diciembre 2022 - VI Año

LETRAS

‘El mono azul’: una hoja volandera republicana, que se leía en las trincheras

Madrid, corazón de España,
late con pulsos de fiebre.
Si ayer la sangre le hervía,
hoy con más calor le hierve.
Rafael Alberti

 

Nos falta un largo trecho que transitar si queremos conocer y valorar, en sus justas dimensiones la Memoria Democrática. Es, desde luego, más que una rememoración de hechos históricos. Tiene una indiscutible vertiente cultural, económica, social…. Por eso me he decidido a hablar hoy de El Mono Azul, revista volandera republicana, que se leía en las trincheras durante la Guerra Civil. De hecho, nació poco después del golpe de estado de los africanistas. Llegaron a publicarse cuarenta y siete números, apareciendo con los intervalos y restricciones, eso sí, que la situación bélica imponía hasta prácticamente el final de la contienda.

Es conveniente recordar que en un país como el nuestro, con un índice de analfabetismo tan alto, era una imagen cotidiana la de que un miliciano leyera los versos en las trincheras, mientras los demás combatientes escuchaban.

La Memoria Democrática, si bien se mira, tiene que gestionar con acierto palabras y silencios. En El Mono Azul, estaban presentes la pasión, los valores republicanos, las convicciones políticas y ese espíritu épico de escuchar la palabra de los poetas en el frente… mientras la muerte acecha.

No conocemos más, ni de El Mono Azul, ni de otros aspectos significativos de la vida cotidiana durante la Guerra Civil, en primer lugar porque los vencedores pretendieron eliminar, drásticamente, la memoria de los vencidos… mas en segundo lugar, cabe reprocharnos una falta de interés colectivo para conocer con rigor nuestro pasado.

Hay, también, no poca hipocresía al respecto. Sostenemos teóricamente, unas ideas… que en la práctica no nos importan un bledo. Quiero traer a colación unas palabras de Vilhjalmur Stefansson, extraídas de su obra Adventures in error, tanto porque son de 1936, como para que veamos que esto es cualquier cosa menos, nuevo: “La contradicción más llamativa de nuestra civilización es la veneración fundamental por la verdad que profesamos y el profundo desprecio hacia ella que practicamos”.

Antes de seguir adelante, conviene aclarar algunas cosas. El Mono Azul fue, desde luego, una revista de propaganda y de retroalimentación del espíritu combativo que animaba a quienes defendían la legalidad republicana frente al golpismo totalitario. Estaba auspiciada por la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura.

No hay que echar en saco roto que El Mono Azul es, sin duda, por derecho propio un integrante del patrimonio literario de nuestro país.

¿Cuando apareció? El primer número data de finales de agosto del 36 y en su concepción militante, estaba destinado a ser un arma de combate en forma de folleto volandero. Fue en la práctica, una heroicidad que llegaran a aparecer cuarenta y siete números abarcando  toda la contienda. No son estos datos, particularmente conocidos. mas tienen un indiscutible interés.

El Mono Azul tiene algo de épico, de heroico. Lógicamente, se trataba de una publicación muy precaria, hecha con escasos medios. Al principio constaba de ocho páginas que se fueron reduciendo hasta dos e incluso una. En 1937, sin ir más lejos, se imprimía conjuntamente, con el periódico La Voz.

Fue una publicación en la que los intelectuales y poetas republicanos ‘se volcaron’. Muchos de los pertenecientes a la Generación del 27 colaboraron sistemáticamente. No es cuestión de ofrecer aquí y ahora, un listado de quienes más activamente escribían en ella.

Fue su director Rafael Alberti junto con Mª Teresa León. En sus páginas encontramos poemas de Vicente Alexandre, Manuel Altolaguirre, José Bergamín, Luis Cernuda, Miguel Hernández, Emilio Prados, Pedro Garfias y también, Antonio Machado, todo un ejemplo para los más jóvenes. María Zambrano, dejó su impronta así como poetas de reconocida solvencia como Pablo Neruda o el norteamericano John Dos Passos, dispuestos a apoyar con su pluma, esta y otras publicaciones que defendían la causa de la libertad y el gobierno legítimo.

