septiembre 2020 - IV Año

ENTREVISTAS

Francisco Forte: ‘Radio La Barandilla es una emisora social que pretende ser la voz de las personas con discapacidad’

Foto de Francisco ForteFrancisco Forte Francisco Forte procede de la Alpujarra Almeriense, de un pueblo de nombre casi impronunciable, próximo al que alumbrara a don Nicolás Salmerón, pero un siglo después y bañado por el mismo río seco. Es Licenciado en Ciencias Económicas, estudios que cursó en la universidad de Valencia. Quiso ser funcionario del Banco de España, pero por ser ciego en el año 1984 no le permitieron ni presentarse al examen de oposición. Comenzó a trabajar hace más de treinta y cinco años en la ONCE, ocupando puestos de director de planificación y venta en la Delegación territorial de la Comunidad de Madrid. Fue Presidente de la Comisión de Control de FONDONCE (Fondo con un único plan de pensiones de la ONCE) durante más de 15 años. También trabajó en la formación de los agentes vendedores y en el área de prevención de Riesgos Laborales (RRHH). Ahora dedica su tiempo y sus esfuerzos a otra de sus vocaciones, la comunicación, haciendo posible, con otras personas comprometidas en el mismo proyecto, Radio La Barandilla

-En sus programas de radio hay una reivindicación loable de los objetivos y la lucha de las personas con discapacidad. ¿Tiene sentido un programa de radio de contenido social y reivindicativo?

-En efecto, hemos concebido este proyecto de radio como una emisora social que pretende ser la voz de las personas con discapacidad. ‘La voz de la diversidad’. Para que quienes menos pueden tengan un medio de expresión, una forma de comunicación y una herramienta de mayor integración y reivindicación de los derechos que la ONU y la ONS les reconoce. Considero que la radio sirve para acercar las personas a los problemas y los problemas a la sociedad, además de forma biunívoca. Pero hemos de procurar que la emisora sea un tambor de resonancia para que se conozcan los problemas, se adivinen e investiguen y propongan las soluciones. Pero los canales de reivindicación establecidos en nuestro estado democráticamente organizado tiene otros cauces que son las asociaciones civiles y los partidos políticos en sus órganos legislativos y ejecutivos. En resumen, que nuestros representantes, los políticos son quienes tienen que escuchar nuestras voces, nuestros programas y aplicarse, por decirlo así, el cuento.

-Por su programa han desfilado expertos y también personas que han planteado casos desgarradores ¿qué destacarías de sus testimonios? ¿con qué te quedarías?

– En ya tres años de programas hay muchos y variados ejemplos. No me resulta fácil ejemplificar uno. Pero si tengo que hacer un ejercicio de abstracción, me remitiría a los programas de ‘Madre coraje’. En todos ellos ha habido una madre como protagonista principal y un gran problema familiar (aunque era social) pero la mujer fue quién más piel se dejó en el empeño por solventar el problema de la persona gravemente incapacitada, haciendo que saliese adelante y se superase, se integrara, etc. Por ello, se ha dicho y oído que la dependencia y la discapacidad tienen cara de mujer. Porque son ellas quienes generalmente más se sacrifican por sus hijos para sacarlos adelante.

Foto de Francisco Forte con Mayte PedrazaFrancisco Forte con Mayte Pedraza-¿Cree que el programa es socialmente útil? ¿Por qué?

-Para los afectados es una vía de escape, un canal de expresión, el lugar donde se atreven a contar sus problemas y sus ilusiones, como lo habían hecho antes. Así parece que una vez contado el problema se aminora. Para el resto del colectivo le sirve, creo y espero, de aprendizaje. Si él otro lo ha contado y se siente mejor, yo también puedo hacer otro tanto y puede contarlo igual en su familia, lo que antes no hacía. Además cuando traemos personas con experiencia tratan los temas con la profesionalidad y la pedagogía adecuada. Esto sirve de difusión de soluciones para problemas similares que ayudan a saber buscar la solución particular que la persona necesita y aprende a dirigirse al lugar de la administración adecuado para resolverlo.

-¿Cree que es el instrumento adecuado para que opinen, soliciten cambios legislativos y encuentren un canal de opinión adecuado quienes no tienen acceso a otros medios de comunicación?

