio construir

Ensayo

La estética en Eugenio Trías

Ensayo

Diez años releyendo a Dahrendorf

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (y II)

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (I)

Ensayo

Solón puso los cimientos de la democracia ateniense

Ensayo

Lógica, comprensión, traducción. Crítica de la traducción pura

Ensayo

Europa: Sísifo y la piedra

Ensayo

Ángel Fernández de los Ríos, un lugar destacado en la historia de Madrid

Ensayo

Hacia la unidad europea

Ensayo

Magdala o la historia de la trampa

Ensayo

Guillermo de Ockham… es mucho más que su célebre navaja

Ensayo

Política, comienzo incausado del arte de historiar

Ensayo

En el espejo se reflejan… los forajidos

Ensayo

Contra la misoginia, inteligencia y combatividad

Ensayo

El compromiso democrático de John Dewey

Ensayo

Unos meses decisivos para Europa

Ensayo

Infieran, no vaticinen, aborrecedores del lopezobradorismo

Ensayo

Las socialistas belgas hasta finales de los años veinte

Ensayo

Maquiavelo, más allá de los lugares comunes

Ensayo

Sobre la Constitución y su Preámbulo

Ensayo

De tal palo tal astilla

Ensayo

La pérdida del impulso liberal (y II)

Ensayo

La pérdida del Impulso Liberal (I)

Ensayo

Séneca: invitación al diálogo sereno y a la reflexión

Ensayo

Ferdinand Buisson en el laicismo francés

Ensayo

Trasímaco vuelve… o quizás, no se haya ido nunca

Ensayo

Filosofía, enemiga de la economía digital

Ensayo

La reseña crítica de Manuel Cordero de la Restauración de Romanones

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (I)

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (y II)

Ensayo

John Rawls: un nuevo paradigma contractualista basado en la justicia redistributiva

Ensayo

Ferdinand Tönnies

Ensayo

Aquí, en la izquierda, no sobra nadie

Ensayo

La ‘Mélange’ ideológica y el ‘soufflé’ estratégico catalán

Ensayo

Guillermo de Torre, heterodoxia frente a conformismo

Ensayo

Un prefacio de Tierno Galván al Contrato Social de Rousseau

Ensayo

El movimiento del espíritu social. De la religión al arte

Ensayo

Fancesco Guicciardini, un diplomático toscano por tierras extremeñas

Ensayo

Norberto Bobbio, más marxiano que marxista

Ensayo

Freud nuestro contemporáneo

Ensayo

La experiencia de Suecia para Andrés Saborit en 1930

Ensayo

La naturaleza en Marx

Ensayo

Las contradicciones de Gertrude Stein

Ensayo

Jean Jaurès, un pacifista y un europeista convencido

Ensayo

Encomienda de moderación

Ensayo

Aproximación a las bases teóricas del Mayo 68

Ensayo

Polibio de megalópolis y los valores republicanos

Ensayo

Una ética ecológica contra el totalitarismo tecnológico

Ensayo

Gioberti o el nacionalismo conservador

Ensayo

Al hilo de unas reflexiones políticas

Ensayo

Karl Korsch: ha vuelto para quedarse

Ensayo

David Harvey: La acumulación por desposesión

Ensayo

Guy Debord: la lucidez anticipatoria

Ensayo

Lo más humano, la idea, es la materia de la historia

Ensayo

Laicidad, sociedad abierta y emancipación ciudadana

Ensayo

Cesare Beccaria, un ilustrado frente a la barbarie

Ensayo

Política y pensamiento científico

Ensayo

El infinito viajar

Ensayo

El político y el científico

Ensayo

Enrique Tierno Galván

Ensayo

Nos sigue haciendo falta Tierno Galván

Ensayo

Albert Camus, un extranjero rebelde entre seres alienados

Ensayo

Los miedos de Baruch Spinoza

Ensayo

Lenin, la Revolución como Ciencia

Ensayo

Virtualidad y cultura (La realidad fingida)

Ensayo

Cataluña y la ‘navaja de Occam’

Ensayo

Epicuro: el filósofo de los placeres moderados

Ensayo

Isaiah Berlin, un excelente y polémico ensayista

Ensayo

Rafael Méndez (1906 – 1991)

Ensayo

La serena inteligencia de Kolakowski

Ensayo

La posibilidad de la utopía

Ensayo

1 de octubre, 2018: días antes de un día después

Ensayo

Año 2018: ¿tiempo de la gran revisión constitucional?

Ensayo

Introducción estival al concepto de ‘liderazgo político’

Ensayo

Todo cambia…algo permanece

Ensayo

El sentimiento trágico de la vida

Ensayo

Adorno: Reflexiones desde la vida dañada

Ensayo

¿Por qué nadie recuerda a Daniel Bensaïd?

Ensayo

Cataluña, ‛casus belli’

Ensayo

Ferrater Mora, un catalán universal

Ensayo

Gramsci y Maquiavelo

Ensayo

La educación y la filosofía como utopía

Ensayo

El laicismo en Habermas y su origen griego

Ensayo

Walter Benjamin, fracturas de la modernidad

Ensayo

Demos la palabra a Herbert Marcuse

Ensayo

Los misterios de Homero

Ensayo

La función de las ideologías según Max Horkheimer

Ensayo

Les presento a Margarita Nelken

Ensayo

Impunidad, no gracias

Ensayo

La vigencia de Erich Fromm

Ensayo

María Zambrano está viva

Ensayo

Buscando a Fernando Pessoa

Ensayo

El encuentro borgiano de Shakespeare y Cervantes

Ensayo

Dones de Amor, ay, cuitas de Amor

Ensayo

Intransigencia y control social: Flaubert y Baudelaire en el banquillo

Ensayo

El día que conocí a Ernesto Cardenal

Ensayo

Li Po y la melancolía

Ensayo

Epicteto de Hiérapolis (55dc/135dc), un esclavo filosófo del periodo helenístico

Ensayo

Gianni Vattimo y el “pensiero debole”