Hay ocasiones en que el nombre de una revista dice mucho. El mono azul lo usaban los milicianos en el frente, mas también, era el uniforme de trabajo, es decir, todo un emblema proletario. Por tanto, tenía una finalidad militante y de autoafirmación. Su principal finalidad no era otra de que quienes defendían a la República, fueran conscientes de que estaban luchando por la Democracia, frente al totalitarismo de los golpistas. Y es que los poetas y los intelectuales estaban ansiosos de integrarse, con entusiasmo en la colectividad.

Puede decirse con propiedad, que el ‘romance’ era la composición más repetida. El verso octosílabo era más adecuado para expresar lo popular que los de arte mayor. De hecho, en las páginas centrales se incluía ‘El romancero de la Guerra Civil’, que recogía los poemas que enviaban, desde cualquier lugar de España, los soldados y sus familias.

Otro detalle, de lo más curioso, es que a veces en los números de El Mono Azul  se incluía un cartel, incitando a la resistencia y a la lucha contra el fascismo, que se podía pegar en cualquier muro o pared.

Sabido es la importancia que tiene para el ser humano la palabra. Es un instrumento, una herramienta valiosa de comunicación y de defensa de los proyectos e ideales colectivos.

Las palabras salen de dentro y en situaciones excepcionales, como el Madrid sitiado, son esperanza y savia que nutre. Las pasadas en las trincheras, en el frente son horas difíciles. Todo está presidido por la inmediatez, cada día puede ser el último y, por tanto, hay que mantener sereno y firme el ánimo… sin dejar resquicio alguno ni al pesimismo, ni a la duda.

La mayor parte de los intelectuales abrazaron la causa republicana. Se hablaba y mucho de salir a la calle y de responder solidariamente con el pueblo la agresión sufrida. Por tanto, los que podríamos denominar escritores de oficio, se presentaban como defensores de la República y como uno más de los que luchaban por la libertad y por los derechos y conquistas que les otorgaba un régimen democrático.

Los intelectuales de otros países se hacían eco, con entusiasmo, de la heroicidad del pueblo español en defensa de la libertad y de la cultura universal. Puede afirmarse que, a través de la poesía, se ponía de manifiesto una comunión entre los intelectuales y el pueblo. Eran una constante las apelaciones a consustanciarse con el pueblo y a borrar las diferencias existentes.

Quienes colaboraban en El Mono Azul eran conscientes de que con su palabra y con las armas en la mano, representaban la imagen de España ante el mundo entero… ante la opinión pública internacional. Quizás, por eso, las constantes apelaciones a la solidaridad internacional inundan las páginas de estas hojas volanderas y de lucha.

El Mono Azul no fue la única revista de lucha y combate. Hubo otras como El Buque Rojo, de la que tal vez hablemos en otra ocasión pese a que tuvo una vida efímera.

Habría que decir –porque es de justicia hacerlo- que era una revista donde lo culto y lo popular convivían hasta fundirse. Las firmas de Bergamín, Alberti, Dieste, Prados, Cernuda o Altolaguirre no dejan lugar a dudas. El apoyo y la solidaridad extranjera corría a cargo de Andrè Gide,  Rabindranath Tagore, Nicolás Guillén o Pablo Neruda, entre otros.

La revista Hora de España era, probablemente, la más representativa de la intelectualidad republicana. Ahora bien, eso no quita mérito alguno a El Mono Azul, ni a la calidad de muchas de sus colaboraciones. Tengamos en cuenta, que una buena parte de la Generación del 27, nos dejó un testimonio hermoso en sus páginas.

Es preciso recordar, sin embargo, que se trata de una literatura de urgencia y que, en modo alguno excluye la propaganda, suministrando energía y pasión a los combatientes.

Hemos tenido la oportunidad de conocer los horrores que los golpistas llevaron a cabo… dejando a su paso un rastro de dolor y sangre. Es más, para ellos la violencia era el origen de toda legitimidad política. Sembraban el miedo para generar sumisión y dependencia.

Hoy, que su luz apagada muchos años, se reactiva y vuelve a iluminar, gracias a la Memoria, podemos analizar estas publicaciones con ojos a un tiempo añorantes y críticos. El Mono Azul no es una publicación prodiga en frases grandilocuentes, del tipo ‘la historia será quien juzgue los hechos’, dicho, además, enfáticamente y con una actitud ladina, hipócrita. Es, por el contrario, una revista popular de afirmación de la causa republicana, con una fe en el futuro, encomiable.