-Estoy seguro que los temas que tratamos no se tratan, o casi nunca se tratan en las grandes cadenas de radio, preocupadas por los niveles de audiencia, es lógico. Puede servir, eso tratamos para crear unas fuertes corrientes de opinión. Pero las reivindicaciones de carácter jurídico han de seguir otros caminos. Nosotros los explicamos, los propiciamos, tratamos de acercarlos. Porque nunca de la radio saldrá, por ejemplo una proposición de ley o una proposición no de ley. Ayudamos a contactar, a concienciarse de los problemas y de la mejor vía para resolverlo, que en democracia representativa son las urnas, pese a sus sustos.

-En un futuro próximo, ¿a quien piensas invitar a tu programa? ¿qué temas o aspectos de actualidad va a abordar?

-El futuro más inmediato son las elecciones municipales y autonómicas. Procuraré que los partidos más significativos vengan a contarnos sus programas de servicios sociales y de integración social. Sí trataré de conservar grabado aquello que luego deban de cumplir. Pero tenemos también un precioso proyecto ya en marcha que es la formación y concienciación para eliminar todo tipo de violencias en la sociedad. Ya hemos empezado hablando de la violencia de género; pero no nos quedamos ahí. Desde los problemas de la violencia en la escuela, los niños en sus casas en doble dirección; la violencia sobre los ancianos, etc. Sin alarmismos, queremos reflejar de la forma más ecléctica posible la realidad del problema. No haremos espectáculo del dolor ajeno. Aunque hemos de conseguir que se hable más de la violencia sobre la mujer con alguna discapacidad. Si un factor de vulnerabilidad es la discapacidad y otro el ser mujer,, siempre nos hemos preguntado: ¿Qué pasará con la mujer con discapacidad? Pero no hemos podido dar respuesta cierta por ahora, porque nadie nos ofrece cifras fiables. Si alguien las tiene y las publicita, siempre sale otro alguien que las pone en duda. Pero nosotros, que queremos ser positivos en ese programa hasta hemos inventado una pequeña sección que llamamos ‘Mujeres emblemáticas’. La directora de ese programa, doña María Teresa Pedraza cuenta la historia de alguna mujer que destacó en su tiempo por ser admirada entre sus paisanos y contemporáneos, de ahí el nombre.

Foto de Francisco Forte con Angel GabilondoForte con Ángel Gabilondo-Usted es invidente, tiene un indiscutible mérito lo que está haciendo, sin duda, le van a leer en Entreletras personas interesadas en estos problemas. Dígame ¿cuáles son a su juicio, las tres reivindicaciones de mayor calado que habría que poner en marcha para favorecer a este colectivo.

-Sí soy ciego, además ciego ‘bien hecho’. Es decir, desde hace más de 40 años no veo ni un atisbo de luz. El sol lo veo cuando me da en mi frente, sus rayos también me calientan. Vivimos en una sociedad de la imagen y de la luz. Los grandes medios de comunicación, la TV y las modernas redes sociales, las TIC se basan en la imagen. Pero esa misma tecnología también sirve, sin coste adicional en origen, para describir las escenas, las imágenes, leer los textos de un libro en el fichero previo a su impresión, etc. No es tan costoso proponerse hacerlo. En muchos casos es falta de haberlo pensado.

Las ciudades las hacemos nosotros. ¿Por qué las construimos con barreras en lugar de hacerlas accesibles para todos? El tráfico, los vehículos que lo facilitan tienen, necesitan un lugar para estacionar, lógico. ¿Por qué han de estar aparcadas las motos en los pasos de peatones cuando la normativa municipal lo prohíbe? Es tan sencillo como construir con racionalidad y cumplir las normas. A los ciegos quien mejor nos trata es la sociedad civil. Yo no tengo ningún miedo a ir sólo por el metro, pero me cuesta hacerlo. Rara será la vez que, aunque me conozca la estación como la palma de mi mano y sepa desplazarme por ella, no encuentre alguna persona que me pregunte si salgo, o si entro, y si necesito ayuda. Siempre respondo lo mismo: ‘Se va mejor acompañado que sólo, luego si va al mismo lugar que yo, pues podemos ir juntos’. Y vamos juntos, claro que sí. Pero no todos los ciegos somos igual de sociales y los hay que prefieren ir solos. Tienen derecho a hacerlo, puesto que saben y pueden. Nadie, ninguna persona debería molestarse, o enfadarse porque se le rechace la ayuda que tan generosamente ofrece.

