enero 2021 - V Año

ENSAYO

La serena inteligencia de Kolakowski

Y así seguimos mientras cada tarde,
mientras sobre la plaza caen las sombras
Claudio Rodríguez

kola2El pensamiento de Leszek Kolakowski es profundo, escéptico, atractivo, rebelde y crítico. Hace tiempo que no se habla de él pero sus planteamientos vitales e ideológicos fueron intensamente debatidos, en la segunda mitad del siglo XX, y sirvieron para despertar y sacudir no pocas conciencias dormidas o al menos aletargadas.

Fue un intelectual honrado y un marxista heterodoxo de referencia. Supo hacer frente a los retos del momento histórico que le toco vivir y se enfrentó con valentía a dogmatismos, presiones y ataques por parte de quienes se creían en posesión exclusiva de la verdad, en tanto que él, lucidamente sostenía, que la verdad se persigue, pero quizás, no se alcance nunca.

Nació en Polonia en 1927 y llegó a ser catedrático de Historia de la Filosofía en Varsovia. Pronto comprendió, sin embargo, que sus planteamientos críticos y sus ideas frescas e innovadoras no tenían cabida en un universo cerrado y hostil.

En 1968, año vinculado a revueltas estudiantiles: mayo francés, Checoslovaquia, Méjico o las norteamericanas contra la guerra del Vietnam, comprendió que los parámetros ideológicos estaba cambiando, y que la forma de entender el mundo no respondía por más tiempo a los viejos clichés.

Tuvo que exiliarse, tras las presiones y hostigamientos del gobierno polaco. Se instaló en Oxford (Gran Bretaña) y más tarde en Estados Unidos, donde dio pruebas de su independencia de criterio en su estancia en las universidades de Berkeley, Chicago y Yale.

Es importante plasmar los logros y los planteamientos más avanzados de un pensador pero no es de menor relieve, señalar de donde partió.

KolakowskiFue implacable con el conformismo, el sometimiento voluntario o el cobarde mirar hacia otro lado, frente a realidades tan siniestras como el aplastamiento de la disidencia, los gulags, o la complacencia, con represiones y crímenes que cada vez eran más difíciles de ocultar, criticó con firmeza los totalitarismos, en plural, atreviéndose a denunciar el régimen soviético, denominándolo dictadura, actitud en la que coincidió con algunos miembros destacados de la Escuela de Frankfurt. Fue capaz de evolucionar desde un marxismo ortodoxo a otro heterodoxo. Se atrevió a defender que el marxismo era compatible con la democracia, abandonando y superando los rígidos esquemas de una visión escolástica y estaliniana de la realidad y rescatando el pensamiento del joven Marx.

Su mirada es escéptica, burlona, crítica y distanciadora. Practica una suerte de relativismo crítico que le aleja del dogmatismo y de una visión cerrada y servil.

Sus ataques molestaban a todos los enemigos de la libertad. Plasmó con valentía los ocultos planteamientos reaccionarios, que se agazapaban tras el fin de las ideologías y, que pretendían acabar con la reflexión política como hecho público y moral, recurriendo a interpretaciones maniqueas bajo disfraces de neutralidad y equidistancia.

Advierte, con sagacidad, la progresiva incapacidad para la argumentación racional y las amenazas y artimañas diseñadas para descalificar y arrinconar a toda forma de disidencia.

Reflexiona con rigor sobre el concepto de tolerancia y es sumamente beligerante con quienes defienden el concepto de dictadura de la verdad, que les resulta muy útil para aplastar todo asomo de crítica. Los grupos que detentan el poder procuran evitar el autoconocimiento de los ciudadanos y despliegan toda una serie de estrategias para incrementar la falsa conciencia y conseguir más fácilmente la sumisión.