Si algo merece apreciarse es el valor de quienes siguen cantando mientras todo se desmorona a su alrededor. Hoy, nos es posible traer al presente la luz del recuerdo… para que quede testimonio de una resistencia cultural, heroica… aunque condenada al fracaso.

Un dato que me parece significativo es, que ya en el primer número aparece el Manifiesto de la Cultura, que deja suficientemente explícitas las razones y finalidades de esta publicación, conteniendo consignas necesarias y urgentes para no desfallecer. Con una enorme abnegación, repiten una y otra vez, hay que combatir al fascismo en todos los lugares, con las armas en la mano, con la poesía… y con el pensamiento”.

Rafael Alberti en su obra “Romancero General de la Guerra española” durante su exilio en Argentina, rescata del olvido el conjunto de romances que fueron apareciendo en El Mono Azul, entre 1936 y 1939.

La visión con la que podemos y debemos contemplar y analizar la Memoria Democrática, ha de ser a un tiempo, veraz y rigurosa, ampliando su horizonte con aspectos culturales y sociológicos a los que hasta el presente no se ha prestado, ni por asomo, la debida atención.

Por lo que respecta a muchas de sus páginas culturales de incuestionable interés, hemos de rendir un tributo de admiración y respeto a quienes han posibilitado que lleguen hasta nosotros y que de esta forma puedan ser dados a conocer a las generaciones presentes y futuras, rescatándolos de la destrucción y del olvido.

El odio cainita y la furia de los vencedores tuvo unos efectos destructivos ostensibles. Eran frecuentes las quemas de libros y el tratamiento salvaje que se daba a todo lo que llevaba el ‘marchamo’ de republicano o rojo.

Debemos gratitud, admiración y respeto a quienes rescataron del olvido testimonios, que de otra forma se hubieran perdido irremediablemente. Quiero referirme específicamente, al hecho de que en 1975 –hubo que esperar a la muerte del dictador- pudo publicarse la edición facsímil completa de El Mono Azul.

No me parece una petición exagerada el solicitar, encarecidamente, que más temprano que tarde pueda disfrutarse de este material a un precio asequible, con la finalidad de que quienes no han oído mencionar esta revista –y otras, que iremos rememorando en las páginas de Entreletras– puedan valorar con objetividad y perspectiva su contenido. Será una sorpresa agradable para quienes deseen aventurarse por esta senda.

Como de muestra vale un botón, me parece oportuno señalar que hace algunos años –no muchos- repasé las páginas de libros de texto de historia y literatura de de BUP. Ni uno solo hacía mención ni de El Mono Azul, ni de otras publicaciones culturales republicanas. De hecho, no solía prestarse a penas atención ni a la Segunda República, ni a la Guerra Civil, ni a la llamada Transición Democrática…

Espurios intereses y la mano larga y negra de los nostálgicos de la dictadura, han impedido –y aún hoy siguen impidiendo- un conocimiento de este periodo que vaya más allá de generalidades, falsas equidistancias e incluso de una visión positiva y pre-democrática de la dictadura y de la figura del dictador, en clamorosa tergiversación de los hechos, con una interpretación sesgada y falaz.

Es una técnica ésta que contiene elementos tóxicos que impiden una visión objetiva y rigurosa, de la historia de nuestro país. La Memoria Democrática, en modo alguno, puede ni debe homologar los intentos constitucionalistas de traer una democracia al país… con el involucionismo y el atraso.

No podremos decir, con propiedad, que existe una democracia que merezca tal nombre, hasta que no sea moneda de uso corriente en nuestro país, la revisión crítica del pasado y un debate sistemático y ponderado que ponga las cosas en el lugar que les corresponde, aunque sea inevitable poner determinadas cosas al descubierto… y mostrar lo que se ha pretendido ocultar empecinadamente.

Los momentos democráticos a lo largo de los siglos XIX y XX, han sido periodos breves seguidos siempre, de involuciones en forma de golpes de estado.