Si me preguntabas en general por todas las personas con discapacidad, seguramente debería pedir más cosas. Por ejemplo, los parapléjicos hoy tienen más aceso a locales públicos y viviendas, pero hasta hace 25 años las escaleras eran una lucha permanente hasta en las Universidades. Luego está el tema de las discapacidades ‘no visibles’, los sordos, los discapacitados psíquicos, las personas diagnosticadas con problemas mentales, las enfermedades raras y crónicas,etc. En todos esos casos el primer asunto es el respeto que como personas merecen y que no siempre se les tiene. Y habría que recordar que la ONU ya formuló la declaración de los derechos de las personas con discapacidad. España fue de las primeras en firmar dicha declaración, pero poner en práctica sus compromisos lleva tiempo. Hay un principio general en esa declaración que todavía no practicamos, creo. En esencia quiere decirnos que la discapacidad no debe ser nunca la causa de una pobreza de la persona. Ello implica, no sólo que se le proporcionen los recursos para superar los problemas, sino que se debe tener en cuenta cuantos gastos le origina superarlos. Por ejemplo, un vehículo adaptado nos lo cobrarán bastante más caro que el de serie. ¿quién paga eso? Podría poner otros muchos ejemplos.

Foto en el estudio de radio La BarandillaEn el estudio-El problema de la justicia social es, sin ningún género de dudas, peliagudo. El pensador John Rawls en su Teoría de la Justicia especificaba que para realizar un nuevo Contrato Social, más democrático no hay que dar a todos por igual hay que dar más a quien menos tiene. Con respecto a las personas con algún tipo de discapacidad o a quienes están en riesgo de exclusión social ¿qué medidas redistributivas habría que implementar… para que no se quedaran en el camino… para que su integración fuera efectiva.

-Conozco la teoría de este pensador americano John Wrawls. El profesor don Antonio Chazarra impartió una conferencia hace un mes en el Ateneo sobre su pensamiento. La respuesta es sencilla de formular, lo difícil es llevarlo a feliz término. Pero la razón, el argumento es claro. En filosofía del derecho me dijeron que la justicia no era tratar a todos por igual, sino tratar a cada uno en sus circunstancias. No parece que ello se aplique. Pero creo que rawls va más allá. Quienes tenemos una discapacidad importante lo hemos vivido y lo seguimos viviendo diariamente. Estudiar para un ciego no es lo mismo que para una persona que tiene su sentido de la vista. En esta sociedad el 80% de la información la percibimos por la vista. Superar ese hándicap requiere mucho más esfuerzo y dedicación. Pero todo es caso de querer hacerlo y que no te pongan más trabas de las que ya tienes. Una persona sorda tiene problemas de comunicación, los parapléjicos falta de movilidad, etc. Hay que proporcionarles a cada uno los medios que necesita para superar esa desigualdad de partida, o de lo contrario ninguno de ellos llegará a la meta que la persona llamada normal, sin ninguno de esos problemas.

Igualmente ocurre con la desigualdad económica. Si un niño nace en el seno de una familia pobre, desfavorecida y la sociedad, el Estado, la administración no compensa esa dificultad, ese niño nunca podrá llegar a la misma meta que el hijo del propietario del banco X (sea cual sea ese X). Si la democracia es sólo para votar cada cuatro años al gobernante, pero la desigualdad económica persiste, o se incrementa (que es lo que últimamente está ocurriendo) cada año la democracia cumplirá menos su objetivo, los ciudadanos se alejarán más de sus representantes y los resultados ya los vimos hace 85 años y no creo que queramos repetir la historia.

-¿Qué le gustaría trasladar a los lectores de Entreletras para interesarles por tus programas y por la modalidad social de radio que practicas?

-En una sola línea les diría que hiciesen como yo: ‘Todos los días me repaso los nuevos artículos que se suben a la revista Entreletras y escucho los programas de la radio, Radio La Barandilla o ambas cosas.

Motivarles a escuchar la radio es lo crucial. Se van a encontrar con unas informaciones de temas nunca oídos, con el humor de personas que diariamente tienen que luchar para superar esas dificultades que sus circunstancias le originan, pero lo hacen con naturalidad y afán de superación, no tienen asegurado el éxito, pero luchan como si lo tuviesen.

Foto con invitados en Radio La BarandillaEn Radio La Barandilla-¿A qué hora se emiten sus programas? ¿Cómo sintonizarlos? ¿Qué ideas y proyectos tiene para mejorar la audiencia?