Analiza los sofismas bajo los que actúan los enemigos del pensamiento libre, como el de que la verdad tiene prioridad sobre el derecho a la crítica.

librokola1Para Kolakowski el conocimiento es necesariamente fragmentario y quienes presumen de conocerlo en su totalidad están condenados a la parálisis y al inmovilismo. Parecen muy actuales sus puntos de vista sobre corrupción y democracia. Sostiene que donde hay elecciones libres no existen garantías de que puedan elegirse a personas corruptas o arribistas. Es de gran interés el punto de vista desde el que se analicen los hechos. He aquí como Kolakowski plantea el problema. Radica su argumentación en analizar, con rigor, qué sistema, el dictatorial o el democrático, ofrece mayores posibilidades de encauzar y satisfacer las aspiraciones y necesidades de la sociedad. Basta echar una ojeada a cualquier dictadura, con su corrupción sistémica, para orientar las respuestas. Otras ideas de calado de Kolakowski son su defensa de la democracia económica o su oposición a todo planteamiento determinista.

Quiso incidir, especialmente, en que no puede haber socialismo sin esperanza en él. Afirma que no existe certeza sobre su viabilidad pero, tampoco, prueba alguna de lo contrario. Concibe el socialismo como una perspectiva abierta por la que se puede luchar para su realización. También, es de calado su tesis de que los poderes reprimen o suprimen a quienes les molestan, presentando este procedimiento, típicamente totalitario, como una garantía de seguridad mostrándose a sí mismos como los defensores de la seguridad de unos ciudadanos siempre considerados menores de edad.

Kolakowski escribió más de treinta obras, muchas de las cuales, hay que rescatar y repensar porque nos siguen ayudando a sortear muchos obstáculos y nos guían para encontrar la salida a este laberinto en el que nos movemos a ciegas.

kolakowski1Señalaré, como las más combativas: ‘Hacia un marxismo humanista’ donde sus argumentaciones tienen un cierto paralelismo con Albert Camus, ‘Las preguntas de los grandes filósofos’ y, sobre todo, ‘Las principales corrientes del marxismo’ , los tres volúmenes de que consta van desde los fundadores hasta la crisis actual, pasando por lo que Kolakowski llama la edad de oro.

Es quizás, el más completo historiador del marxismo. Realiza su labor con desparpajo, con ironía y no se limita a describir los hechos sino que son de gran valor las valoraciones y los enfoques críticos de los diversos problemas que va analizando.

Por apuntar sólo alguna de las ideas que siguen haciendo imprescindible o, al menos conveniente, su consulta me limitaré a señalar que: describe el capitalismo como un mundo deshumanizado, analiza con finura analítica la explotación y las contradicciones del capital y se ocupa de la dialéctica de la naturaleza. Aparecen, a lo largo de sus páginas, figuras de relieve y, que frecuentemente han sido silenciadas o postergadas, como Rosa Luxemburgo o Jean Jaurès, así como el Italiano Antonio Lebriola, precursor de tantas cosas o el austromarxismo o el socialismo ético de los kantianos o neokantianos. Analiza con penetración el marxismo soviético y las controversias que tienen lugar en su seno y expone, con brillantez, el pensamiento crítico de Antonio Gramsci o los planteamientos de filosofía política de Marcuse. Por último, me parecen de mucho interés las páginas dedicadas a Ernst Bloch y su consideración del marxismo como gnosis, e incluso unas reflexiones, medidas pero de gran valor, sobre la nueva izquierda.

Es obligado hacer algunas rápidas consideraciones sobre la utopía. Formula con precisión que ‘las metas inalcanzables ahora, no se realizarán nunca si no se formulan ni conceptualizan, cuando todavía son inalcanzables’ dando así carta de naturaleza a la tesis de que la existencia de la utopía es el resultado previo imprescindible para que antes, o después, deje de serlo.

kol1Antes de finalizar, es de justicia, dejar plasmado su ‘aviso para navegantes’ de que cuando un partido político de izquierdas prescinde de su base ideológica acaba siendo inoperante e irrelevante. «Un partido político, que no tenga una auténtica base ideológica, puede existir durante largo tiempo en estado vegetativo, pero se derrumbará como un castillo de naipes, tan pronto como se tropiece con dificultades.