Ha habido un predominio casi absoluto y asfixiante de uniformes y botas militares, sotanas y una clase dirigente anticuada, poco preparada y corrupta, así como un atraso que impedía que nuestro país caminara hacia la modernidad y dejara de estar anclado en el tiempo… o en el vacío.

La democracia española se asemeja a Prometeo, que atado a un acantilado, purgaba su osadía de haber entregado a los hombres el fuego del conocimiento. Todos los días tenía que soportar como un águila o un buitre, le arrancaba el hígado y se lo comía… para regenerarse y empezar de nuevo la tortura circular. Este castigo injusto, dictatorial y muy amargo, ha sido el siniestro guardián de la falta de evolución política y del cainismo.

Por eso, quienes saludamos la Memoria Democrática como una oportunidad de compartir, por fin, una visión histórica que no esté marcada ni por totalitarismos, ni por fundamentalismos cainitas del acontecer histórico… hemos de iniciar juntos una tarea inédita de compartir una visión democrática de la historia, aunque como es obvio, sujeta a interpretaciones y enfoques diversos.

Este ensayo dedicado a la revista El Mono Azul, quiere poner de manifiesto como hemos de completar nuestra visión histórica con nuevas aportaciones y perspectivas. Sin duda, estas ofrecerán al lector oportunidades mucho más amplias de comprender periodos históricos conflictivos, con una mirada que abarque lo que hasta ahora ha quedado fuera de la luz de los focos que sistemáticamente han obviado lo que no querían mostrar.

No pocos episodios de la historia de nuestro país aguardan con impaciencia, ser mostrados por fin, con dignidad, calidad y rigor. Merece la pena, por tanto, repasar los cuarenta y siete números de El Mono Azul, así como conocer los diversos avatares que padeció esta combativa revista.

Es, desde luego, elogiable que recordemos que El Mono Azul no iba dirigida a los militantes de un partido, sino a todos los que defendían a la República y habían apoyado con su voto al Frente Popular. Hoy, nos sigue admirando la pasión con la que escribían para poner negro sobre blanco, la gran verdad española.

Finalizo señalando que pueden leerse sus páginas –hágase la prueba- como un magnífico ejemplo del empuje cultural de la España republicana.

Antonio Chazarra

Profesor de Historia de la Filosofía

Ver todas las entradas de Antonio Chazarra →

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN LETRAS

Letras

‘Un día más con vida’ de Ryszard Kapuscinski

Letras

‘Los felices cuarenta’ de Bárbara Probst Solomon

Letras

Así traduces, así traicionas: de autores y villanos

Letras

‘El caso Dreyfus’ por Denis Bon

Letras

Lámparas desde el silencio roto: Rubén Reches y su obra poética

Letras

Salvador Espriu, una evocación retrospectiva

Letras

El arte de la ganancia: el oficio silencioso del traductor

Letras

Llueve, lluvia esperada

Letras

A quién quieres más: ¿a papá o a mamá? Novela o poesía…

Letras

‘Dora Bruder’ de Patrick Modiano

Letras

Algunos términos olvidados, una noche de lluvia y la muerte del rey

Letras

‘El mono azul’: una hoja volandera republicana, que se leía en las trincheras

Letras

En torno a ‘La buena letra’ de Rafael Chirbés

Letras

Núcleos temáticos en la obra poética de Armando Uribe Arce

Letras

El mal que acompaña

Letras

Momentos escurialenses

Letras

Ricardo Reis y sus dobles

Letras

El “Viaje al sur” de Juan Marsé

Letras

Un ejemplo de modestia en el siglo XX (Antonio Machado, de Segovia a Colliure)

Letras

Literatura de mujeres, por mujeres, para mujeres… ¡¡vaya batiburrillo preposicional!!