-Empezamos por lo fácil. Los programas de radio se emiten por internet; por lo que para escucharlos lo más sencillo es conectarse a la web Radio La Barandilla Allí encontrarán que mediante el programa ivoox pueden bajar, o descargar cualquier programa previamente realizado y subido a dicha web. Dicho programa nos contabiliza el número de veces que un programa se descarga y escucha. Semanalmente acumulamos unas diez mil descargas. Aumentar el número de esas descargas es la preocupación constante. Dar calidad a los contenidos, conseguir entrevistas con personas relevantes en la vida pública, plantear problemas ausentes de las parrillas de programación de las grandes cadenas deberían ser los tres vectores de fuerza que impulsen la audiencia hasta las más altas cotas. Nuestra audiencia no tiene por qué ser diferente de una gran cadena; pero en ellas hay grandes profesionales que dominan el arte de la comunicación y saben que sus oyentes gustan escuchar temas concretos diferentes de los problemas que ya hemos dicho que en la barandilla se tratan. No podemos entonces pretender luchar por esa audiencia, pero sí que esa audiencia quiera dedicar algunos minutos a saber lo que ocurre con las personas que tienen que superar diariamente las dificultades de la discapacidad.

-Si tuviera que formular un deseo para que se cumpliera este año 2019, ¿cuál sería?

-Me atrevo a formular dos deseos para diferentes ámbitos: Para la radio, que los oyentes se molesten en escribir a nuestro correo, (oyentes@labarandilla.org), para decirnos lo que les gusta y lo que no de nuestros programas, así como también aquello otro que le gustaría escuchar, aquellos temas que les gustaría que se trataran. En suma, que vean que esta fórmula de radio es mas proactiva que una cadena convencional y ellos son también protagonistas, si lo quieren ser. Para el colectivo de las personas con discapacidad y en general para los más desfavorecidos, para los más vulnerables, para quienes pensamos cada día nuestros programas, ahora que estamos casi en campañas preelectorales, pediría (esto sí parece a los Reyes Magos), que los partidos no olvidaran todos los problemas que diariamente tienen y contemplaran, repensaran en sus programas las medidas para avanzar en sus soluciones. Pero también pediría a las asociaciones de las personas referidas que aprovechen el momento para hacerse más visibles, para reivindicarse en sus derechos y en sus obligaciones, en su realidad concreta de personas como tal.

Foto Francisco Forte con un invitado en la radioForte con José Miguel Vila-La migración es un tema candente. Abundan los prejuicios, la desinformación y las soluciones aparentemente fáciles a problemas difíciles ¿cómo cree que debería abordarse el problema de la inmigración? ¿Qué medidas habría que adoptar para que los Derechos Humanos fueran efectivos? ¿Qué habría que hacer para paliar el problemas de los refugiados, tan crucial hoy para el futuro de la Unión Europea?

-Pues sí, en efecto. La pregunta daría para todo un tratado de Economía sociopolítica. Si miramos el problema desde diferentes ángulos tendremos múltiples visiones, pero todas ellas deberían concurrir en una misma perspectiva: El respeto al derecho de la persona socialmente contemplado.

Y si nos ponemos en la perspectiva de la Unión Europea entonces tenemos que ayudarnos hasta de la historia. La afirmación de la existencia de migraciones siempre en la historia no justifica que las personas se vean obligadas a abandonar su comunidad, su familia, su geografía y su cultura. Menos aún si ello es por causas de violencia, que es el caso de la persecución política, los exiliados. Pero también es violencia ‘económica’ tener que abandonar su país por falta de comida, de futuro, de ilusiones. por falta de un proyecto de vida. El problema hoy en el mundo, en el planeta no es la escasez, sino el despilfarro. Los economistas marginalistas lo llamaron efectos externos del desarrollo. Hoy la migración es también otro efecto externo. Las tecnologías de la comunicación les permite conocer nuestro nivel de vida y lógicamente quieren disfrutarlo también.

Por su parte Europa es un continente envejecido que necesita rejuvenecerse, pero parece que el egoísmo llega a la insensatez de querer morir ricos antes que permitir un reparto equitativo de los recursos y de las ventajas de las tecnologías, tal como hemos hablado en la pregunta siete anterior del nuevo contractualismo de John Rawls. He concluido demasiado pronto el razonamiento y puede parecer simplista, pero la entrevista no me da derecho a escribir cincuenta páginas. Lo que sí pido es que los representantes encargados de tomar las soluciones pertinentes lo hagan pensando en las personas y no en el egoísmo de quienes nada necesitan porque ya lo tienen todo.

 

 

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