Concede un valor relevante a la duda, ‘El papel cultural de la Filosofía no consiste en aportar verdades, sino en cultivar el espíritu de la verdad’.

Merece la pena que nos hagamos, como colofón a esta liviana aproximación a su pensamiento, al menos las siguientes preguntas: ¿Sigue siendo útil repensar a Kolakowski?, ¿En qué acertó?, ¿En qué se equivocó?, ¿Qué aporta su marxismo crítico y heterodoxo? ¿Qué ideas y análisis merece la pena rescatar y poner en valor?

Me parece obligado recordar que asumir críticamente las aportaciones de un filósofo no supone, en modo alguno, dar validez a la totalidad de sus postulados, muy al contrario, en este momento en que el pensamiento parece desnortado y las ideas críticas brillan por su ausencia es muy útil rescatar y repensar a pensadores, desechando lo que hay en ellos de trasnochado o caduco, y recogiendo lo que de vitalidad y de palanca para proyectarnos hacia una sociedad más justa e igualitaria hay en sus análisis de la realidad.

Para mi sigue siendo útil volver, con frecuencia, a Kolakowski… y usted ¿por qué no lo intenta?

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ENSAYO

Ensayo

En torno a la dialéctica del Amo y el Esclavo en Hegel

Ensayo

¿Qué clase de mundo nos dejará el Covid 19?

Ensayo

José Ballester Gozalvo, una biografía entre la pedagogía y la política

Ensayo

Naturalismo y religión en el debate entre Habermas y Ratzinger

Ensayo

Acerca del amor

Ensayo

La política de Balmes

Ensayo

Thomas Jefferson reivindicado

Ensayo

España, en la atención y en los escritos de Engels

Ensayo

Engels y Marx

Ensayo

Friedrich Engels: su actualidad y virtualidad

Ensayo

Recordando a Friedrich Engels, un ágil y demoledor polemista

Ensayo

Donoso Cortés y el romanticismo político

Ensayo

Un ensayo de María de Maeztu sobre Emilia Pardo Bazán, aparecido en el diario bonaerense ‘La prensa’ en 1939

Ensayo

Evocación política y social sobre el primer Unamuno

Ensayo

Reflexiones sobre la actualidad del pensamiento de Hegel según Paul Ricoeur

Ensayo

Jeremy Bentham, reconsiderado

Ensayo

La Constitución de 1812 (y II)

Ensayo

La Constitución de 1812 (I)

Ensayo

La Ilustración en España

Ensayo

Kafka: una meditación

Ensayo

Hegel: un contradictorio pensador imprescindible

Ensayo

Baltasar Gracián, el Barroco y el final de la Escuela Española

Ensayo

‘Ser es pensar’. El idealismo filosófico es esencialmente, Hegel

Ensayo

Hegel cumple 250 años

Ensayo

Sagasta, el gran prestidigitador

Ensayo

Andrés Saborit líder socialista

Ensayo

La archiduquesa austriaca… ‘roja’

Ensayo

¡Votes for women!: siete luchadoras que contribuyeron al milagro del voto en los EE.UU

Ensayo

El Futurismo de Marinetti condujo directamente al fascismo

Ensayo

Francisco Suárez: Doctor Eximio, filósofo y jurísta

Ensayo

Síntomas psicopatológicos en tres de los principales líderes mundiales,…

Ensayo

Sócrates ¿soldado?