Letras

Quien no se amaña no se apaña (De “El hombre duplicado” de Saramago, al “Enemy “de Villenueve)

Letras

‘Acta est Fabula’, las memorias del escritor portugués Eugénio Lisboa

Letras

‘Elogio de la Imperfección’ de Rita Levi-Montalcini

Letras

Razón y ser del Caín de Saramago, hacia una lectura en contexto (y II)

Letras

Razón y ser del Caín de Saramago, hacia una lectura en contexto (I)

Letras

El Cid, el poder y el derecho

Letras

José Carlos Llop, territorio poético re-conocido

Letras

El Evangelio según Marx: Saramago vs. Pasolini

Letras

Giuseppe Berto: Desolación penetrante y amarga

Letras

Caperucita roja y Sara Allen se van de fiesta…sin el lobo

Letras

Alberti y El Escorial

Letras

Sobre ‘El acontecimiento’ de Annie Ernaux

Letras

Camandulero

Letras

Jenny Jerome Churchill, madre de Winston Churchill e inventora del cóctel Manhattan

Letras

Jean Gabin, la estética del perdedor, tal Pierre Mac Orlan

Letras

‘Espuelas de papel’, un libro de Olga Merino

Letras

Madrid acoge este fin de semana la Asamblea del Consejo Europeo de Escritores

Letras

Saramago o José de Sousa da Piedade: el Pensamiento

Letras

Kadish por Walter Benjamin, de Antonio Crespo Massieu

Letras

Sobre ‘Los besos en el pan’ de Almudena Grandes

Letras

Efraín Barquero de orilla a orilla

Letras

Saramago, política, sociedad y vida

Letras

Teatro en Páginas de New Harmony

Letras

Algunas notas para la biografía de Antoniorrobles

Letras

Jacinta y Yerma…¡¡qué duro es ser madre!!

Letras

Chéjov, Deledda, la dignidad del paisaje

Letras

Los hombres contemporáneos no son otra cosa que ciegos que pueden ver… pero que no miran

Letras

En torno al libro ‘Lo que mueve el mundo’ de Kirmen Uribe

Letras

La escritura de Saramago: del monólogo al coro. Proximidad a la redacción de Philippe Claudel

Letras

Consideración de los cuentos de hadas

Letras

José Saramago, heterónimo de Fernando Pessoa

Letras

Se llamaba León Felipe

Letras

‘Cinco poemas comentados’

Letras

Almudena Grandes: el poderoso influjo de Galdós

Letras

La palabra interior del Ulises de James Joyce

Letras

Bernarda Alba y doña Rosa, confidentes de patio de vecindad

Letras

Nuno Júdice: cincuenta años de poesía

Letras

Regreso a Lisboa (Saramago versus Ricardo Reis)

Letras

Tarás Shevchenko, poeta de la liberación

Letras

Sobre el libro ‘Un largo silencio’ de Ángeles Caso

Letras

Años de hambre en Kiev

Letras

Saramago a escena

Letras

La impronta de Galdós en Cela: un paseo por Madrid

Letras

Saramago describe el extraño viaje del elefante Salomón

Letras

En torno a la poesía surrealista

Letras

Saramago: de la metáfora al ‘thriller’ futurista

Letras

‘Viajeras al Tren’ de Pilar Tejera, las sorprendentes aventuras protagonizadas por mujeres en los trenes de su época

Letras

Dos poetas descubiertos y uno por descubrir

Letras

Los muchos ‘Mark  Twain’ que hay en el polifacético y mordaz escritor

Letras

‘Todos Náufragos’ de Ramón Lobo

Letras

La estatua y la piedra, de Saramago

Letras

Los recientes poemas de Luis Alberto de Cuenca

Letras

Miniguía para seguir el ‘Ulises’

Letras

El paradigma ético de José Saramago

Letras

La desconocida estancia de Baroja y Azorín en la Sierra de Segura

Letras

Después de todo, Ángel Guinda 

Letras

Damaso Alonso “descubre” a Antonio Machado

Letras

Saramago, comunista de siempre

Letras

Como para que las leyesen los colibríes

Letras

¡Ese es Galdós! ¡Ese es Galdós! La Fontana de oro

Letras

‘Camino de palabras voy abriendo’: La poesía de José Saramago

Letras

Recordando a Galdós: La mujer en la sociedad de principios del XX

Letras

Tullia d’Aragona: el Renacimiento, especialmente el italiano, tiene también nombre de mujer

