septiembre 2020 - IV Año

LIBROS

‘La izquierda necesaria’ de Patxi López

Patxi
 
La izquierda necesaria
Patxi López
Editorial Catarata, 2017

 

 

 

 

Por Pilar Guerrero

No es este un libro coyuntural de cara al próximo Congreso Federal del PSOE, es un texto medido, valiente, original que, sin duda, va a servir como material de consulta para responder a las preguntas: ¿Hacia dónde va la izquierda? ¿Hacia dónde va la social-democracia? ¿Hacia dónde va el Partido Socialista?

El autor, se mueve dentro de una línea social-demócrata clásica, entre la tradición y la innovación, es decir, señalando lo que debe mantenerse y lo que es preciso abordar para que no sea desbordada por los procesos imperantes. Muchas certezas han desaparecido y hay que orientarse en una realidad distinta a la que conocíamos.

Analiza, comenta, argumenta y plantea soluciones o, al menos, orientaciones sobre cómo debe abordarse el Estado del Bienestar, donde no puede existir la resignación de tolerar su desmembramiento sino que hay que defenderlo. Son muy interesantes sus reflexiones sobre las identidades nacionales y como orientarse en medio de esa maraña. Por otra parte, su defensa de la democracia y sus posiciones sobre el federalismo dan al texto entidad y rigor.

El libro también incluye unas páginas sobre el Gobierno Socialista de Euskadi. Patxi López, que fue lehendakari, cuenta su etapa de gobierno y sin proponer extrapolarlo, comenta las líneas seguidas y lo defiende como alternativa. También, recoge el texto una conferencia en el Fórum Europa, donde expone y defiende varias de las ideas contenidas en los epígrafes anteriores.

«La izquierda necesaria» nos plantea que la izquierda necesita un nuevo proyecto a nivel europeo, más decidido, más valiente y, si cabe decirlo, más beligerante. Es este un periodo de realidades cambiantes, de nuevos desafíos y de incertidumbre sobre el futuro.

A lo largo de sus páginas hay referencias a pensadores como Zygmunt Bauman, el filósofo de la modernidad líquida, recientemente desaparecido, Norberto Bobbio o Leszek Kolakowski, y otros destacados filósofos, profesores y ensayistas.

Hemos retrocedido, ostensiblemente, y debemos hacer un ejercicio de autocrítica sobre si hemos permitido, por omisión o negligencia, esa pérdida de derechos que provoca tanta inseguridad vital. En estos momentos, el futuro es, para muchos, más amenaza que promesa.

Patxi López se enfrenta críticamente, a que todo se haya supeditado a la economía, como si fuera un designio ineluctable que impone sus leyes. Frente a esto, propone defender que la economía no debe estar por encima de la democracia.

El Estado del Bienestar lleva tiempo esclerotizado e incluso en situación de derrumbamiento. Parece que nos hemos resignado a que se incremente la desigualdad y hemos olvidado que el Estado del Bienestar es, sobre todo, un modelo social que pone al servicio de la gente los recursos públicos y la economía.

Es preciso apostar porque la ciudadanía pueda decidir democráticamente su futuro colectivo y la gobernanza de la economía desde la política. Comenta con sagacidad, que los argumentos económicos son, en realidad, ideología y que es preciso hundir el bisturí en las falacias en que basa su dominio.

La política es compleja. Por eso, hay que estar ojo avizor ante todo adanismo o toda proclama hueca de democracia directa en su versión asamblearia. Es, igualmente, preciso defender la participación ciudadana en la construcción de las decisiones colectivas, así como contribuir a desmontar todo lo que se oculta bajo lo políticamente correcto y hacer frente a una propaganda manipuladora.

No me resisto a comentar la necesaria reforma de la Constitución. Frente a quienes pretenden, a toda costa, dejar las cosas como están. Fijémonos en el artículo 28 de la Constitución Francesa de 1793: «un pueblo tiene siempre el derecho a revisar, reformar y cambiar su Constitución. Una generación no puede imponer sus leyes a las generaciones futuras»

Patxi López comenta que frente a los nacionalistas que hacen de la nación una fuente de identidad, la concepción republicana de nación la define como: conjunto de ciudadanos que constituyen un cuerpo político soberano.