Ensayo

La desamortización general de Mendizábal

Ensayo

Ruido de sables en Washington

Ensayo

Referendum constitucional

Ensayo

La influencia del sufragio femenino en la cultura política

Ensayo

A propósito de Rawls

Ensayo

Duelo sin realidad

Ensayo

Responsabilidad social del periodista ante las crisis

Ensayo

Post-pandemia, una ocasión única para reinventar nuestro mundo

Ensayo

Robert Nozick, un anarquista de derechas

Ensayo

España y la antiEspaña

Ensayo

Alexander Fleming, descubridor de la Penicilina

Ensayo

La gran esperanza frustrada

Ensayo

Aporías, paradojas y dialéctica

Ensayo

El triunfo del Librepensamiento

Ensayo

Conflicto y negociación ¿A quién le puede interesar?

Ensayo

El nacimiento del liberalismo: Spinoza y Locke

Ensayo

John Locke: forjador del liberalismo político

Ensayo

Pensar en grande

Ensayo

La convivencia entre culturas y civilizaciones

Ensayo

Breves notas sobre Benito Pérez Galdós y el socialismo, en las elecciones de 1910

Ensayo

Inteligencia y liderazgo

Ensayo

Alcance militar y geopolitico del Brexit

Ensayo

Aprender a vivir con lo que nos ha tocado

Ensayo

Como seguir siendo cristiano en un tiempo postsecular. Una respuesta a Bonhoeffer.

Ensayo

Progreso y sentido

Ensayo

Rita Levi-Montalcini

Ensayo

Redes infames

Ensayo

Juegos de poder del nacionalismo

Ensayo

Héroe mutilado

Ensayo

Juegos de poder de la información

Ensayo

Sexto Empírico: Una aproximación al escepticismo grecolatino

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (y II)

Ensayo

Habermas-Rawls-Tönnies (I)

Ensayo

Repensar la protección de las personas vulnerables en la investigación científica

Ensayo

Decir y representación

Ensayo

La verdad, relativistas, los liberará

Ensayo

¿Cómo feminizar la vida social?

Ensayo

Nietzsche y la breve verdad

Ensayo

Juan López de Hoyos: el nexo entre Erasmo de Rotterdam y Cervantes

Ensayo

Hay mucho de lo que enorgullecerse

Ensayo

Europa un hermoso y original edificio… a medio construir

Ensayo

La estética en Eugenio Trías

Ensayo

Diez años releyendo a Dahrendorf

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (y II)

Ensayo

Consecuencias sociales y políticas de las nuevas tecnologías en el marco del transhumanismo h+ (I)

Ensayo

Solón puso los cimientos de la democracia ateniense

Ensayo

Lógica, comprensión, traducción. Crítica de la traducción pura

Ensayo

Europa: Sísifo y la piedra

Ensayo

Ángel Fernández de los Ríos, un lugar destacado en la historia de Madrid

Ensayo

Hacia la unidad europea

Ensayo

Magdala o la historia de la trampa

Ensayo

Guillermo de Ockham… es mucho más que su célebre navaja

Ensayo

Política, comienzo incausado del arte de historiar

Ensayo

En el espejo se reflejan… los forajidos

Ensayo

Contra la misoginia, inteligencia y combatividad

Ensayo

El compromiso democrático de John Dewey

Ensayo

Unos meses decisivos para Europa

Ensayo

Infieran, no vaticinen, aborrecedores del lopezobradorismo

Ensayo

Maquiavelo, más allá de los lugares comunes

Ensayo

Sobre la Constitución y su Preámbulo

Ensayo

De tal palo tal astilla

Ensayo

La pérdida del impulso liberal (y II)

Ensayo

La pérdida del Impulso Liberal (I)

Ensayo

Séneca: invitación al diálogo sereno y a la reflexión

Ensayo

Ferdinand Buisson en el laicismo francés

Ensayo

Trasímaco vuelve… o quizás, no se haya ido nunca

Ensayo

Filosofía, enemiga de la economía digital

Ensayo

La reseña crítica de Manuel Cordero de la Restauración de Romanones

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (I)

Ensayo

El liberalismo en el siglo XXI (y II)