Letras

Entreletras recomienda 15 novelas / libros de relatos

Letras

Entreletras recomienda 15 libros de Poesía

Letras

Entreletras recomienda 15 libros de Ensayo / No ficción

Letras

En torno al libro ‘La mujer de Eliot y el hacedor de poesías’ de Pío Zelaya

Letras

Las parábolas de José Saramago entre la historia y la ficción 

Letras

Sofía Guadalupe Pérez y Casanova, 160 años de una ateneista olvidada

Letras

Almudena Grandes, en el mapa de honor de la literatura

Letras

Duelos y quebrantos

Letras

El viaje a Italia casi puede considerarse un género literario

Letras

‘La noche de los tiempos’ de Antonio Muñoz Molina

Letras

Poesia a Sul, 2021

Letras

Poesía y vino

Letras

Carmen Castellote, la última poeta viva del exilio español rescatada por el escritor Carlos García de Olalla

Letras

‘Arte Cisoria’ de Enrique de Aragón

Letras

Roberto Calasso, el conductor a “quién sabe dónde”

Letras

Emilia Pardo Bazán y Vicente Blasco Ibáñez. Encuentros capitalinos (y II)

Letras

Emilia Pardo Bazán y Vicente Blasco Ibáñez. Encuentros capitalinos (I)

Letras

Salvador Reyes Figueroa: novelista, ensayista y poeta chileno

Letras

Roberto Bolaño, póstumo y contundente gancho de izquierda

Letras

Virtudes Cuevas. Una superviviente del campo de concentración alemán de Ravensbrück

Letras

Dario Fo: un humor inteligente, corrosivo, sano, catártico, crítico y provocador

Letras

Rafael Alberti, el poeta deshabitado

Letras

La literatura de ficción de Santiago Ramón y Cajal

Letras

Emilia Pardo Bazán: Coraje, preparación, lucha contra los añejos prejuicios y feminismo

Letras

De Juan Ruiz a André Breton: El buen amor vs. L´amour fou

Letras

Wéstern, inédito confín

Letras

Los círculos de Justo Jorge Padrón

Letras

El día que murió Joan Margarit

Letras

‘Tea Rooms. Mujeres obreras’ de Luisa Carnés

Letras

Sencillamente contar historias

Letras

Ernesto  Herrera  Lascazes: dramaturgo uruguayo, transgresor… y un tanto bohemio

Letras

La enfermedad y la medicina en las novelas de Emilia Pardo Bazán

Letras

Gonzalo Rojas: voz fundamental de América

Letras

‘Con la ley en los tacones. Bautizo de fuego’ de Carlos Grau

Letras

José María Castillo-Navarro o el realismo social

Letras

Emilia Pardo Bazán: 170 aniversario de su nacimiento

Letras

Poesía de la sinceridad

Letras

Publicaciones sobre Galdós en su centenario

Letras

Vigencia del paisaje de Castilla

Letras

La vuelta a casa

Letras

El encuentro de Beethoven y Goethe

Letras

Vicente Aleixandre o el lugar donde el mar deja ver el horizonte de piedra  

Letras

La lluvia fina de Luis Landero

Letras

‘Siddhartha’, la búsqueda interior de Hermann Hesse

Letras

Una peregrinación hacia Shakespeare: Galdós en Stratford-upon-Avon

Letras

Galdós: Imagen y repercusión social

Letras

Galdós vs. Delibes: Vidas paralelas

Letras

‘El médico de Ifni’ de Javier Reverte

Letras

Emilia Pardo Bazán y su vinculación con el Ateneo de Madrid, en visperas del centenario de su muerte

Letras

La relación de Galdós con el socialismo

Letras

Antonia Pozzi: ‘El gran abismo hacía la tristeza’

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (y 6)

Letras

Ernest Hemingway, la novela que encierra el gran cuento

Letras

Nicasio Álvarez de Cienfuegos, un ilustrado coherente y poeta innovador

Letras

Longfellow y Jorge Manrique, venturas y desventuras del traductor

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (5)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (4)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (3)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (2)

Letras

Caleidoscopio sobre Galdós (1)

Letras

Un futuro para la poesía

Letras

Edmond Hamilton, la ciencia ficción narrada con sencillez magistral

Letras

John Fante, mostró la xenofobia y la explotación de las minorías en la América profunda

