septiembre 2021 - V Año

LIBROS

‘Héroes de las estrellas’ de Jesús S. Giner

Héroes de las estrellas
Jesús S. Giner

Editorial Ondina, 2020
192 páginas

De entre todas las ciencias, la Astronomía es quizá la que ha vivido una historia más dilatada. No en vano, sus orígenes se remontan a las civilizaciones más antiguas, y hay muestras del interés humano por el cielo en épocas tan remotas como hace 7.000 años.

Por tanto, esta historia, al contrario que lo que sucede por ejemplo con la geología o la misma química, en sus facetas eminentemente científicas, abarca casi toda la evolución moderna del ser humano. Esto la liga, inevitablemente, a nuestra propia historia, y permite apreciar los cambios que, a lo largo de los siglos, van conformando las distintas percepciones del mundo y de nuestra misma especie.

Pero los logros que jalonan las ciencias no los realizan únicamente los grandes genios, que tanto ayudan con sus contribuciones grandiosas para el progreso científico. Aunque gracias a ellos cada ciencia toma un impulso nuevo y abre un camino más amplio a una explicación mejorada del mundo que nos rodea, sus resultados habrían tenido escasa probabilidad de realizarse si no fuera por la mucho menos mediática labor de otros científicos que, a veces casi en el anonimato y hasta sin que sea su propósito, van abriendo un camino nuevo, pedregoso y lleno de maleza.

Y de estos otros científicos, de nombre menos egregio pero sin duda singulares y llenos de agudeza, es de quienes trata Héroes de las estrellas, escrita por el aficionado Jesús S. Giner, quien en apenas doscientas páginas recoge la historia entera de la ciencia astronómica, desde sus albores hasta la concepción actual del Cosmos.

Esta pequeña historia la protagonizan una serie de personajes singulares, a veces científicos, otras filósofos, unas veces religiosos, otras místicos, que en su época respectiva nos ilustran acerca del modo como entendían el universo.

En una obra tan corta, resulta imposible explicar detalladamente las vicisitudes de esta dilatada ciencia de la astronomía, pero lo que se pierde en prolijidad se gana en síntesis, y por si la lectura de estas pocas páginas nos deja con hambre de más, al final del volumen tenemos una somera lista de algunas obras que se han empleado para su redacción, y que pueden ser muy útiles para ampliar conocimientos.

Héroes arranca en la época prehistórica, pero rápidamente se adentra en el periodo clásico, para entender las primerizas tentativas de los griegos por comprender y dar razón al universo que veían. Pasando por la época medieval, llegamos a los siglos que suponen la revolución científica, los XVI y XVII, esta última la centuria de la astronomía, con la invención del telescopio y su grandiosa aplicación al estudio del cielo. A continuación conoceremos a personajes excéntricos y talentosos de los siglos XVIII y XIX, imbuidos de la pasión racionalista, teórica y experimental, e iremos llegando a la centuria pasada, con los últimos pasos liberadores y apasionantes en nuestro saber del firmamento que, sin embargo, no han hecho más que plantear nuevos interrogantes y hacernos conscientes de cuán poco sabemos, incluso hoy, del cosmos.

Héroes se lee con facilidad. No es una obra farragosa ni que posea tal densidad narrativa que obligue a hacer grandes esfuerzos para su comprensión. La brevedad de los capítulos y la combinación de historia de la astronomía y la de los protagonistas seleccionados colabora en ello.

Tal vez, y dado el interés actual, justo y merecido, por las contribuciones del género femenino en todos los ámbitos humanos, hubiera sido deseable que entre estos héroes hubiera alguna heroína, cuya vida y logros fueran igualmente destacables a los de sus homólogos masculinos. Y ejemplos de ellos hay en las últimas centurias dentro de la astronomía. Aun así, sí hay menciones, aunque breves, a mujeres astrónomas que ayudaron a los protagonistas de este libro en su trabajo.

La aventura del avance de nuestro conocimiento acerca del Universo no ha llegado a su fin. Los nuevos héroes (y heroínas) de las estrellas irán surgiendo a medida que los desafíos a los que se enfrentan los astrónomos obliguen a replantear lo que sabemos –o creemos saber– del firmamento estrellado.

Por tanto, los Héroes aún tienen un largo camino por recorrer y mucho cielo que estudiar.