Ensayo

John Rawls: un nuevo paradigma contractualista basado en la justicia redistributiva

Ensayo

Ferdinand Tönnies

Ensayo

La ‘Mélange’ ideológica y el ‘soufflé’ estratégico catalán

Ensayo

Guillermo de Torre, heterodoxia frente a conformismo

Ensayo

Un prefacio de Tierno Galván al Contrato Social de Rousseau

Ensayo

El movimiento del espíritu social. De la religión al arte

Ensayo

Fancesco Guicciardini, un diplomático toscano por tierras extremeñas

Ensayo

Norberto Bobbio, más marxiano que marxista

Ensayo

Freud nuestro contemporáneo

Ensayo

La experiencia de Suecia para Andrés Saborit en 1930

Ensayo

Las contradicciones de Gertrude Stein

Ensayo

Jean Jaurès, un pacifista y un europeista convencido

Ensayo

Encomienda de moderación

Ensayo

Aproximación a las bases teóricas del Mayo 68

Ensayo

Polibio de megalópolis y los valores republicanos

Ensayo

Una ética ecológica contra el totalitarismo tecnológico

Ensayo

Gioberti o el nacionalismo conservador

Ensayo

Al hilo de unas reflexiones políticas

Ensayo

Karl Korsch: ha vuelto para quedarse

Ensayo

David Harvey: La acumulación por desposesión

Ensayo

Guy Debord: la lucidez anticipatoria

Ensayo

Lo más humano, la idea, es la materia de la historia

Ensayo

Cesare Beccaria, un ilustrado frente a la barbarie

Ensayo

Política y pensamiento científico

Ensayo

El infinito viajar

Ensayo

El político y el científico

Ensayo

Albert Camus, un extranjero rebelde entre seres alienados

Ensayo

Los miedos de Baruch Spinoza

Ensayo

Virtualidad y cultura (La realidad fingida)

Ensayo

Cataluña y la ‘navaja de Occam’

Ensayo

Epicuro: el filósofo de los placeres moderados

Ensayo

Isaiah Berlin, un excelente y polémico ensayista

Ensayo

Rafael Méndez (1906 – 1991)

Ensayo

La serena inteligencia de Kolakowski

Ensayo

La posibilidad de la utopía

Ensayo

1 de octubre, 2018: días antes de un día después

Ensayo

Año 2018: ¿tiempo de la gran revisión constitucional?

Ensayo

Introducción estival al concepto de ‘liderazgo político’

Ensayo

Todo cambia…algo permanece

Ensayo

El sentimiento trágico de la vida

Ensayo

Adorno: Reflexiones desde la vida dañada

Ensayo

¿Por qué nadie recuerda a Daniel Bensaïd?

Ensayo

Cataluña, ‛casus belli’

Ensayo

Ferrater Mora, un catalán universal

Ensayo

Gramsci y Maquiavelo

Ensayo

La educación y la filosofía como utopía

Ensayo

Walter Benjamin, fracturas de la modernidad

Ensayo

Demos la palabra a Herbert Marcuse

Ensayo

Los misterios de Homero

Ensayo

La función de las ideologías según Max Horkheimer

Ensayo

Les presento a Margarita Nelken

Ensayo

Impunidad, no gracias

Ensayo

La vigencia de Erich Fromm

Ensayo

María Zambrano está viva

Ensayo

Buscando a Fernando Pessoa

Ensayo

El encuentro borgiano de Shakespeare y Cervantes

Ensayo

Dones de Amor, ay, cuitas de Amor

Ensayo

Intransigencia y control social: Flaubert y Baudelaire en el banquillo

Ensayo

El día que conocí a Ernesto Cardenal

Ensayo

Li Po y la melancolía

Ensayo

Epicteto de Hiérapolis (55dc/135dc), un esclavo filosófo del periodo helenístico

Ensayo

Gianni Vattimo y el “pensiero debole”