Letras

Andrea Camilleri, la literatura consciente de sus rasgos sociales

Letras

Un poco de Don Juan

Letras

Unamuno y Portugal

Letras

‘Historias de aquí y de allá’ de Luis Sepúlveda

Letras

Raúl Zurita: desde el dolor

Letras

Francesco Petrarca… mucho más que un gran poeta

Letras

En torno a la novela ‘Antonia’ de Nieves Concostrina

Letras

Albrit o la creación del personaje en Galdós

Letras

Alejandra Pizarnik, cuando la sombra araña el alma

Letras

Meditaciones de gastronomía transcendente

Letras

‘Litoral’: la revista más hermosa y representativa de la generación del 27

Letras

Yorgos Seferis en el piélago

Letras

Jo Nesbø, huellas dactilares de excelente confesión literaria

Letras

Cesare Pavese: el sufrimiento como oficio

Letras

Duque de Rivas: liberal, dramaturgo y presidente del Ateneo de Madrid

Letras

Galdós en el horizonte epistolar de Blasco Ibáñez (y II)

Letras

Galdós en el horizonte epistolar de Blasco Ibáñez (I)

Letras

‘La caza del Snark’ de Lewis Carroll

Letras

Yorgos Seferis: poeta, ensayista, premio Nobel y diplomático

Letras

Somerset Maugham en Lisboa

Letras

Las novelas dialogadas de Galdós a debate

Letras

Vittorio Amedeo Alfieri, todo un carácter

Letras

Los cimientos de ‘El abuelo’ de Benito Pérez Galdós

Letras

Abril es el mes más cruel…

Letras

En torno al libro ‘En los pliegues del olvido’ de Ignacio Vázquez Moliní

Letras

Juan Eugenio Hartzenbusch, un punto de vista sigular…

Letras

La pasión por los naipes del doctor Egas Moniz

Letras

Doña Perfecta

Letras

Galdós para ‘Dummies’

Letras

Antonio Gamoneda: La poética de la oscuridad como origen de la luz

Letras

Literatura clásica, o metafísica, materialista, lógica, política

Letras

El Galdós protofeminista

Letras

Los tres grandes pasos hacia la Ilustración

Letras

La conferencia de Julián Zugazagoitia en Bilbao sobre literatura en 1924

Letras

Benito Pérez Galdós en el centenario de su muerte (1920-2020)

Letras

A la memoria de mi tío Pablo

Letras

Pérez Galdós, el Nobel arrebatado

Letras

Tolstoi y Shakespeare

Letras

Aproximación al libro ‘Que no se entere la Cibeles’ de Mar de los Ríos

Letras

En torno al libro ‘Extravagancia infinita’ de Javier Olalde

Letras

Augusto de Angelis (1888 -1944)

Letras

Fernando Pessoa. El yo conflictivo

Letras

Federico García Lorca ocho décadas después

Letras

Antonio Daganzo, poeta de aleaciones

Letras

Sufriente, prometeico, iconoclasta y quijotesco

Letras

Leopoldo María Panero, el traductor de la locura

Letras

Poesía y dignidad

Letras

Buenos libros malos

Letras

Confesiones de un crítico de libros

Letras

En torno a ‘Sombra de Luna’ de Francisco Álvarez ‘Koki’

Letras

Alda Merini, vivir al borde de la sombra

Letras

Literatura de cordel

Letras

Demian. Herman Hesse

Letras

Hilario Martínez Nebreda, el poeta silencioso

Letras

La literatura y sus soportes (I)

Letras

La literatura y sus soportes (y II)

Letras

La Escuela Nueva y el centenario de Ruskin

Letras

Don Quijote y el mar

Letras

Elizabeth Barrett Browning, una poeta victoriana

Letras

Por qué escribo

Letras

Ángel González: la ácida ironía de un poeta

Letras

Carmen Posadas y su feria de las vanidades

Letras

El caso Miguel Hernández

Letras

Quevedo en sociedad y III.- Obra y vinculación cívica

Letras

Quevedo en sociedad II.- La crítica como ‘función’ social

Letras

Quevedo en sociedad I.- El hombre, la sociedad

Letras

VII Certamen de Novela Histórica de Úbeda

Letras

Antología poética. Alfonsina Storni

Letras

Ángel González: palabra sobre palabra

Letras

Galdós y el melodrama

Letras

IV encuentro de Poesia a Sul

Letras

Feminismos: la mujer sobre la letra

Letras

El Hidalgo: literatura y pobreza

Letras

‘Celia en los infiernos’, la obra socialista de Galdós (y II)

Letras

‘Celia en los infiernos’, la obra socialista de Galdós (I)

Letras

El nazismo para Antonio Ramos Oliveira en 1930

Letras

Ana Caro Mallén: una esclava en los corrales de comedias del siglo XVII

Letras

José Rodrigues Miguéis, casi olvidado

Letras

Tristeza que es amor. Alusión a Don Quijote

Letras

George Sand: ‘Un invierno en Mallorca’

Letras

José Ángel Valente: una estela inmortal de palabra poética (y II)

Letras

José Ángel Valente: una estela inmortal de palabra poética (I)

Letras

Imagen de José Ángel Valente

Letras

Valente, sin aditivos

Letras

Valente: Qué la palabra sea solo verdad

Letras

José Ángel Valente, en ‘el borde de la luz’

Letras

John Berger: ‘Un hombre afortunado’

Letras

Los desafíos de Lou Andreas-Salomé

Letras

La primavera y su sombra

Letras

El Conde de Montecristo, historia de una venganza

Letras

Luis Martín-Santos y James Joyce

Letras

Los cimientos culturales del abolicionismo: Harriet Beecher Stowe

Letras

Pinceladas sobre Agatha Christie

Letras

Juan Ramón Jiménez, escritor de epístolas (y II)

Letras

Juan Ramón Jiménez, escritor de epístolas (I)

Letras

Thomas Mann: Una Europa que se derrumba

Letras

El eterno romanticismo

Letras

Qué es ser agnóstico

Letras

Pedro Garfias: La poesía desgarrada del exilio

Letras

El descenso a los infiernos de Dorothy Parker

Letras

El Conde de Oxenstiern, a quien llamaron el Montaigne del Septentrión

Letras

La sonrisa del Quijote (Una concesión a la melancolía)

Letras

Antonio Machado que estás en los libros

Letras

‘Agua’: Virginia Woolf y Alfonsina Storni

Letras

Críticos literarios, dueños del espíritu humano

Letras

El papel del lector en la posmodernidad

Letras

Poesías. Catulo.

Letras

Los vínculos entre Américo Castro y Jovellanos

Letras

Michel de Ghelderode y las Vanguardias del siglo XX

Letras

El trabajo entre las raíces, mirada sobre la creación literaria

Letras

La frase del escritor

Letras

Un cuarteto literario en clave de sol

Letras

Oía hablar a los árboles

Letras

El ‘slow’ de Pessoa (o las vicisitudes de la melancolía)

Letras

Claudio Rodríguez: del camino, del hombre

Letras

Sobre las Brontë

Letras

Borges en Ginebra

Letras

Philippe Jacottet: ‘Pensamientos bajo las nubes’

Letras

Juan Goytisolo: ‘sobre asuntos sociales y personales’

Letras

Miguel Hernández en Portugal

Letras

Mi Gloria Fuertes

Letras

Robert Walser, el paseante espiritual

Letras

‘Al menos, memoria’: Juan Ruiz de Torres

Letras

Cela, celador, celando, celar

Letras

Miguel Hernández: ‘Cancionero y romancero de ausencias’

Letras

Rafael Montesinos, renovador

Letras

Bartolomé Soler, lo amargo de la diosa

Letras

Rubén Darío, poeta de las dos orillas

Letras

Jovellanos, poeta

Letras

Un paseo por los ‘jardines’ de Eloy Tizón

Letras

Azorín, sobrevivido

Letras

Rosalía de Castro, la mejor de los mejores

Letras

Eugenio Gerardo Lobo, el ‘capitán coplero’

Letras

Galdós: una conciencia histórica lúcida

Letras

Desde el silencio, a Nicolás del Hierro

Letras

Salustiano Masó, la fuerza del tiempo

Letras

Los ‘Rubaiyat’ de Omar Khayan

Letras

Carmen Laforet, esa chica explosiva del Ateneo

Letras

Gabriel Celaya, el sueño de trabajar la poesía

Letras

Ramón Hernández, un diamante literario en las calles de Madrid

Letras

María Teresa León, el papel de la melancolía

Letras

Luis Felipe Vivanco, un poeta de los que siempre regresan

Letras

Rafael Pérez Estrada, el poder de la imaginación